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miércoles, 3 de agosto de 2011

Impuestos: Anclas al Progreso


Suponga que un grupo de mafiosos entra a su local y le exige un pago recurrente para “protegerlo” de otras bandas de mafiosos. Inmediatamente un representante de agencia de recaudación de impuestos a exigirle lo mismo y con una justificación similar.

Coincidencia? Ambas instituciones basan su operación en la coacción. La diferencia entre una y otra es que la Mafia busca rentas y el Estado basa su coacción en un idílico “contrato social” que nadie ha visto o firmado. El Estado no es la extensión de una directiva de condóminos a nivel nacional sino la herencia de milenios de despotismo y conquista.

Por lo tanto podemos decir que mientras no nos muestren nuestra firma en el tal “contrato social” es correcto llamar a los impuestos por lo que son: el robo legalizado, un atentado al derecho de propiedad de cualquier individuo.

Me sorprende y me apena cuando oigo que la gente se alegra cuando la recaudación fiscal está en alza o cuando se dice “somos pobres porque la gente evade sus impuestos”. En una economía el único sector creador de riqueza es el privado, el sector público vive parasitariamente a costa del primero. Tener una mayor presión fiscal solo significa que seremos más pobres en el futuro y dispondremos de menos bienes y servicios que mejoren nuestra calidad de vida, los salarios y las oportunidades de empleo serán menores.

Impuestos a los Ricos

Si los políticos implementan un impuesto al plástico para prevenir su uso, entonces deducimos ¿que el impuesto a la renta a empresas es para prevenir la creación de puestos de trabajo? Eso es lo que pasa con los impuestos a la renta sobre empresas y personas.

A este tipo sería mejor llamarlos impuestos a la generación de puestos de trabajo y a la productividad. Un rico no gasta sus ganancias año a año completamente en bienes de consumo de lujo efímeros (viajes exóticos, parrandas interminables o restaurantes exclusivos) ni siquiera en bienes más durables como yates, mansiones o autos clásicos. La riqueza de Gates, Buffet o Slim no está depositada en una cuenta corriente sino que tiene forma de acciones de empresas.

Tengo la impresión que los políticos tienen la idea que al cerrar el año fiscal las empresas multinacionales transfieren los millones que ganaron y los envían de vuelta a su casa matriz. La verdad es que gran parte de ese dinero es el que fondea los nuevos proyectos de la empresas. Las inversiones del año en curso son las ganancias de los capitalistas de años anteriores . Si disminuyo este monto gravándolo con onerosos impuestos menos puestos de trabajo productivos serán creados, menos herramientas se crearán para mejorar la productividad del trabajador por ende los sueldos se estancarán o crecerán de forma más lenta.

Si bien el impuesto llamado a la renta a empresas es posiblemente el que más daño causa, otros que disminuyen el capital son impuestos sobre dividendos, las ganancias de capital y todo aquel que grave al ahorrador.

Impuestos a los pobres

Son los llamados impuestos al consumo, estos impactan negativamente en las ventas de las empresas pero sobretodo en gente de escasos recursos que al ser gravados pierden un mayor porcentaje de su ingreso en impuestos. Todo impuesto cargado en una actividad genera que se demande en menor medida. Los montos recaudados son usados arbitrariamente y de acuerdo con criterios políticos sobre todo en la compra de votos.

Mientras más alto es el impuesto al valor agregado menores serán las ventas de los productos gravados y las empresas tendrán menores ingresos y consecuentemente menores ganancia. Por lo que volvemos al punto que este tipo de impuestos impedirán también que se creen empleos o herramientas de producción que mejoren la productividad. Absolutamente todos los impuestos causan alguna distorsión en la economía y a la final todos son impuestos a la renta.

Otro impuesto que está escondido al consumidor final son los aranceles, estos cumplen otros fines políticos que el de recaudar ingresos fiscales. Estos son dirigidos exclusivamente a ayudar a empresarios allegados al poder con la excusa de proteger a la industria "nacional", es el viejo mercantilismo de siempre endulzado a punta de eufemismos y nacionalismo barato.

Destino de los impuestos

Hemos visto que los impuestos no son más que el equivalente a la "vacuna" que aplican las FARC a los hacendados o la extorsión para evitar represalias de la Cosa Nostra y que tienen impactos económicos evidentes sobre el sector privado. Para justificarlos los estatistas promueven la propaganda que los impuestos son para mantener a los pobres y desposeídos víctimas del capitalismo salvaje en que vivimos. El clásico, ¿pero quien se hará cargo del huérfano y la viuda? La verdad es que los impuestos sirven para mantener en primer lugar a una clase parasitaria enorme de burócratas, en segundo lugar los suculentos negocios de proveedores estatales de bienes y servicios y lo que queda llegará de forma directa a los más pobres fomentando el clientelismo.

Se usan tan mal los impuestos que ni siquiera pueden proteger los derechos más básicos de las personas, la vida, la libertad y la propiedad; pero tienen las agallas del lanzarse a fomentar el arte, estilo de vida sanos, salvar al planeta del terrorífico "cambio climático", exportar la "democracia" a punta de misilazos, etc. Si quiere ver sus impuestos en acción piense en funcionarios alojados en hoteles cinco estrellas, con limusinas a la puerta y aviones privados para reunirse con otros burócratas para llevar a cabo sus grandiosas agendas.

El refrán popular "el que mucho abarca, poco aprieta" le calza perfectamente al Estado Omnipotente actual. Hacen de todo pero mal, la eficiencia nunca ha sido su meta. Se contentan con que la mitad mas uno de los votantes les llegue algo del expolio sobre todo si se aproxima una elección. No existe un solo servicio brindado por el sector privado que pueda ser superado por el público. En muchos ámbitos simplemente etiquetan a un servicio como bien común o "estratégico" y prohíben al sector privado ofrecerlo, de esa manera es imposible saber si realmente se esta recibiendo un buen servicio.

¿Que hay de los desvalidos? En el siglo 19 al no tener Estados Omnipotentes en los países avanzados de Occidente actuaba la caridad privada, esta no fomenta el clientelismo pues sus ingresos no dependen del saqueo y el conteo de votos sino de contribuciones voluntarias y un verdadero afán de ayudar al prójimo. Cada vez que crece el Estado desplaza aún más a este tipo de ayuda en detrimento de los más necesitados.

Solo existen dos formas de ganar dinero, la primera es sirviendo a tus semejantes ofreciendo bienes o servicios que ellos valoren, la otra es saqueándolos por medios violentos. Los impuestos siempre corresponderán al segundo grupo. Por eso la próxima vez que vea en TV a un político o burócrata haciendo un llamado a una cultura tributaria piensa que lo hace por que su sueldo depende directamente de ello y tiene listo a la policía para cobrarlo si fuera necesario.

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Qué le ha hecho el Gobierno a nuestras familias? (2/2)

Se puede ver la primera parte de este artículo aquí.

Entre 1935 y 1975, la agenda interna de los Myrdals guió a trompicones la evolución del Estado de bienestar sueco. Los períodos de activismo político y burocrático de 1935 a 1938, de 1944 hasta 1948, y de 1965 hasta 1973, fueron interrumpidos por la evidente y tenaz resistencia de la población sueca, o por restricciones presupuestarias que retrasaron su plena aplicación. Sin embargo, al final del proceso, la mayoría de los elementos de la agenda de la familia Myrdal estaban en su lugar.

¿Cuáles fueron los resultados concretos? Con la familia despojada, por mandato del Estado de todas las funciones productivas, de todas las funciones de seguro y el bienestar y de casi todas las funciones del consumo, causó poca sorpresa que cada vez menos suecos decidieran vivir en familia. La tasa de nupcialidad cayó a un mínimo histórico entre las naciones modernas, mientras que la proporción de adultos que vivían solos se disparó. En el centro de Estocolmo, por ejemplo, las dos terceras partes de la población vivían en hogares unipersonales a mediados de la década de 1980. Con los costos y beneficios de los niños totalmente socializados y con los beneficios económicos naturales de los matrimonios deliberadamente eliminados por ley, el sostenimiento de los niños fue separado también del matrimonio: en 1990, más de la mitad de los nacimientos suecos se encontraban fuera del matrimonio.

También los niños disfrutaron como "derechos" una parcela grande de beneficios aportados por el Estado: atención médica y dental gratuita, transporte público abundante y barato, comidas gratis, educación gratuita e incluso "defensores del niño" estatales a su disposición para intervenir cuando los padres excedieran sus límites. Los niños tampoco necesitaban de una "familia": el Estado ahora se desempeñaba como su padre real.

En efecto, el sociólogo de la Universidad de Rutgers David Poponoe sugiere que el término "Estado de bienestar" no hace justicia a esta forma de total dependencia personal en el gobierno. En su lugar, utiliza la etiqueta, "sociedad clientelista", para describir a una nación "en la que los ciudadanos son mayoritariamente clientes de un grupo grande de empleados públicos que se ocupan de ellos durante toda su vida."

En Suecia, las personas mayores son "libres" de la potencial dependencia sobre sus hijos mayores; bebés, niños pequeños y adolescentes son "libres" de la dependencia de sus padres para la protección y apoyo básico; los adultos son "libres" de las obligaciones significativas ya sea para sus padres biológicos, o para sus hijos, y los hombres y las mujeres son "libres" de cualquiera de las promesas mutuas, alguna vez incorporadas en el matrimonio. Esta "libertad" ha venido a cambio de una dependencia universal y común con el Estado, y la burocratización casi completa de lo que había sido la vida familiar. Von Mises tenía razón: demostró que aquí no existe "camino medio", más bien, Suecia representa una versión más completa y por lo tanto más opresiva del doméstico orden socialista, una que supera en su integridad incluso a la de la Unión Soviética. Pero el Estado moderno de bienestar sueco contiene sus propias contradicciones, problemas que están llegando a un primer plano.

Para empezar, la "contradicción demográfica" del Estado del bienestar no es tan fácil de desterrar. En un orden democrático de búsqueda de rentas, los que controlan el mayor número de votos disfrutan de una mayor ganancia. Incluso en Suecia, sigue siendo cierto que votan los mayores mientras los niños no lo hacen. Mientras que en Suecia la "política familiar" ha sido lo suficientemente eficaz como para destruir a la familia como una entidad independiente, no ha tenido éxito en poner fin al flujo neto de los programas estatales y los ingresos de los relativamente jóvenes a los relativamente viejos.

En segundo lugar, el estado clientelista no puede proporcionar toda la atención necesaria en una sociedad, simplemente porque sería demasiado costoso. Sin embargo, al mismo tiempo, las familias en el Estado de bienestar son sancionadas cuando prestan atención a los suyos por cuenta propia, porque con ello renuncian a los beneficios de la atención pública y son recompensados con la atención pública sólo cuando dejar de dar atención basada en la familia. El oficial del Estado de bienestar danés Bent Andersen explicó el problema de esta manera:

El estado del bienestar racionalmente fundado tiene una contradicción intrínseca: para poder cumplir con las funciones previstas, los ciudadanos deben abstenerse de explotar a su máximo los servicios y prestaciones, es decir, deben comportarse irracionalmente, motivados por controles sociales informales, que sin embargo, tienden a desaparecer a medida que crece el Estado de bienestar.

Esta contradicción ha sido la fuerza impulsora detrás de la reciente rebelión contra el estado clientelista moderno, una rebelión que comenzó (entre los países escandinavos) en Dinamarca y Noruega a través del éxito electoral de los partidos anti-estatistas Progreso, y que ahora se ha extendido a Suecia. Apenas el mes pasado, los socialdemócratas suecos sufrieron una derrota política importante, perdieron el poder en las elecciones nacionales a favor de una coalición de centro-derecha, unidos por un compromiso común para reducir el Estado de bienestar. Particularmente sorprendente fue la aparición de dos nuevos partidos, que ganaron bloques de escaños en el Riksdag sueco (o Parlamento) por primera vez.

Estado de bienestar 2

La primera de ellas, la Democracia Cristiana, hizo del lamentable estado de la vida familiar sueca su tema central de plataforma. Hicieron un llamamiento para una reducción en la interferencia burocrática en las relaciones familiares, y el fin de los incentivos estatales que alientan los nacimientos fuera del matrimonio y desalientan el cuidado de los padres hacia los niños. El otro partido, llamado la Nueva Democracia, combina temas libertarios de fuertes reducciones fiscales, fuertes reducciones de beneficios, y el fin de la ayuda extranjera con medidas destinadas a frenar la inmigración. En conjunto, estos nuevos grupos mantienen el equilibrio del poder parlamentario. La eliminación de las prestaciones sociales rara vez ha tenido éxito en cualquier país moderno, pero por primera vez desde 1930 los suecos tienen la oportunidad de recuperar un cierto grado de autonomía familiar y libertad personal.

Por todos los signos, entonces, parecería que el modelo sueco, "el camino del medio", la tercera opción, ha sido desacreditado en el momento mismo que el comunismo, la “otra” vía, se ha derrumbado. Desafortunadamente, sin embargo, el modelo sueco vive y pronto puede prosperar en los Estados Unidos, donde la lógica y los argumentos utilizados por el Myrdals en la década de 1930 están a punto de tener éxito político.

En un volumen de 1991, titulado “When the Bough Breaks”, emitido por Basic Books (la editorial preeminentemente neo-conservadora), la economista Sylvia Ann Hewlett, escribe: "En el mundo [moderno], no sólo son los niños "inútiles" para sus padres, ellos implican grandes gastos de dinero. Las estimaciones del costo de criar a un hijo están en el rango de $ 171.000 a $ 265.000. A cambio de esos gastos, "se espera un niño provea amor, sonrisas y satisfacción emocional," pero no dinero o trabajo. "

Continúa: "Lo que nos lleva a un dilema crítico en América Esperamos que los padres gasten cantidades extraordinarias de dinero y energía en la crianza de sus hijos, cuando es la sociedad en general la que recoge las recompensas materiales Los costos son privados, los beneficios son cada vez más… públicos.... En la edad moderna, confiar en la vinculación irracional de los padres para financiar la empresa de criar niños es un negocio arriesgado, temerario y cruel. Es hora de que aprendamos a compartir los costos y las cargas de la crianza de nuestros hijos. Es tiempo para tomar parte de la responsabilidad colectiva para la próxima generación."

Hewlett va a diseñar una nueva agenda para América, incluyendo el permiso parental mandatorio, acceso gratuito garantizado a la atención de salud materno-infantil, la provisión estatal de cuidado infantil de calidad, más "inversión en educación," importantes subvenciones para vivienda de familias con niños, y así sucesivamente.

¿Le suena familiar? Debería, estos son los argumentos básicos y el orden del día propuestos para los suecos por Alva y Gunnar Myrdal, en 1934, aunque despojados de su más radicales retórica abiertamente socialista. Sin embargo, este es un libro que llevó al Presidente (retirado) de Procter and Gamble, Owen Butler, a afirmar que: "La conclusión es ineludible, a menos que invirtamos más sabiamente en nuestros niños hoy en día, el futuro económico y social de la nación está en peligro. " Estos son también los argumentos que están dominando la llamada “nueva política de los niños” en Washington.

Al mismo tiempo, "la política social de prevención" se ha convertido en el grito de guerra de otros proponentes americanos del cambio. Los argumentos suenan familiares: la ayuda de los funcionarios del Estado al principio de la vida es más económico y más eficaz que la ayuda más tarde, mientras más larga es la espera antes de descubrir los síntomas de estrés más costoso será; las intervenciones tempranas presentan el problema de toda inversión en crecimiento el cual es que los dividendos vendrán después ", etc, etc. Todo esto suena razonable de cierta manera, pero el producto final será una pesadilla burocrática del gobierno y la virtual destrucción de la familia en América.

En el informe de septiembre de la Junta Consultiva sobre el Maltrato y el Abandono Infantil en EE.UU se capta el sabor de este inminente nuevo orden americano. Este panel, nombrado exclusivamente por los gobiernos de Reagan y Bush, denomina al abuso infantil una "emergencia nacional", y añade: "Ningún otro problema puede ser igual en su poder para causar o exacerbar una serie de males sociales." La principal conclusión del informe es que los gobiernos federal y estatal han dedicado demasiado tiempo a la investigación de casos sospechosos de abuso, sino que el gobierno federal debe centrarse en la prevención del abuso y el abandono antes de que sucedan. La Junta recomienda que el Gobierno Federal desarrolle de inmediato un programa nacional de "visitas domiciliarias" a todos los nuevos padres y sus bebés por los trabajadores de salud del gobierno y los investigadores sociales, que identificarán a los abusadores potenciales y los ayudarán.

Además de este planteamiento de un "burócrata de bienestar en cada hogar", la Junta hace un llamamiento para una "política nacional de protección de la infancia", donde el gobierno federal garantice el derecho de todos los niños a vivir en un ambiente seguro con herramientas apropiadas para su aplicación.

Hewlett esta en lo correcto, por supuesto, acerca de las fallas en la seguridad social estadounidense existente: hemos socializado el valor económico de los niños pero hemos dejado los costes individuales a los padres. Los Estados Unidos en 1991, como Suecia en 1934, tienen una versión incompleta del modelo de Estado de bienestar puro. Ella acierta también al indicar que esto tiene un precio: el número de niños estadounidenses nacidos cada año dentro del matrimonio se ha estancado a lo largo de los años ochentas a un nivel del 30 por ciento por debajo de la tasa de crecimiento cero. Los estadounidenses simplemente no están invirtiendo su tiempo y su dinero en más de uno o dos niños, en gran parte porque no es digno de su tiempo. (La tasa de natalidad general, es cierto, ha subido un poco, pero esto se debe enteramente a la fuerte alza en el número de los nacimientos fuera del matrimonio de 665.000 en 1980 a más de 1.000.000 en 1990, estos nacimientos al parecer son subvencionados por el sistema de bienestar también.)

Pero hay una alternativa a la "solución sueca". Es una de la que la Dra. Hewlett se niega a hablar, y es la que los Myrdals calificaron de "más allá del debate razonable" hace sesenta años. Esta opción se llama "sociedad libre", en donde en lugar de completar el sistema de bienestar estatal clientelista mediante la extensión de los tentáculos burocráticos completamente alrededor de los niños, en lugar desmantela lo que ya lo han hecho. El programa es simple, radical y pragmáticamente anti-burocrático:

- Acabar con la educación obligatoria y controlada por el Estado, dejando la formación y educación de los hijos a sus propios padres o tutores legales.

- Abolir las leyes de trabajo infantil, una vez más razonando que los padres o tutores son los mejores jueces de los intereses y el bienestar de los niños, mucho mejor que cualquier combinación de los burócratas del Estado.

- Desmantelar el sistema de Seguridad Social, dejando la protección o la seguridad en la vejez que se proporcionen nuevamente por los individuos y sus familias.

Estos actos restauraran los beneficios económicos de los niños hacia los padres, y así podrán poner fin a la contradicción anti-niños que está en el centro del incompleto Estado de bienestar.

La mayoría de los comentaristas responden que estas acciones serían imposibles, inconcebibles en una sociedad industrial moderna. Teniendo en cuenta las realidades y complejidades del mundo moderno, dirán que el resultado será el caos si nos ocupamos en estas actividades reaccionarias.

Mi respuesta sería apuntar a grupos dispersos en los Estados Unidos, que por algún capricho histórico sorprendente o algún milagro político, todavía habitan una de las pocas "zonas de libertad" que sobreviven bajo ese régimen "imposible".

Un ejemplo inesperado pero interesante es el de los Amish, que vencieron las amenazas del gobierno a sus prácticas especiales de educación limitada (es decir, la escuela sólo por profesores Amish y sólo hasta el octavo grado), que hacen un uso intensivo de mano de obra infantil y que evitan por principio la Seguridad Social (así como la asistencia social del gobierno a las granjas). No sólo los Amish han logrado sobrevivir en un entorno de mercado industrial, sino que han prosperado. Sus familias son tres veces más grandes que el promedio americano. Cuando enfrentan una competencia leal, sus fincas producen beneficios en "momentos buenos y malos."

Su tasa de ahorro es extraordinariamente alta. Sus prácticas agrícolas, desde cualquier punto de vista ambiental, son ejemplares, marcada por una gestión comprometida de la tierra y la evitación de los productos químicos y fertilizantes artificiales. En un momento en que el número de agricultores estadounidenses ha caído fuertemente, las colonias agrícolas amish se han extendido ampliamente, desde una base en el sureste de Pennsylvania a Ohio, Indiana, Iowa, Michigan, Wisconsin y Minnesota.

Es cierto que relativamente pocos estadounidenses contemporáneos optan por vivir como los Amish, dada una verdadera libertad de elección. Por otra parte, nadie puede estar seguro de lo que Estados Unidos sería si los ciudadanos fueran liberados de la norma burocrática sobre las familias que comenzó a imponerse aquí hace más de cien años, comenzando con el auge de la escuela pública obligatoria.

Sin embargo no tengo absolutamente ninguna duda que bajo un régimen de verdadera libertad las familias serían más fuertes, los niños más abundantes y los hombres y mujeres más felices y contentos. Para mí, eso es suficiente.

[Publicado el 06 de enero 2004, a partir de un documento que fue escrito e impreso en 1991]

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Allan Carlson, autor de "El experimento de Suecia en la política familiar y de Familia: Reflexiones sobre la crisis social americana”, es presidente del Howard Center en Rockford, Illinois. Escribió este artículo para la conferencia Williamsburg del Instituto Mises sobre "La economía política de la burocracia." Allan@profam.org

lunes, 29 de noviembre de 2010

¿Qué le ha hecho el Gobierno a nuestras familias? (1/2)

por Allan Carlson

El destino de las familias y los niños en Suecia muestra la verdad de la observación de Ludwig von Mises de que "no hay compromiso" posible entre el capitalismo y el socialismo. Aquí muestro cómo el crecimiento del estado de bienestar se puede ver como la transferencia de la función de "dependencia" de las familias a los empleados estatales. El proceso comenzó en Suecia en el siglo 19, a través de la socialización del tiempo económico de los niños a través de asistencia a la escuela, la prohibición del trabajo infantil, y las leyes estatales de pensión por vejez. Estos cambios, a su vez, crearon incentivos para tener solo unos pocos, o ningún hijo. En la década de 1930, los socialdemócratas Gunnar y Alva Myrdal utilizaron la consiguiente "crisis de despoblación" para argumentar a favor de la plena socialización de la crianza de los hijos. Su "política familiar", implementada durante los próximos cuarenta años, casi destruyó a la familia autónoma en Suecia, sustituyéndola por una "sociedad cliente", donde los ciudadanos son clientes de los empleados públicos. Mientras que ahora Suecia está tratando de salir de la trampa del Estado de Bienestar, los viejos argumentos de la socialización de los niños han llegado a los Estados Unidos.

En su volumen corto, Burocracia, Ludwig von Mises señala que el socialismo moderno "sostiene al individuo en estricto control desde el vientre a la tumba", mientras que "los niños y adolescentes están firmemente integrados en el aparato de control global del Estado." En otro contexto, el contrasta "el capitalismo" con el "socialismo", y concluye: "No hay compromiso posible entre estos dos sistemas contrario a la falacia popular no hay un término medio, no es posible un tercer sistema como un modelo orden social permanente". Mis observaciones se centran en la validez de esta última declaración, viéndola a través de la suerte de la familia y los niños en el Estado moderno sueco, quintaesencia del Estado "termino medio".

Al observar a  Suecia, nos encontramos con un caso clásico de la manipulación burocrática para destruir el principal rival del Estado como foco de lealtad: la familia. Viendo esta rivalidad entre el Estado y la familia, es importante entender que un nivel básico de "dependencia" es constante en todas las sociedades. En toda comunidad humana, hay bebés y niños, personas de edad muy avanzada, individuos que tienen discapacidades severas, y otras personas que están gravemente enfermos. Estas personas no pueden cuidar de sí mismos. Sin la ayuda de otros, morirían. Toda sociedad debe tener una forma de cuidar a estos dependientes. Bajo el dominio de la libertad, la institución natural de la familia (junto con el apoyo de las comunidades locales y organizaciones voluntarias), proveen la protección y el cuidado que estos "dependientes" necesitan. De hecho, es en la autonomía de la familia-y sólo en la familia-donde el principio socialista puro realmente funciona: a cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades.

El aumento del estado de bienestar se puede describir como la transferencia constante de la función de "dependencia" de la familia al estado; de personas unidas por lazos de sangre, matrimonio o adopción a personas ligadas a empleados públicos. El proceso se inició en Suecia a mediados del siglo 19, a través de proyectos burocráticos que comenzaron a desmantelar los vínculos entre padres e hijos. En el modelo clásico, la primera afirmación del control estatal de los niños se produjo en la década de 1840, con la aprobación de una ley de asistencia escolar obligatoria. Si bien fue justificada como una medida para mejorar el conocimiento y el bienestar de la gente, la dinámica más profunda era la socialización de tiempo de los niños, a través de la hipótesis de que los burócratas funcionarios del Estado, el reino de Suecia, sabían mejor que los padres cómo deben pasar los niños el tiempo, y que de los padres no se podía esperar confiar para proteger a sus niños de la explotación.

El siguiente paso llegó en 1912, con la legislación que prohibió el trabajo infantil en las fábricas, y hasta cierto punto en las granjas. Una vez más, el supuesto implícito era que los funcionarios del estado de bienestar son mejores jueces de la utilización del tiempo de los niños, y tienen más compasión hacia los niños que los padres tienen o pudieran tener.

El paso final llegó casi al mismo tiempo, cuando el gobierno sueco puso en marcha un programa de jubilación o pensiones de jubilación que rápidamente se convirtió en universal. El acto fundamental aquí es la socialización de otra función de la dependencia, esta vez, la dependencia de la "viejos" y los "débiles" en los adultos maduros. Por eternidades, el cuidado de los ancianos ha sido un asunto de familia. En adelante, sería la preocupación del estado. Tomando todas estas reformas en conjunto, el efecto neto fue el socializar el valor económico de los niños. La economía natural de la familia, y el valor que los niños habían traído a sus padres, ya sea como trabajadores en la empresa familiar o como "póliza de seguro" para la vejez fue despojado. Los padres se quedaron todavía con los costos de crianza de los hijos, pero la ganancia económica que eventualmente representaría había sido tomada por "la sociedad", es decir, el Estado burocrático.

El resultado previsible de este cambio, como un economista de la "Escuela de Gary Becker," le diría, sería una disminución de la demanda por niños, y eso es exactamente lo que ocurrió en Suecia. A partir de finales de 1800, la fertilidad sueca entró en caída libre y en 1935, Suecia tuvo la menor tasa de natalidad en el mundo, por debajo del nivel de crecimiento cero, donde una generación sólo se las puede arreglar para reemplazarse a sí misma.

La teoría estándar de la transición demográfica ha sido durante mucho tiempo que esta caída en la tasa de natalidad era la consecuencia necesaria e inevitable de la industrialización moderna: que los incentivos de una economía capitalista perturban las relaciones familiares tradicionales. Si bien es cierto que la estructura familiar tradicional se enfrenta a un nuevo tipo de estrés en la sociedad industrial, trabajos más recientes sugieren que el mayor desafío-de hecho-se deriva del crecimiento del Estado.

Observando la experiencia de muchas naciones, el demógrafo de la Universidad de Princeton Norman Ryder, rastreó la causa central común de disminución de la fecundidad a la introducción de la educación pública masiva. "La educación de las generaciones jóvenes es una influencia subversiva", dice. "Las organizaciones políticas, como las organizaciones económicas, demandan lealtad y tratan de neutralizar el particularismo de la familia. Hay una lucha entre la familia y el estado por la mente de los jóvenes", donde la escuela pública obligatoria sirve como "el principal instrumento para la enseñanza de la ciudadanía en una apelación directa a los niños sobre las cabezas de sus padres." Confirmando la validez universal del ejemplo sueco, Ryder añade que si bien la educación obligatoria eleva el costo a los padres de los niños, la prohibición de trabajo infantil reduce aún más su valor económico. Por otra parte, un sistema estatal de seguridad social reduce los vínculos naturales entre las generaciones de una familia en otro sentido, dejando en primer lugar al Estado como el nuevo lugar de lealtad.

Si bien el sistema de familia de una nación puede reorganizarse, por un tiempo, alrededor de la unidad de reproducción nuclear "marido y mujer", incluso esa base de independencia finalmente se disuelve. El resultado final de la intervención estatal, Ryder señala, es cada vez menor fertilidad, con las personas viviendo solos una relación de dependencia con el gobierno.

Las contradicciones inherentes a esta forma de organización social llenaron Suecia a principios de 1930. Con la tasa de natalidad habiendo caído por debajo del nivel de crecimiento cero, los conservadores suecos reaccionaron de forma frenética sobre la "amenaza de la despoblación," y la desaparición de niños suecos. Estas voces argumentaron que la raíz del problema era la dislocación espiritual, o el declive del cristianismo, o el aumento del materialismo, o el egoísmo personal. Nadie, ni una sola alma en la derecha política se centró en los problemas que se recogen en la legislación educativa y social de los últimos 90 años. Así mientras la "crisis demográfica" se extendía en Suecia, la oportunidad estaba madura para la demagogia y la explotación.
En esta situación transitaron dos jóvenes científicos sociales suecos, Gunnar Myrdal y su esposa, Alva Myrdal. Antes de pasar a su uso y abuso de la cuestión de la población, permítanme decir unas cuantas cosas sobre su origen y las influencias ejercidas sobre su trabajo.

El paternalismo burocrático ha tenido una larga historia en Suecia, con raíces en el aparato estatal construido por los Reyes Vasa en el siglo 16, fue avanzado a través de la trituración de la autonomía regional en la estela de la fracasada revuelta de Nils Dacke en la década de 1540. Sin embargo, los Myrdals representaban algo nuevo, y "muy del siglo 20." Ellos eran los científicos sociales, intelectuales de la academia, dedicados a un nuevo tipo de activismo estatal. Como Alva Myrdal se explicó: "La política ha sido ahora... sometida al control de de la lógica y los conocimientos técnicos y así se ha visto obligada a convertirse, en esencia, en ingeniería social constructiva."

En segundo lugar, a pesar de que los estadounidenses han sido acosados por los reiterados comentarios sobre la sabiduría del "modelo sueco", es importante observar cómo gran parte del estado de bienestar sueco se basaba en la experimentación en América. Ambos Myrdals pasaron el año académico 1929-1930, los últimos meses de "Era Progresista", en un viaje a Estados Unidos, las becas fueron proporcionadas por el Laura Spelman Rockefeller Foundation. Durante este tiempo, Alva Myrdal cayó bajo la influencia de la llamada "escuela de Chicago de la sociología." William Ogburn, en particular, la impresiono con su opinión de que el Estado y la escuela habían crecido inevitablemente a costa de la familia, y que la familia se enfrentaba a una progresiva "pérdida de funciones", ya que se retiró de la necesidad histórica a una preocupación exclusiva con la personalidad. Alva Myrdal pasó un tiempo considerable en el Instituto de Desarrollo Infantil de la Universidad de Columbia y visitó preescolares experimentales y guarderías que operaban con subvenciones de la Fundación Rockefeller, ejemplos de paternidad social que la impresionaron profundamente.

Por su parte, el trabajo de Gunnar Myrdal en Columbia y en la Universidad de Chicago le hizo consciente del potencial político enorme que encontraría en Suecia con el emergente debate sobre la "Crisis de Población".

En un importante artículo de 1932, "El dilema de política social," para la revista de vanguardia sueca, Spektrum, Gunnar Myrdal puso el dedo en la palanca de la política necesaria. Comenzó delineando el compromiso en Europa antes de 1914 de un "socialismo infundido de liberalismo" con un " liberalismo infundido de socialismo." Bajo este acuerdo, dijo, el liberalismo del siglo 19 había abandonado su pesimismo malthusiano y el dogmatismo de libre mercado y en su lugar había abrazado la necesidad de reformas para proteger a los trabajadores, mientras que los socialistas habían renunciado a los objetivos de la revolución y la redistribución masiva de la propiedad, expresando su satisfacción con medidas incrementales para ayudar a la clase obrera.

La Primera Guerra Mundial, sin embargo, había roto este compromiso. Myrdal declaró que el liberalismo clásico había muerto y sus partidarios diseminados. También argumentó que era necesario que el movimiento de trabajadores volviera a radicalizarse, y buscar un nuevo tipo de política social. Bajo el antiguo compromiso, Myrdal señaló, la política social ha sido orientada por los síntomas, dando ayuda a los pobres o a los enfermos. La nueva política social, declaró, debe ser de naturaleza preventiva. Los científicos sociales, utilizando técnicas modernas de investigación, tienen en su poder utilizar el Estado para prevenir que emerjan patologías sociales. Cuando se basan en premisas de valor orientadas al humano y la ciencia racional, dijo, esta política social de prevención conlleva a un "matrimonio natural" de la técnica correcta con la solución política radical. Myrdal señaló específicamente la crisis de población de Suecia, como una oportunidad para el análisis sociológico racional para producir ideas eficaces y radicales para el cambio aplicado vía el Estado.

Los Myrdals plasmaron este programa en su bestseller de 1934, “Crisis en la Cuestión de la Población”, un volumen brillantemente argumentado que transformó sustancialmente a Suecia. Mientras que los conservadores suecos siguieron preocupándose por la inmoralidad sexual, la Myrdals apuntaron directamente a las contradicciones creadas por un Estado de bienestar incompleto. Las acciones anteriores del gobierno, tales como la asistencia escolar obligatoria, la prohibición del trabajo infantil, y las pensiones públicas de vejez, admitieron ellos, habían arrancado el valor de los niños a los padres. Pero los costos de los niños se quedaron en casa. En consecuencia, los niños se habían convertido en la principal causa de la pobreza. Teniendo en cuenta los incentivos establecidos por el Estado, las mismas personas que contribuyeron de mayor manera a la supervivencia de la nación teniendo niños fueron arrastrados a la pobreza, a viviendas de mala calidad, mala nutrición, y limitadas oportunidades recreativas. Una elección voluntaria entre la pobreza con niños o un nivel de vida más alto sin ellos era lo que las parejas jóvenes ahora enfrentaban. Los adultos jóvenes se vieron obligados a sostener a los jubilados y a los necesitados a través del sistema de bienestar del Estado, y también a los niños a los que dieron vida. Bajo esta carga múltiple, ellos habían optado por reducir el número de niños como el único factor sobre el que tenían control. El resultado para Suecia fue la despoblación y el fantasma de la extinción nacional.

De acuerdo con el Myrdals, sólo había dos alternativas. La primera era el desmantelamiento de la educación estatal, las leyes de trabajo infantil, y las pensiones de vejez con el fin de restaurar la autonomía de la familia, era "ni siquiera digno de ser discutido." La otra alternativa, y la más práctica fue sólo completar el estado de bienestar, y eliminar los desincentivos existentes a los niños, socializando virtualmente todos los costes directos que intervienen en su nacimiento y crianza. El argumento real fue algo como esto: con el fin de resolver los problemas causados, en gran parte por las intervenciones estatales previas, el gobierno ahora necesita intervenir por completo.

Esto significó un compromiso con un nuevo tipo de asistencialismo: "Se trata de una política de prevención social, estrechamente guiada por el objetivo de elevar la calidad de materiales humanos, y al mismo tiempo llevar un efecto radical en las políticas de redistribución para hacer una parte importante de la carga de apoyo a los niños una preocupación de toda la sociedad." La burocracia estatal nunca había disfrutado antes de ese mandato. Por la naturaleza misma de la palabra, una política "preventiva" dio la apertura a todas las familias suecas para apoyo, escrutinio y control. Uno nunca sabe dónde puede ocurrir un problema: por lo tanto, las medidas universales de intervención burocrática se deben implementar para hacer que la prevención sea una realidad.

Haciendo hincapié en este imperativo, los Myrdals concluyeron: "la cuestión de la población queda transformada en el argumento más eficaz para una remodelación completa socialista y radical de la sociedad." La alternativa, dijeron simplemente, era la extinción nacional.

Su programa abarca subsidios estatales universales de ropa para niños, un plan de seguro médico universal, un derecho universal al cuidado de niños, campamentos de verano operados por el Estado para los niños, desayunos y almuerzos escolares, vivienda de familia financiada por el estado, bonos para cubrir los costes indirectos de tener hijos, préstamos matrimoniales, expansión de la maternidad del Estado y servicios de parteras, planificación económica centralizada, y así sucesivamente. Su objetivo era, en efecto, la socialización del consumo, proporcionando a todas las familias un determinado conjunto uniforme de servicios estatales determinados de manera racional, gestionados por los empleados públicos, y financiados a través de impuestos sobre los ricos y los que no tenían hijos.

Las críticas de que su programa amenazaba a la familia trajo una respuesta típicamente contundente: "la pequeña familia moderna es ... casi patológica", dijeron los Myrdals. "Los viejos ideales deben morir con las generaciones que los apoyaron."

Llamamientos a la autonomía y libertad de la familia evocaron respuestas igualmente mordaces. Los Myrdals denunciaron que el "falso deseo individualista" de los padres por la "libertad" para criar a sus hijos tenía un origen poco saludable: "... gran parte de los irritantes patéticos que defienden " la libertad individual y la responsabilidad " de su propia familia, se basan en una disposición sádica para extender esta "libertad" a un derecho sin límites y sin control para dominar a los demás."

Con el fin de educar niños aptos para un mundo socialmente cooperativo ", debemos liberar a los niños más de nosotros mismos", entregándoles a expertos estatales certificados en el cuidado y la formación. La guardería colectiva a cargo de expertos controladas por el Estado, en lugar de la pequeña familia patológica, estaba más en consonancia con los objetivos adecuados para la eliminación de las clases sociales y la creación de una sociedad basada en la democracia económica.

viernes, 22 de octubre de 2010

El Mito de la Propiedad Pública

Por Murray Rothbard, Power and Market, Capítulo 5

Todos hemos escuchado mucho acerca de propiedad "pública". Cada vez que el gobierno es dueño de la propiedad, de hecho, u opera una empresa, se conoce como "propiedad pública". Cuando los recursos naturales son vendidos o entregados a la empresa privada, nos enteramos de que el "dominio público" ha sido "entregado" a estrechos intereses privados.

La inferencia es que cuando el gobierno es dueño de cualquier cosa, "nosotros" - todos los miembros de lo público – poseemos acciones de igual valor de esa propiedad. Frente a esto están los mezquinos intereses de la mera propiedad "privada".

Hemos visto, dado que un sistema económico socialista no puede calcular lo económico, un socialista recalcitrante debe estar preparado para presenciar la desaparición de gran parte de la población de la tierra, quedando sólo una subsistencia primitiva para los sobrevivientes. Sin embargo, un hombre que identifica al gobierno con la propiedad pública puede estar contento con extender el ámbito de la propiedad estatal a pesar de la pérdida de eficiencia o utilidad social que conlleva.

Esta equivalencia, sin embargo, es totalmente falaz. La propiedad es el máximo control y la dirección de un recurso. El dueño de una propiedad es su director final, independientemente de las ficciones legales que indiquen lo contrario. En una sociedad puramente libre, los recursos tan abundantes que sirven como condiciones generales de bienestar de la humanidad quedan sin dueño. Los recursos escasos, por otra parte, serán tomados como propiedad basándose en los siguientes principios: la libre propiedad de cada persona de sí mismo, la auto-propiedad de lo que una persona crea o transforma; titularidad inicial de terrenos anteriormente sin dueño por ser su primer usuario o transformador.

Propiedad del gobierno significa simplemente que el oficialismo gobernante posee la propiedad. Los altos funcionarios son los que dirigen el uso de la propiedad, y por lo tanto la poseen. El "público" no posee ninguna parte de la propiedad. Cualquier ciudadano que lo duda puede tratar de apropiarse para su uso individual de su parte alícuota de la propiedad "pública" y, a continuación tratar de argumentar su caso ante los tribunales.

Se puede objetar que los accionistas individuales de las empresas no pueden hacer esto si, por ejemplo, por las normas de la empresa, un accionista de General Motors no se le permite tomar un coche en lugar de dividendos en efectivo a cambio de sus acciones. Sin embargo, los accionistas son propietarios de su empresa, y este ejemplo demuestra precisamente nuestro punto. Para el accionista puede salir de su empresa, puede vender sus acciones de General Motors a otra persona. El sujeto que pertenece a un gobierno no puede salir de este, no puede vender sus "acciones" de la Oficina de Correos porque no tiene dichas acciones. Como FA Harper dijo sucintamente: "El corolario del derecho de propiedad es el derecho de des-propiedad. Así que si no puedo vender una cosa, es evidente que en realidad no lo poseo."

Cualquiera que sea la forma de gobierno, los gobernantes son los verdaderos dueños de la propiedad. Sin embargo, en una democracia o, en el largo plazo bajo cualquier forma de gobierno, los gobernantes son transitorios. Siempre se puede perder una elección o ser derrocado por un golpe de Estado. Por lo tanto, ningún funcionario del gobierno se refiere a sí mismo como algo más que un dueño transitorio. Como resultado, mientras que un propietario privado, seguro de su propiedad y dueño de su valor de capital, planea la utilización de sus recursos durante un largo período de tiempo, el funcionario de gobierno debe ordeñar la propiedad tan pronto como pueda, ya que no tiene la seguridad de la misma.

Asimismo, el funcionario arraigado debe hacer lo mismo, ningún funcionario del gobierno puede vender el valor capitalizado de la propiedad, como los propietarios privados pueden. En resumen, los funcionarios del gobierno poseen el uso de los recursos, pero no su valor de capital (excepto en el caso de la "propiedad privada" de una monarquía hereditaria). Cuando sólo el uso corriente puede ser de propiedad, pero no el recurso en sí mismo, allí rápidamente se producirá un agotamiento antieconómico de los recursos, ya que será beneficio de nadie su conservación durante un período de tiempo largo y en beneficio de cada propietario para usarlo tan pronto como sea posible. De la misma manera, los funcionarios del gobierno consumen sus bienes lo más rápidamente posible.

Es curioso que casi todos los escritores cotorreen sobre la idea de que los propietarios privados, que poseen preferencia en el tiempo, toman la "visión a corto plazo", mientras que los funcionarios del gobierno únicamente tomar la "visión a largo plazo" y asignar la propiedad para promover el "bienestar general". La verdad es exactamente la contraria. El individuo privado, seguro de su propiedad y de sus recursos de capital, puede mirar a largo plazo, ya que él quiere mantener el valor de capital de sus recursos. Es el funcionario del gobierno el que debe arranchar y correr, el que debe saquear la propiedad mientras está al mando.

Traducido por Libertario

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Liberalismo Clásico en Argentina: Una Lección para el Mundo

Por Jacob G. Hornberger, julio de 1994

Hace dos siglos, Adam Smith hizo una pregunta fundamental: ¿cuál es la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones? Tenga en cuenta que Smith no preguntó lo que la mayoría de la gente de hoy pregunta - es decir, ¿cuáles son las causas de la pobreza? Smith entendía que la pobreza siempre fue el estado natural de la humanidad. Quería saber algo mucho más vital, ¿qué es lo que hace que ciertas naciones sean ricas y prósperas?

La historia de la Argentina nos da la respuesta que estamos buscando a esta pregunta de vital importancia.

Argentina declaró su independencia de España el 25 de mayo de 1810. Durante varias décadas después de eso, el país estuvo sumido en una desastrosa serie de conflictos civiles, que culminaron con el "orden" que estableció un tirano brutal cuyo nombre fue Juan Manuel de Rosas. En 1852, Rosas fue derrocado y obligado a exiliarse.

El resultado fue uno de los períodos más insólitos en la historia del hombre. No hay nada parecido en ninguna otra parte de la historia latinoamericana. El período 1850 a 1930 en la historia argentina es un modelo - un faro de luz en la oscuridad de la historia - una confirmación de que lo que Adam Smith había descubierto era cierto.

En su gran tratado - Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones Unidas - Smith preguntó, ¿cuáles han sido los medios tradicionales de lucha contra la pobreza a lo largo de la historia? La respuesta, por supuesto, era el gobierno. La gente siempre ha creído que las políticas gubernamentales son necesarias para garantizar que la gente no muera de hambre o que sufran una vida de empobrecimiento. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los funcionarios gubernamentales a través de los tiempos - como con la Ley de la Pobreza Inglesa, las Leyes del Maíz, los controles de precios, y las leyes anti-especulación - la gente ha continuado sufriendo profundas privaciones.

La conclusión de Smith fue revolucionaria - y una que no ha encontrado una audiencia receptiva entre los funcionarios públicos. Smith llegó a la conclusión de que a lo largo de la historia, hubo intentos de los gobiernos para vencer la pobreza que habían impedido que las naciones se conviertan en ricas y prósperas. Es decir, el propio gobierno - a través de sus impuestos y sus intervenciones en la actividad económica - fue la fuente de las privaciones y los sufrimientos que habían afligido a la humanidad a lo largo de los siglos. Si al gobierno se le impidiera atacar la pobreza, Smith argumentó, la gente prosperaría! En otras palabras, una vez que la pesada carga de impuestos, subvenciones, e intervenciones fueron levantadas, una nación podría disfrutar de la riqueza y la prosperidad.

Hubo pocos países en el siglo XIX que pusieron las ideas de Smith a prueba. Entre ellos se encontraba la Argentina.

Tras el derrocamiento de Rosas, se redactó una nueva constitución para la Argentina. El hombre responsable de la nueva Constitución fue Juan Bautista Alberdi - uno de los más grandes hombres de la historia argentina. Alberdi había sido fuertemente influenciado por las ideas de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. Al igual que Thomas Jefferson y James Madison, Alberdi creía que los individuos tenían derechos inherentes a la vida, la libertad y la propiedad con los que ningún gobierno legítimamente podía interferir. Él creía que el objetivo principal del gobierno era garantizar la protección de estos derechos inalienables.

juan-bautista-alberdi_image002 Juan Bautista Alberdi

El libro de Alberdi, Bases para la Organización Política de la República Argentina, publicado por primera vez en 1852, año de la derrota de Rosas, se convirtió en el marco de la nueva constitución Argentina. El espíritu de libertad aún vive en las palabras de Juan Alberdi:

"Hoy tenemos que luchar por la libre inmigración, la libertad de comercio, los ferrocarriles, la navegación de nuestros ríos, la labranza de nuestro suelo, la libre empresa, no en lugar de nuestros principios iniciales de la independencia y la democracia, pero como medios esenciales para asegurar que estos mismos dejarán de ser meras palabras y se convertirán en realidad.... Nuestras guerras revolucionarias trataron de establecer la libertad de la opresión exterior... lo que necesitamos ahora es la libertad interior.... Nuestros líderes quieren la gloria y la libertad, y los dos son contradictorias .... América del Sur no ha contribuido en nada a la civilización mundial, excepto sus guerras y la victoria en su lucha por la independencia, la única gloria que existe entre nosotros es la gloria militar, y nuestros grandes hombres son héroes militares. Ni una sola invención, como la de Franklin, como la de Fulton, como el telégrafo, y muchas otras que el mundo civilizado debe a América del Norte, ha sido aportada por nuestra América del Sur."

La constitución argentina que Alberdi diseñó se inspiró en la de los Estados Unidos. El resultado: por única vez en toda la historia de Sudamérica, el poder del gobierno sobre la ciudadanía era muy limitado. Con varias excepciones (la entrega de tierras a los ferrocarriles se encuentran entre los más notables), las personas eran libres de participar en cualquier empresa económica sin interferencia del poder público y acumular una cantidad ilimitada de riqueza. No había impuesto sobre la renta y los impuestos indirectos era extremadamente bajos. La empresa, en general, era libre - muy pocas licencias, permisos, regulaciones y otras barreras gubernamentales interfirieron con la habilidad de las personas para ganarse la vida. Prácticamente no existía sistema de bienestar gubernamental. Fueron pocas las barreras al comercio y la inversión. Y, quizás lo más llamativo, no existían barreras a la inmigración!

¿Suena familiar? Bueno, tal vez a los estadounidenses - debido a que estos fueron los principios que una vez guiaron al pueblo estadounidense!

¿Y cuáles fueron los resultados de esta peculiar forma de vida? Son casi increíbles. Los datos se recogen en un libro titulado "Argentina: 1516-1987” por David Rock:

"Para 1890 los británicos habían inundado la Argentina con un estimado de £ 157 000 000 de capital de inversión. El gran símbolo de la nueva conexión británica era un creciente sistema ferroviario… la mayor parte en manos de empresas privadas inglesas -....sobre las que se transportaban 10 millones de pasajeros y 5 millones de toneladas de carga. El comercio exterior se amplió de manera similar: en 1861 el comercio exterior total, tanto las importaciones como las exportaciones, se valoró en 37 millones de pesos oro, en 1880 creció a 104 millones, y en más de 250 millones para el 1889".

"Mientras tanto, la población del país aumentó de un estimado de 1,1 millones en 1857 a aproximadamente 3,3 millones en 1890, los inmigrantes llegaron en enormes masas:..... Entre 1871 y 1914 de 5,9 millones de recién llegados, 3,1 millones se quedaron y se establecieron. En total entre 1830 y 1950 Argentina absorbió un 10 por ciento del número total de inmigrantes de Europa a las Américas."

"Para el estallido de la Primera Guerra Mundial, la Argentina había experimentado casi veinte años de expansión prodigiosa. El ingreso per cápita equivalía al de Alemania y los Países Bajos, y era mayor que en España, Italia, Suecia y Suiza. Después de haber crecido a una tasa promedio anual del 6,5 por ciento desde 1869, Buenos Aires se había convertido en la segunda ciudad de la costa atlántica, después de Nueva York, y de lejos la ciudad más grande de América Latina.... Salvo por entrepôts como Holanda y Bélgica, ningún país del mundo, importó más productos per cápita que la Argentina. En 1911, el comercio exterior de Argentina era más grande que el de Canadá y un cuarto de el de los Estados Unidos ".

Los argentinos habían demostrado que Adam Smith estaba en lo correcto. Mediante el uso de su constitución para limitar estrictamente el poder de su gobierno para interferir con sus actividades económicas, el resultado fue uno de los períodos más prósperos nunca antes experimentado.

Sin embargo, no iba a continuar. En la década de 1930, un golpe militar derrocó al gobierno elegido por el pueblo. Por desgracia, los nuevos gobernantes de la Argentina rechazaron la filosofía de Smith-Jefferson-Madison-Alberdi sobre la libertad económica, en cambio optaron por la filosofía socialista y fascista económica de personas como John Maynard Keynes, Benito Mussolini, y Franklin D. Roosevelt.

El impuesto sobre la renta fue instituido. Un banco central fue creado, y el patrón oro fue terminado. Controles de cambio y las restricciones comerciales se impusieron. Apoyo a los controles de precios fueron instituidos. Consejos reguladores fueron creados.

La prosperidad económica en la Argentina llegó a su fin. La nación se sumió en una serie de crisis financieras y económicas. La culminación fue la elección de Juan Perón en la década de 1940. Perón, junto con su esposa Evita, instituyeron la filosofía del estado de bienestar de Franklin Roosevelt (y su esposa Eleanor) hasta el extremo: se dio "pan para las masas" usando al Estado para saquear a los ricos.

La administración de Perón duró desde 1946 hasta 1955. Al igual que el New Deal de Roosevelt, sus intentos gubernamentales para hacer la guerra a la pobreza sólo produjeron una situación peor. En el momento en que fue derrocado en 1955, los días de gloria de la libertad y la prosperidad argentina se habían ido.

Peron_Juan-Evita 

Desde entonces, la Argentina se ha convertido en otro país de América Latina más, tal vez más próspero que otros, pero con la misma premisa básica que el resto - que el Estado de Bienestar y la economía regulada son el camino para alcanzar la riqueza y la prosperidad. Los resultados, por supuesto, han sido todo lo contrario.

El año 1958 pasará en última instancia como un año trascendental de la historia argentina. Ese año, un pequeño grupo de argentinos, encabezados por un hombre llamado Alberto Benegas Lynch, que se estaba dirigiendo una organización llamada Centro de Estudios sobre la Libertad (CESL), invitó a dos estadounidenses para entregar una serie de conferencias en la Argentina. Los dos hombres fueron Leonard Read y Ludwig von Mises. Read fue el fundador de la Foundation for Economic Education (FEE), que se había establecido en 1946 con el objetivo expreso de restablecer la libertad económica en los Estados Unidos. Mises, que había emigrado de Austria y era fue profesor en la New York University, fue el líder más reconocido de la escuela austríaca de pensamiento económico.

Las conferencias de Read fueron publicadas en un libro titulado ¿Por qué no probar la libertad? En la introducción al libro, Read, escribe:

"Para sorpresa de todos, los 160 asientos en la sala de conferencias se llenaron la primera noche y 25 personas estaban de pie. Lo mismo puede decirse de toda la serie de conferencias… testificando de un intenso interés en la libertad."

Las conferencias de Mises fueron publicadas en última instancia, en un libro titulado “Política Económica”. En la introducción al libro, su esposa Margit von Mises escribió:

"Hemos llegado a la Argentina unos meses después de que Perón se vio obligado a abandonar el país. Él había gobernado destructivamente y ha destruido completamente las bases económicas de la Argentina.... Ludwig von Mises habló sin ninguna restricción sobre el capitalismo, el socialismo, el intervencionismo, el comunismo, el fascismo, política económicas y los peligros de la dictadura.... El público reaccionó como si una ventana hubiera sido abierta y el aire fresco entrado través de las habitaciones.... Me acordé vívidamente del singular entusiasmo con que los argentinos habían respondido a las palabras de mi marido."

En los años siguientes, Alberto Benegas Lynch avivó las brasas de la libertad que tan cuidadosamente había encendido en la década de 1950. A través de su centro, publicó una serie de folletos titulados "Ideas Sobre La Libertad", que contiene ensayos que la FEE había publicado y, más tarde, ensayos originales escritos por una nueva generación de liberales argentinos.

Hoy en día, Alberto Benegas Lynch - ahora en 70 años - sigue trabajo en los viñedos de la libertad argentina. Fue este hombre - y el pequeño grupo alineado con él - que sentó las bases para una renovada era de libertad y prosperidad argentina. Su legado se encuentra en el gran número de instituciones de libre mercado en la Argentina que ahora existen para promover "Las Ideas Sobre la Libertad" en toda la nación argentina. La más prestigiosa - Escuela Superior de Economía (ESEADE) - es un programa de postgrado con énfasis en la economía austriaca, que se fundó y sigue siendo dirigida por su hijo, Alberto Benegas Lynch, (H). Otras instituciones argentinas que están a la vanguardia a la libertad son el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina, la Fundación República; Fundasud; la Fundación Libertad, Fundación América; y la Fundación Alberdi.

Y el movimiento hacia la libertad en América del Sur no se limita a la Argentina. Gracias en gran parte a una organización ubicada en Fairfax, Virginia - Atlas Economic Research Foundation, fundada por un inglés llamado Antony Fisher - ahora hay instituciones de libre mercado en toda América del Sur.

En todo el mundo, la gente sigue sufriendo las privaciones, la miseria y el desamparo que han resultado de la antigua creencia de que el gobierno debe declarar la guerra a la pobreza. Hoy en día, los funcionarios públicos en todas partes - con el apoyo de sus ciudadanos – siguen por el mismo camino a "acabar con la pobreza" - los impuestos, la regulación, el bienestar, la vivienda pública, subsidios, controles de precios, y muchas otras formas de socialismo y el fascismo.

Pero la Argentina desde 1850 hasta 1930 sirve como un verdadero faro para todos los que quieran romper el ciclo interminable de pobreza y miseria: "A todos los que desean la riqueza y la prosperidad, eliminen la pesada mano del estado de sus bolsillos y sus actividades económicas ."

Hoy en día, los liberales de América del Sur están liderando el camino a la libertad y la prosperidad de sus respectivas naciones. Tal vez lideren el mundo entero - entre ellos a los Estados Unidos.

El Sr. Hornberger es fundador y presidente de The Future of Freedom Foundation.

Traducido por Libertario

domingo, 10 de octubre de 2010

Los Efectos Contra la Civilización del Gobierno.

Ah por los días en que los socialistas creían en el progreso material! Ya no es el caso. Ahora proponen pobreza y abogan por regulaciones para llevarla a cabo - y esperan que seamos agradecidos por ello. Considerando que el socialismo no puede realmente trabajar para lograr una mayor productividad, puede hacer lo que los socialistas "posmaterialistas" desean. Medios socialistas que trabajen para lograr estándares de vida más bajos.

De una manera extraña, esto es una traición de Karl Marx, cuya denuncia clave acerca del capitalismo era que fallaba en elevar al trabajador:

“El obrero moderno ... se hunde más y más por debajo de las condiciones de existencia de su propia clase. Se convierte en un mendigo, y el pauperismo crece más rápidamente que la población y la riqueza.”

La consigna de Lenin fue "El comunismo es el poder soviético más la electrificación de todo el país." La medición del PIB fue una fuente de gran orgullo para los países, así como las grandes innovaciones en los viajes espaciales y la tecnología militar.

Lo mismo puede decirse con respecto a los sistemas de planificación de los gobiernos que se quedaron cortos con la nacionalización a gran escala. Durante la Era Progresista, el objetivo de la política del gobierno fue el levantamiento material de la población. La acusación de los monopolios corporativos dificultada por la legislación de competencia es que son un lastre para la competencia y por lo tanto para el crecimiento económico. El banco central fue empujado como un instrumento para alimentar el crecimiento económico y el progreso.

El New Deal, que no era más que una manifestación de la fe que prevalece en la planificación del gobierno, trató de mejorar la situación material de la humanidad. La idea de progreso estaba embebida en su estructura ideológica. Todas las comunidades rurales debían de tener carreteras y electricidad. Los agricultores debían de dejar su tierra y abrazar a la industria. Nuestro apego a la vida en las zonas rurales se debía revolucionar y todos abrazarían la tecnología moderna que fuera traída por el Estado.

Hasta con la pobreza.

En algún momento, durante los últimos 50 años, la crítica del capitalismo ha cambiado de condenar su incapacidad para distribuir la riqueza a condenar todo lo contrario. De repente, el gran pecado del capitalismo es que esta produciendo demasiado, lo que nos convierte a todos demasiado materialistas, alimentando el crecimiento económico a expensas de otros valores, difundiendo la decadencia de la clase media, y en general haciendo que la sociedad este atrapada demasiado en la productividad y el nivel de vida.

Al tomar nota de este cambio dramático, Murray N. Rothbard escribe que el punto de inflexión podría haber sido la obra de 1958 de John Kenneth Galbraith llamada La sociedad opulenta, que es una larga arenga contra el consumismo, la decadencia de la clase media, y la riqueza cada vez mayor de la media persona bajo el capitalismo. Galbraith afirmó que todo esto fue a expensas de las instituciones públicas y la infraestructura pública.

Este libro se convirtió en un éxito de ventas. Cambió la forma en que la izquierda promocionaba la intervención del gobierno y criticaba el libre mercado. Este libro fue el primero de medio siglo de libros similares que recuperaron ese espíritu rousseauniano, que se inclinan a idealizar el mundo antes de la industrialización, a jugar con la idea de que la sociedad de los cazadores-recolectores tenía mucho a su favor, a imaginar que todos viviríamos mejor si el intercambio operara únicamente a nivel de la pequeña tribu y cosechando nuestros propios alimentos, y todo lo demás que viene con el primitivismo.

El romance de la caza y la recolección

La palabra de moda para mostrar este nuevo amor para rebajar el nivel de vida y la pobreza forzada es la sostenibilidad.

Si quieres una definición de sostenibilidad, es esta: hacer retroceder los avances de la civilización por la fuerza.

Un rápido vistazo a la literatura revela cientos de títulos a lo largo de estas líneas: Sostenibilidad de Diseño: Una estrategia subversiva para la Transformación de nuestra cultura de consumo; Indicadores de Sustentabilidad: La medición de la inconmensurable; Volver a la sostenibilidad; 147 Consejos para la Enseñanza de la Sostenibilidad, Vida Verde: Una Guía Práctica para la sostenibilidad simple; El puente hacia el borde del mundo: el capitalismo, el medio ambiente, y el Cruce de la crisis a la sostenibilidad, la sostenibilidad: una imagen impresionante de lo que la vida pronto será; Permacultura: Principios y Senderos más allá de la sostenibilidad; Escenarios de futuro: ¿Cómo Comunidades pueden adaptarse a pico Cambio de Aceite y Cambio Climático.

El autor de estos dos últimos libros, David Holmgren de Australia, es una figura interesante. Él es el innovador de la idea de que tenemos que ir más allá de la sostenibilidad. Si tiene dudas acerca de la sostenibilidad, créanme que no querrán ir más allá. He estado viendo las entrevistas de YouTube de este buen tipo. Él siempre está sentado fuera, rodeado de paisajes naturales y cantos de pájaros, y él tiene este estilo de prosa espagueti que cautiva.

Él toma como axiomáticamente cierto que el petróleo, el gas y todas las formas de producción de energía modernas están llegando a su fin, ambos debido a que los combustibles fósiles se están agotando y porque la gente ya no tolera un mundo que se está calentando a niveles intolerables debido a la modernidad. No hay ningún cuestionamiento de estos supuestos básicos. En una entrevista, Holmgren hace un comentario remarcable que la tecnología ha estado en el camino equivocado durante los últimos 500 años.

Ahora, tenga en cuenta que estas opiniones no están en absoluto fuera de la corriente. Si entrevistara a la mayoría de los compradores de comestibles de la tienda “Earth Fare”, mientras hurgan por sus huevos de pollo de corral, velas de cera de oído y sándwiches de frijol hechos con pan de abono orgánico, podría encontrar un acuerdo casi universal de que él está completamente correcto. Tal es la forma ideológica de nuestro tiempo.

En una entrevista, Holmgren habla con gran optimismo sobre el futuro de los suburbios. Él dice que se puede retrotraer fácilmente para adaptarse al nuevo mundo de la sostenibilidad. Recuerde que, dice, que los estacionamientos de asfalto son muy buenos para recoger agua de lluvia para beber. Nuestros jardines se pueden convertir para cultivar nuestros propios alimentos. Nuestros garajes serán inútiles, ya no habrá coches, así que de esta manera podemos convertirlos en talleres para la fabricación de artesanías como bancos, sillas, mesas y otras cosas.

Por supuesto que hay algunos problemas con esta visión del mundo. No habrá clavos con que hacer las cosas, porque el proceso de la fabricación de clavos es uno muy complicado que requiere una gran división del trabajo y la acumulación y el uso de capital. No habrá madera, a menos que se la corte desde el patio trasero, ya que la industria de la madera como la conocemos, depende en gran medida de las herramientas eléctricas, el transporte de combustibles fósiles, y de la división del trabajo y la acumulación de capital que se extiende por muchos países.

También existe el problema de que la gente tendrá que abandonar sus puestos de trabajo para hacer todo esto de la jardinería y las artesanías, pero por supuesto no van a tener opción ya que el fin de los combustibles fósiles, dará lugar a un desempleo masivo. No estoy seguro de cómo se planea tener agua recogida de asfalto y distribuida casa por casa, excepto por los camiones, pero tal vez también tiene un plan para habilitar carruajes tirados por caballos. Por supuesto, usted tiene que hacer los carruajes y alimentar a los caballos, que representan otros problemas.

No parecen entender que su plan no es una visión romántica de un mundo reconectado con la naturaleza, sino más bien una receta para la muerte en masa a una escala sin precedentes. En su tiempo idílico de hace 500 años, sólo había 500 millones de personas con vida en el planeta. No vivían muy bien. Hoy en día, hay cerca de 7 mil millones de personas con vida en el planeta, lo que significa que tiene que llegar de alguna forma a prescindir de los 6,5 billones de personas que no se podrán sostener con la tecnología de 500 años de edad.

Por supuesto, la ironía es que mirar ese video en sí es un milagro de la tecnología moderna, habría sido inconcebible hace cinco o diez años. Además, hace diez años no hubiera sido posible para mí comprar sus libros haciendo clic en un botón en un monitor electrónico flotante, o descargarlos a mi lector electrónico en un instante o tenerlos entregados en forma física mañana por camión. Así que tal vez hay un beneficio para su plan: no hay duda de que, una vez que se lleva a cabo, David Holmgren ya no sería un autor best-seller.

La reducción de los niveles de vida por la fuerza

Es fácil descartar estas personas como excéntricos de moda. Podemos considerar sus puntos de vista como una reacción comprensible de la inquietud ideológica en una época de sobreabundancia.

Y en verdad, cualquiera es libre de rebajar su estándar de vida por elección, e incluso realizar un juramento de la pobreza y aferrarse a él. Pero es un hecho que esta tendencia ha tenido un efecto masivo en el propósito declarado y el efecto cultural de la política del gobierno en nuestro tiempo.

Dejemos de lado las afirmaciones ridículas que hemos estado escuchando desde hace dos años que de alguna manera el gobierno va a estimular la economía (por robarnos más, acumulando deudas enormes, y gastando en cualquier cosa y en todo). Esta charla sobre el estímulo es realmente una salida. La rúbrica de costumbre en las que se empuja la política del gobierno hoy en día es precisamente lo contrario: para frenar la producción, para quitarnos los electrodomésticos, y hacernos más virtuosos al forzarnos a un nivel de vida más bajo.

Esta es una ética política que reina en nuestro tiempo, y que está teniendo un efecto. Se nos dice constantemente que lo haga, consumir menos, comprar localmente, comparta el auto, y reciclar y ahorrar, deje de entregarse. Con este fin, los productos de consumo son constantemente prohibidos, todos los días. Tenemos cada vez menos opciones en el área de medicina, productos químicos, alimentos, bebidas, y de otra manera, en todos los aspectos de la vida, sector tras sector. Todo esto equivale a una regresión de todo lo que conocemos como la civilización, todo lo que asociamos con mejor vida, más saludable, más inteligente, más culta y más próspera.

Consideremos, por ejemplo, la guerra atroz, pero en curso sobre la bombilla de luz incandescente, el símbolo mismo de la idea brillante y la innovación que marcó el comienzo de la civilización como la conocemos. Nuestros señores en el gobierno han decidido que ya no los van a usar, ya que son "ineficientes" - como si los burócratas en lugar de los consumidores y los productores son los que deciden lo que es o no eficiente. La última fábrica en los Estados Unidos que hace que estas bombillas fue cerrada la semana pasada, en preparación para la prohibición de la bombilla incandescente en 2014.

Ahora, se nos dice que la iluminación fluorescente es genial porque da más luz, es mejor luz, y que consume una fracción de energía. Si todo eso fuera cierto, no habría ninguna razón para usar la fuerza en absoluto. Los reguladores podía quedarse en casa y dedicarse a otras ocupaciones como la jardinería en sus patios traseros o la elaboración de artesanías en sus garajes. El paso de la luz incandescente de las lámparas fluorescentes no sería diferente de la transición desde el iPhone 3G a 4G o Windows XP a Windows 7. Simplemente sería algo que los consumidores realizarían por su cuenta.

No necesitamos a los organismos gubernamentales para que nos digan que actualicemos de Photoshop CS4 para CS5 o de nuestro coche viejo al último modelo del Honda Accord. Mejoras y cambios de producto a producto, a lo largo de las líneas de progreso, se producen de forma natural a través de la elección del consumidor, dependiendo de la disponibilidad de recursos y la prioridad económica.

Pero los reguladores no confían en la elección humana, y no creo que haya ninguna duda de que si la elección humana hubiera prevalecido aquí, no veríamos el final de las bombillas incandescentes. La temporada navideña pasada, me sorprendí al descubrir que no podía encontrar una cadena de luces que utilizan las bombillas normales, todas las cadenas de luz eran fluorescentes. Compré lo que estaba disponible. Para mi sorpresa, el árbol de Navidad adornado con esas cosas no daba la ilusión de estar iluminado. En su lugar se veía opaco y extraño, y muy poco navideño. Se veía oscuro, no encendido. La afirmación de que la luz es superior en todos los aspectos es obviamente falsa.

Ahora, es posible que los fluorescentes en un mercado libre ganen la partida. Pero yo lo dudo seriamente, o de lo contrario ¿por qué los gobiernos del mundo tienen que conspiran y usar la fuerza para eliminar las bombillas incandescentes? Parece claro que lo que tenemos aquí es un caso en que el gobierno esta deliberadamente reemplazando a las preferencias de los consumidores, reduciendo nuestro nivel de vida, y haciéndolo con una agenda ideológica específica en mente: una que busca la fuerza para hacernos menos pudientes, para vivir más pobres, a ser más pobres, y rechazar el progreso material.

El retorno de chinches

Esta es una tendencia sumamente peligrosa en la política gubernamental. Nuestro país está sufriendo actualmente una de las consecuencias.

Había una canción que era común en la década de 1920 que decía: "Que duermas bien No dejes que te piquen los chinches." Generaciones han pensado en este como un dicho pintoresco que no tiene nada que ver con la realidad.

De hecho, las chinches fueron eliminado casi por completo de todo el planeta en la década de 1950, debido a los productos químicos modernos, para salvar vidas como el DDT, un producto químico inventado por el científico Paul Hermann Müller que trabajaba para una empresa privada suiza (Novartis) ha sido ampliamente pisoteado pero que ha salvado cientos de millones de vidas. Su prohibición desde la década de 1970, bajo la influencia de “Silent Spring” de Rachel Carson, lo ha culpado por una calamidad mundial.

Gracias en parte a esta prohibición, la malaria mata a día de hoy entre uno y tres millones de personas al año. Esto es chocante, pero no es del todo inusual en el orden de la historia. Es fácil considerar a los insectos como el mal más peligroso en esta tierra, de haber matado a mucha más gente que los gulags, las cámaras de gas, e incluso armas nucleares.

De hecho, los insectos son las únicas cosas en esta tierra que han sido más peligrosos para el bienestar humano que los gobiernos - y está realmente diciendo algo. En el siglo 14, insectos portadores de enfermedades mataron hasta un 60% de la población europea. Los Estados Unidos han tenido sus propios problemas graves con la fiebre amarilla. Nosotros no pensamos sobre esto, pero es porque no tenemos la muerte negra en este momento, debido principalmente a los logros del capitalismo.

Hoy en día estamos viviendo un retorno de chinches a nivel de epidemia. El National Pest Management Association, indica que casi todas las empresas de control de plagas dicen tener miles de nuevos informes de chinches en todo el país. Hay incluso un sitio web que los rastrea: bedbugregistry.com. Esta epidemia, es tan mala que incluso el New York Times publicó un editorial alarmado, está directamente relacionada con la prohibición de productos químicos que habían tenido bajo control a los chinches.

Hay otros productos químicos, además del DDT que controlan a las chinches, como propoxur, pero en 2007 la EPA prohibió su uso en interiores. Ahora, cualquier empresa de control de plagas que la utiliza en interiores se ve amenazada con multas y, posiblemente, con la cárcel. Es tan malo que el Departamento de Agricultura de Ohio ha rogado a la EPA por un cambio en la política, pero la EPA no se mueve. En su lugar, aconseja a las personas a "reducir el desorden en su hogar para reducir los escondites de insectos de cama", y también sugiere que "la eliminación de los hábitats de chinches." Ah, y por supuesto, la EPA sugiere que se trabaja en "la sensibilización mediante la educación."

El New York Times publicó una historia sobre como el regreso de los chinches ha desconcertado a los científicos. Más adelante en el artículo, sin embargo, el texto dice que productos químicos los podrían controlar, pero que todos los productos químicos están prohibidos. Bueno, si la respuesta la tenemos ante nosotros, pero nos está prohibido por el gobierno utilizarla, o los minoristas y los exterminadores están demasiado intimidados por la cultura política de amenazar a los que toman riesgos, no veo que hay muchos motivos para estar desconcertados por el problema. ¿Qué hay en la causa y el efecto que estas personas no entienden?

Ahora, yo no quiero entrar en una disputa sobre los productos químicos y sus efectos. Algunas personas dicen que el DDT ya no es eficaz - pero la industria del DDT en el mercado negro sigue siendo vibrante - y que hay desventajas al usar propoxur o que hay otros agentes naturales y químicos que son efectivos. Yo no soy un científico y no tengo ninguna opinión sobre si las visiones son correctas. Hay opiniones sobre todo el mapa en estas cuestiones.

Mi punto es simplemente este: el proceso de mercado que normalmente permite la innovación, el ensayo y error, y la acumulación y la aplicación de todo el conocimiento científico disponible ha sido subvertido por las instituciones gubernamentales que han supuesto saber qué es lo mejor, la planificación central del uso de productos químicos para controlar plagas. Incluso para llevar un nuevo producto químico al mercado requiere de siete años y 100 millones de dólares sólo para saltar a través de la espesura de reglamentación, que tiene un sesgo en contra del progreso, el capitalismo, y la innovación. Terminamos teniendo que confiar en los expertos y afirmaciones científicas rivales basadas en resultados de pruebas enrarecidas en lugar de los mercados.

Adiós agua caliente, Hola Basura

Otra sugerencia que escuchamos acerca de las chinches es que debemos lavar las sabanas en agua caliente. Bueno, eso estaría bien, salvo que la mayoría de las casas no tienen agua caliente del grifo. Debido a las regulaciones del gobierno, nuestros calentadores de agua caliente se suministran con una configuración por defecto que hace que el agua sea tibia. Las consecuencias de esto son devastadoras. Nuestra ropa no se limpia. Nuestros cuerpos no se limpian. Nuestros platos no se limpian. Para cambiar esto requiere que abra su calentador de agua y que configure el nivel más caliente, pero no mucha gente conoce este truco. Si le propone esto a un técnico para que lo haga por usted, el sospechara que usted es un agente provocador y huira.

A continuación llegamos al problema de la basura. La política del Gobierno es cada vez más limitar nuestros días de recogida de basura, e incluso limitar la cantidad de basura que se puede crear. Todos sabemos de los ataques y la regulación de espacio en los vertederos. Luego está el tema del reciclaje en sí, que podría tener algún mérito limitado en determinadas condiciones en un entorno de mercado. Pero bajo el gobierno, nos vemos obligados a examinar nuestra propia basura y separarla de acuerdo al tipo que el gobierno pueda procesar a través de máquinas especialmente creadas.

Ahora, ningún estudio realizado sobre el reciclado da muestra que no ahorra el dinero, sino que malgasta grandes cantidades de dinero y energía con los camiones reciclaje y las plantas procesadoras. La mayoría de las ciudades tienen montones y montones de residuos que no pueden ser reciclados. No hay nada malo con el reciclaje voluntario, rentable, pero hay mucha locura e ineficiencia sobre la planificación centralizada del reciclaje. Pero lo que más me preocupa son las implicaciones en contra de la civilización al tener que escarbar la basura con las manos, moviéndolo de un lado a otro y creando cada vez más recipientes para mantenerla por períodos cada vez más largos de tiempo.

Esto es desagradable, insalubre, y probablemente peligroso en algún nivel. La disposición de la basura ha sido un problema desde la antigüedad, y el hecho de no hacerlo bien ha llevado a la muerte y el desastre en todas las partes del mundo. Y sin embargo, quién está a cargo del control de la eliminación de la basura hoy? Sin una buena razón, el gobierno. Si el sector privado estuviera a cargo, el sistema funcionaría de manera muy diferente por cierto. Podría haber un canal que se lleve la basura de inmediato, sacándola lejos de nuestra casa y en algunos casos incinerándola. No hay manera de saber, porque el control del gobierno ha impedido el proceso de innovación, así como que detuvo el proceso de innovación química.

Ahora llegamos a uno de mis temas favoritos, el ataque a la plomería. Los datos indican que el uso doméstico del agua constituye menos del 1% del consumo total de agua. Esto incluye toda el agua que utilizamos para la ducha, lavar y regar el césped. Y, sin embargo el gobierno ha estado en una campaña de décadas para forzar el límite del uso del agua en nuestros propios hogares. Como resultado, nuestros baños ya no funcionan. La presión de agua en nuestras casas es baja. El Gobierno exige bloqueadores de agua en todas nuestras duchas, para que ni siquiera se pueda tomar una ducha decente a menos que alteres tu ducha con un taladro.

Puedo seguir con ejemplos de esta pobreza planeada. El ataque a la medicina es una amenaza muy seria. La pseudoefedrina, un regalo del cielo para los que sufren de problemas de sinusitis, ya no se puede comprar en la farmacia por cualquier cantidad. En mi propia comunidad, hay una señora que enfrenta 20 años de cárcel por la compra de 4 paquetes de Sudafed a lo largo de 12 días en varias farmacias - una acción perfectamente legal hace sólo unos años. Se nota demasiado que los medicamentos simples para la tos y dolores de los niños apenas funcionan. La mayoría han sido reducidos a la condición de los placebos bajo la gestión gubernamental de la medicina.

El ataque sobre el amianto, una sustancia maravillosa para reducir el fuego que el gobierno prohibió, a continuación impuso enormes costos para su eliminación. Resulta que la eliminación representa un riesgo mucho mayor que dejarlo. Existe un ataque a la pintura con plomo también.

Y no olvidemos el extraordinariamente malvado ataque contra el coche de gasolina con las normas CAFE, la burla de los coches más grandes y más seguros, la promoción obligatoria y financiada con impuestos de los vehículos eléctricos, y el ataque general en materia de energía, petróleo y gas, y la subvención al viento, el agua y la electricidad. ¿Y quién puede olvidar la locura de los ataques a BP por su reciente desastre petrolero del golfo? Fue un accidente, provocado por las restricciones del gobierno sobre las perforaciones en la costa y los límites de responsabilidad a las compañías petroleras. La empresa debe ser responsable por los daños, pero destruirla por completo es una locura.

Si los libros y el aprendizaje, la distribución universal de las ideas, son esenciales para la civilización, debemos estar horrorizado por lo que el gobierno ha hecho en el caso de Internet. Por primera vez en la historia hemos tenido la posibilidad de una biblioteca global de todos los libros que alguna vez ha sido impreso, todo en línea disponible para su distribución universal. Habría sido la mayor liberación de las ideas en la historia humana, consagrados en el programa conocido como Libros de Google. Las revistas sin duda habrían sido las siguientes. En cambio, el gobierno creó un riesgo moral para los rapaces intereses privados que se han acogido a la "propiedad intelectual" para destruir la posibilidad, impedir la difusión de las ideas, y lograr un retroceso literario. Es el equivalente del Estado alemán destrozando la impresora de Gutenberg apenas puesta en marcha. Y los ataques están creciendo. La ejecución de la propiedad intelectual, algo que nunca existiría en un mercado libre, es ahora la amenaza número uno a la Internet.

La libertad nos da la civilización

¿Estás viendo el patrón aquí? La planificación del Gobierno nunca fue un buen medio para hacer cualquier cosa, pero al menos hubo un momento en que se dispuso a llevar el progreso a la humanidad. Era el medio equivocado para alcanzar la meta correcta. Hoy en día, la planificación de gobierno está trabajando como un medio maliciosamente eficaz para alcanzar el objetivo equivocado: quiero decir con esto que si hay algo que el gobierno es realmente bueno haciendo es destruyendo las cosas.

Aun así, al tratar de reducir nuestro nivel de vida y llevarnos hacia atrás en el progreso de la civilización, el gobierno realmente está jugando con fuego, desatando males que son desconocidos para nosotros hoy.

No olvides nunca que no fue el gobierno sino la libertad la que nos dio la civilización. La libertad dio lugar a la innovación, la liberación del ingenio humano que construyó ciudades y amplió la división del trabajo en todo el mundo. Se triplicó el promedio de vida. Nos dio la libertad de distribución universal de los alimentos, la medicina, la música y el aprendizaje. La libertad crea la riqueza que financia nuestras iglesias, centros de investigación, asociaciones cívicas, grupos de danza, museos de arte, y reservas naturales. La libertad es lo que permite a las instituciones como el Instituto Mises de existir y experimentar un crecimiento dinámico. Sólo una sociedad libre y rica permite el florecimiento de la civilización para todos.

Joseph Schumpeter dijo que la gran tragedia del capitalismo es que produce riquezas tan abundantes que las personas tienden a darlas por sentado, imaginando que pueden entorpecer y destruir su aparato productivo, sin grandes consecuencias económicas y sociales. Esto es precisamente lo que está sucediendo hoy en día. Esta tendencia a idealizar la pobreza y la sencillez y un mundo sin la tecnología moderna es una ideología que es la animación de las travesuras de muchos de los intelectuales de hoy, los políticos y burócratas que se han erigido como enemigos de todo lo que hace la vida más grande, es decir, que se erigen como enemigos de la libertad.

Sobre todo ahora, nuestros impuestos están pagando, no por la civilización, sino más bien por su destrucción.

Por Jeffrey A. Tucker.

[Este discurso fue pronunciado en el Círculo Mises, Colorado Springs, Colorado, 18 de septiembre de 2010.]

Traducido por Libertario.

lunes, 2 de agosto de 2010

Keynesianismo. Patética Teoría Económica

En una entrada anterior di un vistazo general de la teoría keynesiana. Ahora les deja con una crítica devastadora de manos del Profesor Jesús Huerta de Soto (ojo con la parte que expone el multiplicador keynesiano):

Para finalizar les dejo unas “perlas” de famosos keynesianos:

Krugman sobre los ataques del 9/11:

 

So the direct economic impact of the attacks will probably not be that bad. And there will, potentially, be two favorable effects.

First, the driving force behind the economic slowdown has been a plunge in business investment. Now, all of a sudden, we need some new office buildings. As I've already indicated, the destruction isn't big compared with the economy, but rebuilding will generate at least some increase in business spending.

Second, the attack opens the door to some sensible recession-fighting measures.

Obviamente para Krugman la destrucción causada por los ataques terroristas es económicamente favorable, después de todo se deberá incrementar el gasto para reponer lo destruido. Que son 3000 y pico de muertos cuando se estimula la demanda agregada. Siguiendo la lógica de esta genialidad krugmanita no se que espera Obama para bombardear una ciudad entera o varias y luego reconstruirlas para salir de la actual crisis.  Podrían sacar a la gente antes para no causar tanto revuelo, aunque con la demanda inmensa de féretros, flores y servicios de exequias que causaría una verdadera masacre se podría salir aún más rápido de la “Gran Recesión”.

 

To dig holes in the ground", paid for out of savings, will increase, not only employment, but the real national dividend of useful goods and services. It is not reasonable, however, that a sensible community should be content to remain dependent on such fortuitous and often wasteful mitigations when once we understand the influences upon which effective demand depends.

Sinceramente pensaba que esta cita no existía y que era un invento de los malvados economistas no keynesianos, pero sí el señor Keynes promulgaba gastar en pagar a la gente desempleada para cavar hoyos en la tierra para luego volverlos a tapar. De esta manera los sueldos devengados estimularían la demanda por otros bienes y servicios. No importa en verdad si el sueldo del tapa hoyos se haya tenido que retirar de los bolsillos de los contribuyentes vía impuestos por lo que no aumenta en nada la riqueza nacional solo la malgasta; mediante inflación monetaria devaluando la moneda a TODOS los habitantes del país o endeudándose para que lo paguen las futuras generaciones.

Paul Samuelson sobre la URSS:

 

the soviet economy is proof that, contrary to what many skeptics had earlier believed, a socialist command economy can function and even thrive.

Sin comentarios salvo anotar que la cita estuvo presente hasta la edición del año 1989 del texto introductorio a la economía del autor !!! Un verdadero profeta.

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