
El salvajismo del típico grupo revolucionario RFU contrario a un gobierno corrupto parece exagerado en la película; pero lastimosamente esta basado en la realidad. Niños drogados matando sin piedad como en un juego de video todo por controlar las minas y el tráfico de diamantes.
Las críticas a este película son en general favorables. Lo malo las empresas privadas de Occidente (Bélgica, Reino Unido) y los consumidores de diamantes terminan siendo los grandes culpables del desastre africano, el legado de la colonización dirían algunos. En parte es cierto, pero el desmadre es en gran parte llevado a cabo por los gobernantes africanos. No se ha visto, por ejemplo, noruegos matandose entre ellos para controlar los yacimientos de petróleo; no es lo mismo un países desarrollado democrático con amplios recursos naturales que una republica bananera corrupta con amplios recursos naturales.
Por lo pronto un buena noticia, Africa crece.
Por lo pronto un buena noticia, Africa crece.