Mostrando entradas con la etiqueta impuestos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impuestos. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de agosto de 2011

Absurdas Formas de Financiar Obras Públicas

Me cuentan que un amigo de la familia otrora muy crítico del gobierno por la carga fiscal que tiene que soportar como un empresario mediano, ahora mira con respeto al mismo gracias a un paseo por las flamantes carreteras construidas con nuestros impuestos. Había mencionado algo como que por fin los pesados impuestos sirven para algo. Es muy común que el ciudadano promedio, como indicaba Frederic Bastiat, se concentré en lo que se ve y en el corto plazo pero no en lo que no se ve y el largo plazo.

La idea de este post es mostrar que construir obras necesarias y hasta indispensables como plantas eléctricas, carreteras o aeropuertos usando los impuestos recaudados o endeudándose es absurdo, incluso para estándares estatistas. El político de turno resaltará el tinte nacionalista y soberano de construir grandes obras con el sacrificio de su pueblo y sin ayuda del capitalismo salvaje concesionando o privatizando la susodicha obra. Dejarles que lucren con un servicio, "jamás!!" dirá el populista y demagogo.


La lógica es la siguiente, prohíbo a la empresa privada que brinde el servicio, cuando se cae en cuenta que es extremadamente necesario tener que reconstruir una carretera, establecer o ampliar un aeropuerto o ampliar la capacidad energética del país con una central eléctrica se culpa a anteriores administraciones "neo" liberales por retrasar el avance de la patria e inmediatamente se ponen manos a la obra.

Supongamos que existe un país que en un año dado proyecta recaudar y gastar con sus múltiples impuestos USD 20 000 millones de dólares divididos de la siguiente manera:

A. Sueldos de la burocracia: USD 8 000 millones
B. Contratistas estatales: USD 7 000 millones
C. Transferencias directas a los más pobres (Bonos, subsidios): USD 3 000 millones
D. Servicio de deuda: USD 2 000 millones

Digamos que para reconstruir parte las carreteras del país necesito USD 3 000 millones. Tengo 4 opciones:

Opción 1: Tomarlo directo de los impuestos recaudados

Lo que me encuentra ante los siguientes desafíos:

- Reducir A: Significa despedir mucha gente, menos puestos de trabajo para mis amigos y sus conocidos que me ayudan tanto en las campañas. También afecta los datos de empleo, que de por sí ya son malos. Popularidad a la baja.

- Reducir B: Significa disminuir servicios contratados con empresas privadas que muchos de mis votantes usan. Significa menos armas para la policía y el ejercito. Menos implementos hospitalarios, menos medicinas. Menos viajes para transportar a mis amigos por todo el país, menos estadías en hoteles 5 estrellas.

- Reducir C: Esto significa perder una base importantísima de votantes, los que literalmente viven del Estado.

- Reducir D. Estro significa un default, en el corto plazo es una excelente idea pero a futuro puede ser contraproducente si quiero quedarme en el poder, los intereses suben, los prestamistas se reducen y se ponen más estrictos.

Como vemos al estatista le toca evaluar varias opciones muchas de las cuales implican costos electorales altísimos sobre todo si el afán es quedarse en el poder por largo tiempo.

Opción 2:Endeudarse

El estatista tomando el nombre de todos podrá contratar una nueva deuda por los USD 3 000 millones que necesita. Es la forma más común de hacer obra pública, porque cosecha inmediatamente los réditos electorales de la obra y los que la pagan son las generaciones futuras.


Otra cuestión a tomar en cuenta cuando se endeuda al país es que los próximos ejercicios fiscales se van a volver más complejos al tener que afrontar un mayor monto para el servicio de deuda. Lo que implica nuevamente revisar el presupuesto para reducir las partidas A, B y C detallados en el punto 1. En democracia esto implica que los políticos van a tender a endeudar mas al país pues lo más probable es que las consecuencias las pagan sus opositores.

Ambas opciones 1 y 2 podrían ser usadas por el demagogo nacionalista recalcitrante para supuestamente evitar que una malvada transnacional venga a lucrar en el país a costa de sus habitantes. Pero la pregunta es ¿quién construye la obra? lo más probable es que sea una empresa privada con proveedores privados, gerentes y directivos bien pagados. Los USD 3 000 millones pasan a manos privadas, la obra queda pero la malvada transnacional hizo su negocio.

Opción 4: Aumentar los impuestos.

El estatista puede optar por aumentar los impuestos, de preferencia solo a los "ricos", medida muy popular sobretodo si se insiste que solo afecta a los que más tienen. Pero la afectación al resto de la población si existe, cualquier impuesto disminuye la inversión del sector privado, el único generador de riqueza. Menor inversión en el sector privado siempre es menos puestos de trabajo y menores mejoras salariales. Un estadista, incluso siendo un estatista convencido, debería ser consciente de la afectación que supone el aumento de impuestos.


Opción 4: Inversión Extranjera Privada

Existe una cuarta opción que disgusta al nacional socialista de sobremanera, dejar que una empresa privada asuma todo el riesgo y costo a cambio de poder cobrar por el servicio. Gracias a los ahorradores foráneos (capitalistas) se puede tener una obra de primer nivel como un aeropuerto, planta eléctrica o carretera sin sacrificar al pueblo entero para proveer un servicio usado solo por una parte de él. ¿O es acaso ético que los que nunca viajan en avión paguen por los aeropuertos, los que no tienen auto por las autopistas? En este caso los que usan los servicios son los únicos que los pagan.

La objeción clásica dirá que es inaceptable que el pueblo tenga que pagar por servicios estratégicos que son responsabilidad del Estado. No se engañen no existe tal cuestión la gratuidad en los servicios públicos, alguien lo tiene que pagar. En los casos primero y tercero lo tomamos de impuestos y lo paga el contribuyente, en el segundo caso lo pagarán las generaciones futuras.

Así que saquemos conclusiones, esta opción permite dejar intactos los gastos de impuestos proyectados, no endeudar a generaciones futuras y no destruir plazas de trabajo en el sector privado. Salvo que alguien encuentre la forma de hacer caer maná del cielo la mejor opción para obra pública, incluso siendo un estatista nacionalista, es mediante la inversión privada directa.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Impuestos: Anclas al Progreso


Suponga que un grupo de mafiosos entra a su local y le exige un pago recurrente para “protegerlo” de otras bandas de mafiosos. Inmediatamente un representante de agencia de recaudación de impuestos a exigirle lo mismo y con una justificación similar.

Coincidencia? Ambas instituciones basan su operación en la coacción. La diferencia entre una y otra es que la Mafia busca rentas y el Estado basa su coacción en un idílico “contrato social” que nadie ha visto o firmado. El Estado no es la extensión de una directiva de condóminos a nivel nacional sino la herencia de milenios de despotismo y conquista.

Por lo tanto podemos decir que mientras no nos muestren nuestra firma en el tal “contrato social” es correcto llamar a los impuestos por lo que son: el robo legalizado, un atentado al derecho de propiedad de cualquier individuo.

Me sorprende y me apena cuando oigo que la gente se alegra cuando la recaudación fiscal está en alza o cuando se dice “somos pobres porque la gente evade sus impuestos”. En una economía el único sector creador de riqueza es el privado, el sector público vive parasitariamente a costa del primero. Tener una mayor presión fiscal solo significa que seremos más pobres en el futuro y dispondremos de menos bienes y servicios que mejoren nuestra calidad de vida, los salarios y las oportunidades de empleo serán menores.

Impuestos a los Ricos

Si los políticos implementan un impuesto al plástico para prevenir su uso, entonces deducimos ¿que el impuesto a la renta a empresas es para prevenir la creación de puestos de trabajo? Eso es lo que pasa con los impuestos a la renta sobre empresas y personas.

A este tipo sería mejor llamarlos impuestos a la generación de puestos de trabajo y a la productividad. Un rico no gasta sus ganancias año a año completamente en bienes de consumo de lujo efímeros (viajes exóticos, parrandas interminables o restaurantes exclusivos) ni siquiera en bienes más durables como yates, mansiones o autos clásicos. La riqueza de Gates, Buffet o Slim no está depositada en una cuenta corriente sino que tiene forma de acciones de empresas.

Tengo la impresión que los políticos tienen la idea que al cerrar el año fiscal las empresas multinacionales transfieren los millones que ganaron y los envían de vuelta a su casa matriz. La verdad es que gran parte de ese dinero es el que fondea los nuevos proyectos de la empresas. Las inversiones del año en curso son las ganancias de los capitalistas de años anteriores . Si disminuyo este monto gravándolo con onerosos impuestos menos puestos de trabajo productivos serán creados, menos herramientas se crearán para mejorar la productividad del trabajador por ende los sueldos se estancarán o crecerán de forma más lenta.

Si bien el impuesto llamado a la renta a empresas es posiblemente el que más daño causa, otros que disminuyen el capital son impuestos sobre dividendos, las ganancias de capital y todo aquel que grave al ahorrador.

Impuestos a los pobres

Son los llamados impuestos al consumo, estos impactan negativamente en las ventas de las empresas pero sobretodo en gente de escasos recursos que al ser gravados pierden un mayor porcentaje de su ingreso en impuestos. Todo impuesto cargado en una actividad genera que se demande en menor medida. Los montos recaudados son usados arbitrariamente y de acuerdo con criterios políticos sobre todo en la compra de votos.

Mientras más alto es el impuesto al valor agregado menores serán las ventas de los productos gravados y las empresas tendrán menores ingresos y consecuentemente menores ganancia. Por lo que volvemos al punto que este tipo de impuestos impedirán también que se creen empleos o herramientas de producción que mejoren la productividad. Absolutamente todos los impuestos causan alguna distorsión en la economía y a la final todos son impuestos a la renta.

Otro impuesto que está escondido al consumidor final son los aranceles, estos cumplen otros fines políticos que el de recaudar ingresos fiscales. Estos son dirigidos exclusivamente a ayudar a empresarios allegados al poder con la excusa de proteger a la industria "nacional", es el viejo mercantilismo de siempre endulzado a punta de eufemismos y nacionalismo barato.

Destino de los impuestos

Hemos visto que los impuestos no son más que el equivalente a la "vacuna" que aplican las FARC a los hacendados o la extorsión para evitar represalias de la Cosa Nostra y que tienen impactos económicos evidentes sobre el sector privado. Para justificarlos los estatistas promueven la propaganda que los impuestos son para mantener a los pobres y desposeídos víctimas del capitalismo salvaje en que vivimos. El clásico, ¿pero quien se hará cargo del huérfano y la viuda? La verdad es que los impuestos sirven para mantener en primer lugar a una clase parasitaria enorme de burócratas, en segundo lugar los suculentos negocios de proveedores estatales de bienes y servicios y lo que queda llegará de forma directa a los más pobres fomentando el clientelismo.

Se usan tan mal los impuestos que ni siquiera pueden proteger los derechos más básicos de las personas, la vida, la libertad y la propiedad; pero tienen las agallas del lanzarse a fomentar el arte, estilo de vida sanos, salvar al planeta del terrorífico "cambio climático", exportar la "democracia" a punta de misilazos, etc. Si quiere ver sus impuestos en acción piense en funcionarios alojados en hoteles cinco estrellas, con limusinas a la puerta y aviones privados para reunirse con otros burócratas para llevar a cabo sus grandiosas agendas.

El refrán popular "el que mucho abarca, poco aprieta" le calza perfectamente al Estado Omnipotente actual. Hacen de todo pero mal, la eficiencia nunca ha sido su meta. Se contentan con que la mitad mas uno de los votantes les llegue algo del expolio sobre todo si se aproxima una elección. No existe un solo servicio brindado por el sector privado que pueda ser superado por el público. En muchos ámbitos simplemente etiquetan a un servicio como bien común o "estratégico" y prohíben al sector privado ofrecerlo, de esa manera es imposible saber si realmente se esta recibiendo un buen servicio.

¿Que hay de los desvalidos? En el siglo 19 al no tener Estados Omnipotentes en los países avanzados de Occidente actuaba la caridad privada, esta no fomenta el clientelismo pues sus ingresos no dependen del saqueo y el conteo de votos sino de contribuciones voluntarias y un verdadero afán de ayudar al prójimo. Cada vez que crece el Estado desplaza aún más a este tipo de ayuda en detrimento de los más necesitados.

Solo existen dos formas de ganar dinero, la primera es sirviendo a tus semejantes ofreciendo bienes o servicios que ellos valoren, la otra es saqueándolos por medios violentos. Los impuestos siempre corresponderán al segundo grupo. Por eso la próxima vez que vea en TV a un político o burócrata haciendo un llamado a una cultura tributaria piensa que lo hace por que su sueldo depende directamente de ello y tiene listo a la policía para cobrarlo si fuera necesario.

sábado, 23 de octubre de 2010

Reagan: Ninguna Revolución

Este artículo es un extracto de “El Libertarianismo Hoy”, por Jacob H. Huebert. Publicado en Lewrockwell.com

La percepción popular es que Ronald Reagan marcó el comienzo de una "revolución" en el gobierno, una en esencia libertaria, en la que el gobierno federal no se considera como la solución sino como el problema. Esta revolución fue considera incluso como sobreviviente a la era Reagan, esto se refleja en la declaración de Bill Clinton que "la era del gobierno grande ha terminado". Sólo con la elección de Barack Obama, los expertos opinaron, los estadounidenses de deshicieron de la ideología anti-gobierno que dominó desde que Reagan asumió la presidencia.

Esta percepción popular es incorrecta. Reagan no era liberal y no hizo nada para reforzar el liberalismo. En cambio, hizo crecer el gobierno y, en todo caso, sofocó el movimiento libertario juntando a los libertarios y a conservadores de gobierno limitado en su coalición, captando sus votos pero dándoles prácticamente nada a cambio.

En primer lugar, están las formas obvias en la que Reagan no era un libertario. Sus partidarios de la derecha religiosa favorecían políticas morales anti-liberales, y Reagan los reembolsó por su apoyo. Reagan escaló de forma drástica la guerra contra las drogas, como consecuencia el porcentaje de reclusos en prisiones federales por delitos de drogas aumentó de un 25 por ciento a 44 por ciento durante sus dos mandatos. Persiguió una política exterior intervencionista, entre otras cosas, poniendo tropas en el Líbano, apoyando a Saddam Hussein en Irak, y con la injerencia en Nicaragua en el asunto Irán-Contras.

ronald-reagan-8-9-10-kc

Un área en la que Reagan clamó a favor de la libertad personal durante su campaña fue la conscripción: se comprometió a ponerle fin en base a que "destruye los valores que nuestra sociedad se ha comprometido a defender." En 1982, sin embargo, oficialmente revirtió las posiciones, ya que, dijo, "vivimos en un mundo peligroso". (Por supuesto, era un mundo tanto más peligroso por la propia escalada nuclear de Reagan. Otro delito contra el liberalismo).

A pesar de todo, Reagan por lo menos favoreció políticas de un relativamente libre mercado, ¿no? No, en absoluto, si uno mira los resultados en lugar de la retórica. Aunque Reagan proclamó varias veces apoyar el libre comercio, la porción de las importaciones que enfrentaron restricciones aumentaron 100 por ciento en el transcurso de sus dos mandatos. Reagan arremetió contra el gasto público y el déficit mientras estaba en campaña, pero ambos se hicieron peores bajo su mandato. En 1980, último año del mandato de Jimmy Carter en la presidencia, el gobierno gastó 591 mil millones dólares y un déficit $ 73,800,000,000. En 1988, el último año de Reagan, el gobierno gastó más de $ 1 trillón, y corrió un déficit de $ 155 mil millones.

Es cierto que estas cifras no están ajustadas por inflación, pero la necesidad de ajustar sólo muestra que Reagan no pudo derrotar a la inflación, aunque para ser justos, el jefe de la Reserva Federal Paul Volcker la controló mejor que sus predecesores en la década de 1970. Reagan había prometido restaurar el patrón oro, y al asumir el cargo nombró una comisión para estudiar el tema. Pero ese grupo consistía casi en su totalidad de personas que eran conocidos por oponerse al patrón oro, por lo que sus resultados contra el oro fueron una conclusión inevitable, no hubo ningún cambio en la política monetaria, y el dólar continuó perdiendo valor. (Ron Paul y Lewis Lehrman estaban en el comité y publicaron un informe de minoría, “El Caso por el Oro”, que se mantiene en forma impresa.) El ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan - el culpable principal de la crisis económica que golpeó la economía estadounidense unos veinte años después de que Reagan dejara el cargo - fue nombrado por primera vez por Reagan y por lo tanto constituye otra parte del legado anti-libertario de Reagan.

Uno podría pensar que Reagan merece por lo menos un mínimo de reconocimiento por haber reducido impuestos, pero esto es incorrecto por dos razones.

En primer lugar, aumentar el gasto mientras se reducen los impuestos no es libertario. Si el gobierno gasta más de lo que ingresa, se tiene que imprimir o pedir prestado el dinero para cubrir la diferencia. Si el gobierno imprime el dinero, entonces los contribuyentes sufren un "impuesto inflacionario" que puede ser aún más destructivo que un impuesto ordinario. Si el gobierno pide prestado el dinero, entonces son los futuros ciudadanos los que tendrán que pagar los préstamos a través de impuestos o de inflación futura (a menos que el gobierno rechace la deuda). Y, por supuesto, todo gasto del gobierno supone un sifón de recursos del sector privado, que, a su vez, se traduce en menores bienes de consumo producidos, lo que pone en peores condiciones a toda la sociedad.

En segundo lugar, Reagan no hizo efectiva la reducción de impuestos. Reagan firmó una reducción de impuestos en 1981, que fueron en su mayoría para la minoría rica, pero esta reducción se vio compensada por un aumento inmediato de los impuestos al Seguro Social y por los efectos de "ampliación de rango", ya que la inflación empujó a la gente a los rangos de impuestos más altos. (En lugar de dar el paso libertario de la eliminación de la seguridad social obligatoria, Reagan la "salvó" al obligar a los trabajadores a pagar más.) Después de eso, Reagan continuó aumentando efectivamente los impuestos por "rellenar los huecos fiscales" en el transcurso de su presidencia. No es de extrañar, entonces que los ingresos del gobierno aumentaron de 517 mil millones dólares en 1981 a 1031 mil millones dólares en 1989 – algo que no cabría esperarse en un régimen liberal comprometido con reducir el gobierno.

¿Qué pasa con la desregulación? Las desregulaciones importantes con los que Reagan es acreditado a veces - el petróleo y la desregulación de la industria del gas, desregulación de las aerolíneas, la desregulación de camiones - fueron, de hecho, promulgadas bajo el gobierno de Carter, que fue tal vez más libertario que la Administración Reagan, si tomamos en cuenta los resultados. La desregulación de Carter convenientemente entró en vigor justo a tiempo para que Reagan tomara el crédito. Pero como Murray Rothbard dijo, "El Gipper no liberalizó nada, no abolió nada. En vez de mantener su promesa de abolir los departamentos de Energía y Educación, les fortificó e incluso terminó sus años en la oficina adicionando un nuevo puesto en el gabinete, la Secretaría de Asuntos de los Veteranos”.

Reagan y el Movimiento Libertario

Así que los años de Reagan fueron malos para la libertad y también fueron malos en muchos aspectos para el movimiento libertario. El sentimiento anti-gobierno había aumentado durante la década de 1970 como resultado de diversos factores, como Vietnam, Watergate, y las desastrosas políticas económicas. Reagan aprovechó este sentimiento en contra del gobierno y luego utilizó su posición no para avanzar la libertad, sino para restablecer el respeto al gobierno y provocar un resurgimiento del militarismo y agitar la bandera del nacionalismo - el sueño de un conservador, tal vez, pero la pesadilla de un libertario anti-estado.

Peor aún, muchos libertarios fueron absorbidos de forma temprana en la órbita de la administración, optimistas por la aparente simpatía de Reagan por las ideas libertarias. Algunos de estos defensores de las libertades se desilusionaron y se fueron de Washington, pero otros ajustaron sus prioridades para encajar y convertirse en parte del Establishment.

Reconociendo los daños después de ocho años, Rothbard denunció que "la corrupción intelectual" entre los (antiguos o casi) liberales "se extendió rápidamente, en proporción a la altura y la longitud de [sus] trabajos en la Administración Reagan. Oponentes permanente de los déficits presupuestarios comenzaron a tejer apologías sofisticadas y absurdas, ya que el gran Reagan les estaba apilando, alegando, muy parecido a los keynesianos odiados de izquierda de antaño, que "los déficits no importan".

Algunos defensores de las libertades no se unieron al gobierno, pero se acercaron a el con la esperanza de ganar influencia. En particular, el Instituto Cato, trasladó su sede de San Francisco a Washington DC en 1981. La medida hizo elevar el perfil de la organización y su gente, pero Rothbard y otros críticos liberales de las afueras de Washington dijeron que diluyeron el mensaje, a veces para mantener una circunvalar respetabilidad y para apaciguar a los benefactores ricos que buscan influencia, sobre todo a sus principales patrones (hasta la fecha), los multimillonarios del petróleo Charles y David Koch.

Lo más significativo de su traslado a Washington, es que el Cato rápida y deliberadamente se alejó de la economía pura de mercado libre de la Escuela Austríaca en favor de los enfoques más convencionales, y con esto frenó la crítica a la Reserva Federal, que por lo menos hasta hace poco era el tabú definitivo en los círculos del Establishment. La crítica a la agresiva política exterior republicana se convirtió en algo menos intensa, si no completamente abandonada. Y donde antes los antiguos libertarios habían buscado objetivos radicales, los libertarios circunvalares promovían compromisos de "políticas públicas" tales como vales escolares y las llamadas cuentas privadas de seguridad social.

Tres décadas más tarde, la decisión de algunos defensores de las libertades de tranzar con Reagan y entrar en la corriente principal de Washington" del negocio de políticas públicas no parece haber dado muchos frutos. Como resultado la libertad no ha avanzado, y es dudoso que su declive haya sido frenado. El enorme crecimiento del gobierno bajo George W. Bush, pone de manifiesto el fracaso de esta estrategia. Lamentablemente, aún después de todo esto, algunos defensores de las libertad que la conocen mejor siguen invocando a Reagan como un buen ejemplo.

Jacob H. Huebert es el autor de “El Libertarianismo Hoy” (Praeger, 2010). Es abogado, Profesor Adjunto de la Facultad de Derecho de la Ohio, de Ley en la Northern University College, y académico asociado del Instituto Mises.

Traducido por Libertario

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Liberalismo Clásico en Argentina: Una Lección para el Mundo

Por Jacob G. Hornberger, julio de 1994

Hace dos siglos, Adam Smith hizo una pregunta fundamental: ¿cuál es la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones? Tenga en cuenta que Smith no preguntó lo que la mayoría de la gente de hoy pregunta - es decir, ¿cuáles son las causas de la pobreza? Smith entendía que la pobreza siempre fue el estado natural de la humanidad. Quería saber algo mucho más vital, ¿qué es lo que hace que ciertas naciones sean ricas y prósperas?

La historia de la Argentina nos da la respuesta que estamos buscando a esta pregunta de vital importancia.

Argentina declaró su independencia de España el 25 de mayo de 1810. Durante varias décadas después de eso, el país estuvo sumido en una desastrosa serie de conflictos civiles, que culminaron con el "orden" que estableció un tirano brutal cuyo nombre fue Juan Manuel de Rosas. En 1852, Rosas fue derrocado y obligado a exiliarse.

El resultado fue uno de los períodos más insólitos en la historia del hombre. No hay nada parecido en ninguna otra parte de la historia latinoamericana. El período 1850 a 1930 en la historia argentina es un modelo - un faro de luz en la oscuridad de la historia - una confirmación de que lo que Adam Smith había descubierto era cierto.

En su gran tratado - Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones Unidas - Smith preguntó, ¿cuáles han sido los medios tradicionales de lucha contra la pobreza a lo largo de la historia? La respuesta, por supuesto, era el gobierno. La gente siempre ha creído que las políticas gubernamentales son necesarias para garantizar que la gente no muera de hambre o que sufran una vida de empobrecimiento. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los funcionarios gubernamentales a través de los tiempos - como con la Ley de la Pobreza Inglesa, las Leyes del Maíz, los controles de precios, y las leyes anti-especulación - la gente ha continuado sufriendo profundas privaciones.

La conclusión de Smith fue revolucionaria - y una que no ha encontrado una audiencia receptiva entre los funcionarios públicos. Smith llegó a la conclusión de que a lo largo de la historia, hubo intentos de los gobiernos para vencer la pobreza que habían impedido que las naciones se conviertan en ricas y prósperas. Es decir, el propio gobierno - a través de sus impuestos y sus intervenciones en la actividad económica - fue la fuente de las privaciones y los sufrimientos que habían afligido a la humanidad a lo largo de los siglos. Si al gobierno se le impidiera atacar la pobreza, Smith argumentó, la gente prosperaría! En otras palabras, una vez que la pesada carga de impuestos, subvenciones, e intervenciones fueron levantadas, una nación podría disfrutar de la riqueza y la prosperidad.

Hubo pocos países en el siglo XIX que pusieron las ideas de Smith a prueba. Entre ellos se encontraba la Argentina.

Tras el derrocamiento de Rosas, se redactó una nueva constitución para la Argentina. El hombre responsable de la nueva Constitución fue Juan Bautista Alberdi - uno de los más grandes hombres de la historia argentina. Alberdi había sido fuertemente influenciado por las ideas de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. Al igual que Thomas Jefferson y James Madison, Alberdi creía que los individuos tenían derechos inherentes a la vida, la libertad y la propiedad con los que ningún gobierno legítimamente podía interferir. Él creía que el objetivo principal del gobierno era garantizar la protección de estos derechos inalienables.

juan-bautista-alberdi_image002 Juan Bautista Alberdi

El libro de Alberdi, Bases para la Organización Política de la República Argentina, publicado por primera vez en 1852, año de la derrota de Rosas, se convirtió en el marco de la nueva constitución Argentina. El espíritu de libertad aún vive en las palabras de Juan Alberdi:

"Hoy tenemos que luchar por la libre inmigración, la libertad de comercio, los ferrocarriles, la navegación de nuestros ríos, la labranza de nuestro suelo, la libre empresa, no en lugar de nuestros principios iniciales de la independencia y la democracia, pero como medios esenciales para asegurar que estos mismos dejarán de ser meras palabras y se convertirán en realidad.... Nuestras guerras revolucionarias trataron de establecer la libertad de la opresión exterior... lo que necesitamos ahora es la libertad interior.... Nuestros líderes quieren la gloria y la libertad, y los dos son contradictorias .... América del Sur no ha contribuido en nada a la civilización mundial, excepto sus guerras y la victoria en su lucha por la independencia, la única gloria que existe entre nosotros es la gloria militar, y nuestros grandes hombres son héroes militares. Ni una sola invención, como la de Franklin, como la de Fulton, como el telégrafo, y muchas otras que el mundo civilizado debe a América del Norte, ha sido aportada por nuestra América del Sur."

La constitución argentina que Alberdi diseñó se inspiró en la de los Estados Unidos. El resultado: por única vez en toda la historia de Sudamérica, el poder del gobierno sobre la ciudadanía era muy limitado. Con varias excepciones (la entrega de tierras a los ferrocarriles se encuentran entre los más notables), las personas eran libres de participar en cualquier empresa económica sin interferencia del poder público y acumular una cantidad ilimitada de riqueza. No había impuesto sobre la renta y los impuestos indirectos era extremadamente bajos. La empresa, en general, era libre - muy pocas licencias, permisos, regulaciones y otras barreras gubernamentales interfirieron con la habilidad de las personas para ganarse la vida. Prácticamente no existía sistema de bienestar gubernamental. Fueron pocas las barreras al comercio y la inversión. Y, quizás lo más llamativo, no existían barreras a la inmigración!

¿Suena familiar? Bueno, tal vez a los estadounidenses - debido a que estos fueron los principios que una vez guiaron al pueblo estadounidense!

¿Y cuáles fueron los resultados de esta peculiar forma de vida? Son casi increíbles. Los datos se recogen en un libro titulado "Argentina: 1516-1987” por David Rock:

"Para 1890 los británicos habían inundado la Argentina con un estimado de £ 157 000 000 de capital de inversión. El gran símbolo de la nueva conexión británica era un creciente sistema ferroviario… la mayor parte en manos de empresas privadas inglesas -....sobre las que se transportaban 10 millones de pasajeros y 5 millones de toneladas de carga. El comercio exterior se amplió de manera similar: en 1861 el comercio exterior total, tanto las importaciones como las exportaciones, se valoró en 37 millones de pesos oro, en 1880 creció a 104 millones, y en más de 250 millones para el 1889".

"Mientras tanto, la población del país aumentó de un estimado de 1,1 millones en 1857 a aproximadamente 3,3 millones en 1890, los inmigrantes llegaron en enormes masas:..... Entre 1871 y 1914 de 5,9 millones de recién llegados, 3,1 millones se quedaron y se establecieron. En total entre 1830 y 1950 Argentina absorbió un 10 por ciento del número total de inmigrantes de Europa a las Américas."

"Para el estallido de la Primera Guerra Mundial, la Argentina había experimentado casi veinte años de expansión prodigiosa. El ingreso per cápita equivalía al de Alemania y los Países Bajos, y era mayor que en España, Italia, Suecia y Suiza. Después de haber crecido a una tasa promedio anual del 6,5 por ciento desde 1869, Buenos Aires se había convertido en la segunda ciudad de la costa atlántica, después de Nueva York, y de lejos la ciudad más grande de América Latina.... Salvo por entrepôts como Holanda y Bélgica, ningún país del mundo, importó más productos per cápita que la Argentina. En 1911, el comercio exterior de Argentina era más grande que el de Canadá y un cuarto de el de los Estados Unidos ".

Los argentinos habían demostrado que Adam Smith estaba en lo correcto. Mediante el uso de su constitución para limitar estrictamente el poder de su gobierno para interferir con sus actividades económicas, el resultado fue uno de los períodos más prósperos nunca antes experimentado.

Sin embargo, no iba a continuar. En la década de 1930, un golpe militar derrocó al gobierno elegido por el pueblo. Por desgracia, los nuevos gobernantes de la Argentina rechazaron la filosofía de Smith-Jefferson-Madison-Alberdi sobre la libertad económica, en cambio optaron por la filosofía socialista y fascista económica de personas como John Maynard Keynes, Benito Mussolini, y Franklin D. Roosevelt.

El impuesto sobre la renta fue instituido. Un banco central fue creado, y el patrón oro fue terminado. Controles de cambio y las restricciones comerciales se impusieron. Apoyo a los controles de precios fueron instituidos. Consejos reguladores fueron creados.

La prosperidad económica en la Argentina llegó a su fin. La nación se sumió en una serie de crisis financieras y económicas. La culminación fue la elección de Juan Perón en la década de 1940. Perón, junto con su esposa Evita, instituyeron la filosofía del estado de bienestar de Franklin Roosevelt (y su esposa Eleanor) hasta el extremo: se dio "pan para las masas" usando al Estado para saquear a los ricos.

La administración de Perón duró desde 1946 hasta 1955. Al igual que el New Deal de Roosevelt, sus intentos gubernamentales para hacer la guerra a la pobreza sólo produjeron una situación peor. En el momento en que fue derrocado en 1955, los días de gloria de la libertad y la prosperidad argentina se habían ido.

Peron_Juan-Evita 

Desde entonces, la Argentina se ha convertido en otro país de América Latina más, tal vez más próspero que otros, pero con la misma premisa básica que el resto - que el Estado de Bienestar y la economía regulada son el camino para alcanzar la riqueza y la prosperidad. Los resultados, por supuesto, han sido todo lo contrario.

El año 1958 pasará en última instancia como un año trascendental de la historia argentina. Ese año, un pequeño grupo de argentinos, encabezados por un hombre llamado Alberto Benegas Lynch, que se estaba dirigiendo una organización llamada Centro de Estudios sobre la Libertad (CESL), invitó a dos estadounidenses para entregar una serie de conferencias en la Argentina. Los dos hombres fueron Leonard Read y Ludwig von Mises. Read fue el fundador de la Foundation for Economic Education (FEE), que se había establecido en 1946 con el objetivo expreso de restablecer la libertad económica en los Estados Unidos. Mises, que había emigrado de Austria y era fue profesor en la New York University, fue el líder más reconocido de la escuela austríaca de pensamiento económico.

Las conferencias de Read fueron publicadas en un libro titulado ¿Por qué no probar la libertad? En la introducción al libro, Read, escribe:

"Para sorpresa de todos, los 160 asientos en la sala de conferencias se llenaron la primera noche y 25 personas estaban de pie. Lo mismo puede decirse de toda la serie de conferencias… testificando de un intenso interés en la libertad."

Las conferencias de Mises fueron publicadas en última instancia, en un libro titulado “Política Económica”. En la introducción al libro, su esposa Margit von Mises escribió:

"Hemos llegado a la Argentina unos meses después de que Perón se vio obligado a abandonar el país. Él había gobernado destructivamente y ha destruido completamente las bases económicas de la Argentina.... Ludwig von Mises habló sin ninguna restricción sobre el capitalismo, el socialismo, el intervencionismo, el comunismo, el fascismo, política económicas y los peligros de la dictadura.... El público reaccionó como si una ventana hubiera sido abierta y el aire fresco entrado través de las habitaciones.... Me acordé vívidamente del singular entusiasmo con que los argentinos habían respondido a las palabras de mi marido."

En los años siguientes, Alberto Benegas Lynch avivó las brasas de la libertad que tan cuidadosamente había encendido en la década de 1950. A través de su centro, publicó una serie de folletos titulados "Ideas Sobre La Libertad", que contiene ensayos que la FEE había publicado y, más tarde, ensayos originales escritos por una nueva generación de liberales argentinos.

Hoy en día, Alberto Benegas Lynch - ahora en 70 años - sigue trabajo en los viñedos de la libertad argentina. Fue este hombre - y el pequeño grupo alineado con él - que sentó las bases para una renovada era de libertad y prosperidad argentina. Su legado se encuentra en el gran número de instituciones de libre mercado en la Argentina que ahora existen para promover "Las Ideas Sobre la Libertad" en toda la nación argentina. La más prestigiosa - Escuela Superior de Economía (ESEADE) - es un programa de postgrado con énfasis en la economía austriaca, que se fundó y sigue siendo dirigida por su hijo, Alberto Benegas Lynch, (H). Otras instituciones argentinas que están a la vanguardia a la libertad son el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina, la Fundación República; Fundasud; la Fundación Libertad, Fundación América; y la Fundación Alberdi.

Y el movimiento hacia la libertad en América del Sur no se limita a la Argentina. Gracias en gran parte a una organización ubicada en Fairfax, Virginia - Atlas Economic Research Foundation, fundada por un inglés llamado Antony Fisher - ahora hay instituciones de libre mercado en toda América del Sur.

En todo el mundo, la gente sigue sufriendo las privaciones, la miseria y el desamparo que han resultado de la antigua creencia de que el gobierno debe declarar la guerra a la pobreza. Hoy en día, los funcionarios públicos en todas partes - con el apoyo de sus ciudadanos – siguen por el mismo camino a "acabar con la pobreza" - los impuestos, la regulación, el bienestar, la vivienda pública, subsidios, controles de precios, y muchas otras formas de socialismo y el fascismo.

Pero la Argentina desde 1850 hasta 1930 sirve como un verdadero faro para todos los que quieran romper el ciclo interminable de pobreza y miseria: "A todos los que desean la riqueza y la prosperidad, eliminen la pesada mano del estado de sus bolsillos y sus actividades económicas ."

Hoy en día, los liberales de América del Sur están liderando el camino a la libertad y la prosperidad de sus respectivas naciones. Tal vez lideren el mundo entero - entre ellos a los Estados Unidos.

El Sr. Hornberger es fundador y presidente de The Future of Freedom Foundation.

Traducido por Libertario

miércoles, 21 de abril de 2010

La ofensiva de la Banda del Ocho

Por Juan Ramón Rallo

Bob Geldof, promotor de LIVE 8.

La semana pasada concluimos que el camino de África hacia la prosperidad debe pasar necesariamente por el respeto a la propiedad privada y su apertura al exterior. En otras palabras, si algo necesita África es más capitalismo y globalización. Sin embargo, estas propuestas de sentido común, tanto teórico como histórico, son rara vez oídas en Occidente.

Los grandes medios de comunicación contraponen deliberadamente dos modos de solucionar la pobreza que en el fondo son idénticos: por un lado tenemos el G-8, cumbre política capitalista y economicista; por otro el Live 8, movimiento social y solidario

El G-8 y Live 8 son vistos como el frío y el calor, la razón y el corazón, el pragmatismo y las buenas intenciones. El ciudadano medio tiende a observar ambos movimientos como dos caminos para erradicar la pobreza: uno calculador, lento pero eficaz, y otro impulsivo, bienintencionado pero torpe.

En realidad, la diferencia entre el G-8 y el Live 8 son mínimas; mucho más adecuado sería agruparlos en el calificativo de la Banda del 8. Ambos movimientos desconfían del individuo, del capitalismo y de la propiedad privada. Sus recomendaciones pasan indefectiblemente por expoliar al ciudadano occidental e incrementar el intervencionismo y la planificación en África. Unos y otros son, al fin y al cabo, socialistas, ya sea de cabeza o de corazón.

Aun así, conviene estudiar cuáles son los efectos de algunas de sus más sonadas propuestas para desarrollar el Tercer Mundo. ¿Tienen algún efecto positivo?

La redistribución cósmica del 0’7%

Tanto el Live 8 como el G-8 parecen dispuestos a donar al Tercer Mundo un 0’7% de su PIB. Sin duda, se trata de la principal reivindicación de los grupos socialistas, que todavía no han entendido absolutamente nada acerca del funcionamiento de la sociedad.

La donación del 0,7% del PIB fue una de las promesas electorales de Zapatero.El gran economista del desarrollo P. T. Bauer solía resumir el problema de la ayuda externa en dos frases que nos servirán como guión para nuestra explicación.

Por un lado, la ayuda externa no es necesaria ni suficiente para lograr el desarrollo. Como dijimos, el elemento clave para la generación de riqueza es la propiedad privada, que da lugar a la división del trabajo y a la acumulación de capital. Sin propiedad privada la ayuda externa, simplemente, se despilfarrará.

Imagine que usted recibe un premio de 10.000 euros; tiene dos opciones: o gastarlo o invertirlo. El desarrollo necesita, como ya hemos señalado, de inversión en bienes de capital. Sin protección de la propiedad privada, empero, toda inversión resultará absurda, pues el Gobierno podría expropiarle en cualquier momento su riqueza. La decisión más racional será utilizar los 10.000 euros en gastos corrientes e inmediatos.

Además, aun cuando algún arriesgado africano se decidiera a invertirlos, sin reconocimiento de la propiedad privada, su empresa quebraría a las pocas semanas. ¿Quién puede acumular riqueza en un clima hostil a la riqueza? Por poner una analogía: antes de repoblar un bosque hay que apagar el incendio. Si empezáramos a plantar árboles cuando las llamas aún estuvieran incandescentes los nuevos árboles serían rápidamente arrasados por el fuego.

Ahora bien, la ayuda externa tampoco es necesaria para el desarrollo. Como vimos en el primer artículo, cuando la propiedad privada y la libertad comercial están presentes el ritmo de creación de riqueza deviene tan acelerado que las transferencias públicas resultan, cuando menos, irrelevantes. "Aramos", le dijo la mosca política al buey empresarial.

Ningún país se ha desarrollado gracias a la planificación política. El colapso del sistema socialista está suficientemente reciente como para que algunos sigan implorando la ayuda externa a modo de panacea.

Pero además P. T. Bauer resumía el problema de la ayuda externa como la transferencia coactiva de dinero desde los pobres de los países ricos hacia los ricos de los países pobres. El famoso 0’7% supone, en la práctica, una consolidación de las dictaduras que empobrecen África.

Lejos de contribuir a la limitación de su poder, el 0’7% incrementa el poder y afán dirigista de unos regímenes asentados en el vilipendio de las libertades de sus ciudadanos y en el nulo respeto a la propiedad privada. Cabe afirmar, pues, que, lejos de ser inútil, la ayuda externa resulta nociva para el Tercer Mundo.

Los tiranos desvían la atención del auténtico problema –su ataque a la propiedad privada–, los occidentales se sienten complacidos con su contribución y los africanos se estancan en la miseria. ¿Qué más podría esperarse de una transferencia desde los europeos a los políticos africanos?

Un impuesto regresivo llamado Tasa Tobin

Desde diversas asociaciones izquierdistas como Attac se viene clamando por la necesidad de imponer un impuesto a las transacciones financieras internacionales (concretamente, en el cambio de moneda) para obtener fondos suficientes para desarrollar el Tercer Mundo.

Campaña de Attac Italia en favor de la Tasa Tobin.La crítica al 0’7% resulta aplicable a este caso: la ampliación del poder político no sirve para enriquecer a los países, más bien para empobrecerlos. Pero es que, además, la Tasa Tobin tiene una serie de efectos perversos adicionales que conviene destacar.

Por un lado, el impuesto grava los canjes de moneda, de manera que se encarece invertir en el extranjero. Por ejemplo, si un europeo crea una empresa en Ghana, y contrata a varios trabajadores ghaneses, tendrá que convertir los euros en nuevos cedis (moneda oficial de Ghana), para lo cual tendrá que pagar el impuesto. En otras palabras, la Tasa Tobin, por mucho que sus defensores lo nieguen, reduce la inversión de capital en países extranjeros. En ese sentido, si recordamos el primer artículo rápidamente entenderemos los efectos perversos que puede tener para el desarrollo. Sin capital no hay posibilidad de aumentar la riqueza.

Por otro lado, la Tasa Tobin es un impuesto regresivo, especialmente perjudicial para los pobres. La razón es que las monedas débiles siempre se expresan en dólares, de manera que el número de transacciones se dobla. Imaginemos que un agricultor ghanés vende su mercancía en Japón. Lógicamente, tendrá que convertir los yenes en nuevos cedis; el problema es que antes deberá convertir el yen en dólares, y luego los dólares en nuevos cedis. Así, la Tasa Tobin grava doblemente a los más pobres con monedas débiles.

En resumen, como ayuda externa es nociva, en tanto refuerza el socialismo de las dictaduras africanas; como impuesto sobre las transacciones financieras desalienta la acumulación de capital y se ceba especialmente con los más pobres.

La cultura os hará ricos

Otro mito muy extendido acerca de África es que su pobreza está estrechamente relacionada con su escasa alfabetización. En realidad, la pobreza es la causa del analfabetismo, no a la inversa. Las sociedades primero se enriquecen y luego se alfabetizan; o, mejor dicho, se alfabetizan conforme se enriquecen.

Ya dijimos que cuando la división del trabajo opera en el marco del capitalismo y de la propiedad privada las personas se especializan en su oficio. Esta especialización es, precisamente, un tipo de educación. Se adquieren nuevas técnicas para servir de mejor modo al consumidor.

Además, las sociedades basadas en la propiedad privada se caracterizan por una continua acumulación de capital. Una forma de este capital es el aprendizaje que un individuo adquiere en el sistema educativo.

Ahora bien, de la misma manera que sería absurdo que un empresario construyera en Kenia "media" fábrica de automóviles (es decir, que la inversión en capital se quedara a la mitad), también resulta descabellado inundar África de universitarios cuando carecen de los bienes de capital necesarios para utilizarlos. ¿Qué hará un ingeniero de telecomunicaciones con una azada?

Dos alumnos de una escuela norteamericana.Planificar políticamente la educación de una sociedad suele tener, además, dos malignas consecuencias. Primero, supone una excusa perfecta para que los gobiernos expandan su poder planificador e incrementen los impuestos; esto no sólo supone un nuevo ataque a la propiedad privada de los africanos, sino que los occidentales verán reducidos los incentivos de invertir en un país donde una creciente parte de las rentes es expropiada por el Gobierno. Segundo, los individuos más educados no encuentran en sus países empleos "adecuados a sus capacidades" ni "retribuciones suficientemente altas". En otras palabras, tiene lugar la famosa "fuga de cerebros". Dado que Occidente necesita de universitarios, en lugar de trabajar en sus sociedades los individuos más preparados emigran a los países ricos.

El resultado neto es que los africanos financian coactivamente –a través de sus impuestos– la educación de los trabajadores de las empresas occidentales.

¿Quién debe a quién?

Aun cuando en principio me siento atraído por la idea de que los ciudadanos africanos se nieguen a pagar unas deudas que han sido contraídas entre los tiranos africanos y los tiranos europeos, hay que señalar que si algo no necesita África son tratos especiales.

Pocas cosas causan más daño a los africanos que la creencia de que el mundo tiene una deuda pendiente con ellos por siglos de colonización y explotación. Los africanos tienen que desarrollarse como lo ha hecho todo el mundo, no a través de vacíos créditos sociales. De esos créditos no se deriva la riqueza, sino su espejismo.

Primero, una gran cantidad del dinero ahora adeudado fue ingresado en las cuentas bancarias de los dictadores africanos. En este sentido, nada más sencillo para cancelar la deuda que localizar los activos de los dictadores.

Segundo, al igual que con el 0’7%, la cancelación de la deuda no es condición necesaria ni suficiente para el desarrollo. Si la propiedad privada sigue sin respetarse, la cancelación de la deuda sólo servirá para que los dictadores vuelvan a endeudarse y para expandir el poder del Estado. Si la propiedad privada se respeta no habrá dificultades para, a través de la continua generación de riqueza, devolver la deuda.

Tercero, una de las facetas de la propiedad privada es el cumplimiento de las obligaciones contractuales. Incluso en el caso de que la cancelación pudiera tener unas iniciales consecuencias beneficiosas, el daño moral causado por la violación pública e internacional del cumplimiento contractual compensaría, con mucho, los beneficios obtenidos.

Dicho todo esto, hay que señalar que las situaciones de deudas estatales internacionales son del todo repulsivas. Las burocracias internacionales como el FMI y el Banco Mundial deben ser inmediatamente cerradas. Es intolerable tanto que los tiranos africanos se endeuden en nombre de sus ciudadanos como que los tiranos europeos presten nuestro dinero sin nuestro consentimiento.

Conclusión

Después de esta serie de artículos podemos extraer una serie de conclusiones acerca del desarrollo. Primero, la propiedad privada es la base de la generación de riqueza, a través de la división del trabajo y la acumulación de capital. Segundo, la pobreza africana se debe, en buena medida, a esa ausencia de respeto a la propiedad privada, pero también a la nefasta política proteccionista de Occidente. Tercero, las propuestas socialistas de la Banda del 8, en caso de implementarse, no sólo no conseguirán enriquecer a África, sino que la hundirán más en la miseria.

África ya ha tenido suficientes décadas de caudillismo y socialismo como para perseverar en el mismo error. Démosle una oportunidad a la libertad.

viernes, 2 de abril de 2010

Mamá, de Grande Quiero ser Empresario

Es muy común oír a los niños querer ser bomberos, astronautas, policías o presidentes cuando sean grandes. Casi nunca van a mencionar ser inversores, banqueros o industriales; debe ser parte de la influencia mediática a la que se ven expuestos sus cerebros en pleno desarrollo. Si uno analiza la televisión va a encontrar que la gran mayoría de series y películas son alabanzas a la valentía y bravura de los burócratas (policías, detectives, militares, agentes especiales, fiscales, jueces, maestros de escuelas públicas o forenses estilo CSI).

A diferencia de la vida real en la ficción los burócratas trabajan tiempo extra para servir al público y no hay lugar para una huelga, además se ve que viven muy modestamente los pobres. La realidad es otra obviamente: trabajo asegurado de por vida, jubilación temprana, cero evaluaciones de desempeño y horarios reducidos y cómodos.

Los productores de los medios no son menos generosos con los políticos (presidentes, alcaldes, congresistas) sobretodo cuando estos luchan contra la malvada empresa privada para defender el bien común. Si por un acaso el político es el corrupto en la película, más que seguro que es de derecha y esta aliado a alguna empresa privada cuyas oficinas son muy lujosas y sus ejecutivos andan vestidos impecablemente.

Es extremadamente raro encontrar una película o serie donde se exalte la figura del empresario. Es realmente triste que siempre se le vincule a la figura malvada del explotador que maximiza sus ganancias a costa de sus empleados, clientes y el público en general. El cerdo capitalista que solo piensa en mejorar la cuenta de resultados vendiendo productos peligrosos a sus ingenuos clientes o en su defecto obteniendo mercados cautivos gracias a alguna conexión política.image

Cuando crecen los niños en su mayoría deja sus aspiraciones de ser astronauta o detective de lado y se enganchan en el vida productiva ya sea en la empresa privada o pública. Lastimosamente la mayoría de estos ya adultos siguen y seguirán manteniendo su fe por los políticos. Es increíble ver como gente adulta se apasiona fervientemente por algún candidato o político de su preferencia.

El progreso de la humanidad se ha venido dando gracias al trabajo realizado por millones de individuos que satisfacen las necesidades del resto con  la producción de bienes y servicios, en otras palabras gracias al mercado. Un logro a pesar de los políticos y NO gracias a ellos y prueba de ello es que los países más prósperos del planeta son aquellos donde sus políticos y burócratas obstruyen en menor medida los procesos productivos

Ayn Rand equiparaba a los empresarios con Atlas, aquel que carga todo el peso del mundo bajo sus hombros. La analogía hoy no puede ser más real en todas las latitudes la gente productiva tiene que producir para mantenerse a ellos mismos y también al lastre parasitario de la burocracia y a los receptores pasivos de la “redistribución” de la riqueza.

Resulta entonces incomprensible la actitud hostil de casi todos los políticos y burócratas hacia los empresarios. En el fondo no parecen darse cuenta que son los que les dan de comer y siguen espantando la creación y expansión del sector empresarial mediante regulaciones e impuestos.

Ser o No Empresario

Para ser empresario no necesitas de carisma o competencias extraordinarias mientras sepas satisfacer a tus clientes no hay problema si eres pequeño, feo, flaco, gordo, viejo, joven, mujer o negro o incluso tímido.

Es una opción arriesgada sobretodo en países como el Ecuador donde el clima de negocios no es muy agradable. No solo uno debe contentarse con hacer bien las cosas para satisfacer a sus clientes sino que debe entregar ingentes cantidades de trabajo y recursos a mantener contenta a la burocracia local.

El empresario debe centrarse en la satisfacción de las necesidaes de sus clientes y siempre estar atento a la competencia. No es una tarea fácil pero las retribuciones son mayores a las de ser un empleado.

A la final si el emprendimiento, a pesar de los obstáculos, tiene éxito la satisfacción es inmensa. No solo que se contribuye con la generación genuina de riqueza y con eso con empleo para más gente sino que uno va a tener una mayor independencia financiera.

Toda los productos y servicios que nos hacen la vida más confortable y llevadera son fruto de alguna acción empresarial. Por eso debemos incentivar en los niños la misión de ser empresarios que eso es lo que más necesita el país y el mundo, que burócratas y políticos ya tenemos bastantes.

domingo, 28 de febrero de 2010

Correa Vs. Nebot: ¿Modelos Antagónicos de Desarrollo?

Es común escuchar que el modelo de desarrollo que Nebot aplica en Guayaquil es totalmente antagónico  al que aplica el gobierno central. Supuestamente Nebot privilegia a entidades privadas y el afán de lucro sobre lo “público”.

En realidad estamos ante dos modelos iguales en el fondo con algunas diferencias en la forma. Los dos obtienen sus fondos mediante coacción, los dos gastan el presupuesto a placer y priorizando sus agendas políticas y de paso favoreciendo a sus allegados. Es ingenuo pensar que los pobres son los más beneficiados, ya se quisiera el ecuatoriano promedio tener el horario y el sueldo de un burócrata municipal o gubernamental. Cientos de pequeños empresarios soñarían con  ser proveedores municipales y gubernamentales.  

La razón del mayoritario apoyo de los guayaquileños a Nebot según mi percepción parte del recuerdo de la ciudad bajo los designios de los amigos de Correa: los Bucaram. Nebot posiblemente es un buen administrador y ha realizado grandes obras para su ciudad pero eso no quita que sea un político más que seguro habrá tomado muchas de sus decisiones para mantenerse en el poder el mayor tiempo posible.

¿Es Nebot un ferviente creyente de la libertad individual? lo dudo. Su supuesta tercera vía entre el capitalismo salvaje como el mismo lo llama y el comunismo de Correa no es nada más que el mercantilismo. Radicalmente opuesto sería que en vez de concesionar los servicios públicos de Guayaquil abriera los mismos a la competencia. Una concesión es solo un poco más eficiente que una entidad típicamente pública pues tampoco esta expuesta a una verdadera competencia por lo que no privilegiará la calidad del servicio ni la satisfacción del cliente. Las concesiones solo se ven expuestas a la competencia cuando renuevan con el municipio, (competencia entre empresas por las coimas incluida).

Por último en vez de estar mendigando más rentas al gobierno central, Nebot debería plantarse duro para que los impuestos cobrados a sus conciudadanos se queden en su ciudad o aún mejor en los bolsillos de los propios guayaquileños para que ellos los destinen de forma voluntaria a mejorar su ciudad; eso si haría una verdadera diferencia.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El Autoritarismo y la Improductividad

José Ignacio García Hamilton resume en 2 palabras mucho de lo que aqueja a las sociedades hispanoamericanas.

El autor se pregunta si el el tema de la religión influyó en el desarrollo de América Latina pues al parecer si. Los países católicos europeos tardaron mucho más en generar un ambiente de prosperidad para sus habitantes (España, Portugal, Italia) que los anglosajones protestantes (Holanda, Alemania, Suiza). Lo mismo sucedió al comparar el desarrollo de EEUU y Canadá con los latinoamericanos. Indica la obra de Max Weber: “La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo”  puede contener las explicaciones del caso. Aunque hay autores que discrepan al respecto.

Es razonable pensar que casi 400 años de colonización española fueron responsables de dejarnos arraigado el estatismo derivado del absolutismo monárquico;  eso  sumado a que los pobladores originales no eran grandes amigos de la libertad puede dar fe de la poca o nula predisposición de los latinos hacia la economía de mercado y la confianza ciega al Dios Estado representado por caudillo de turno.

Las trabas al comercio y el centralismo burocrático no son ideas originales de los socialistas del siglo XXI, en realidad son herencias de la colonia española. Las concesiones mineras o petroleras donde los dueños del terreno no son dueños de lo que se encuentra debajo de ellos son réplicas exactas de los permisos del rey para que un español los explote en América emitidos antaño.

El colonizador español a diferencia del inglés vino a explotar literalmente a los indios a su provecho sin trabajar, los segundos a formar una sociedad basada en el trabajo duro y el disfrute de la riqueza generada. Ya sabemos cuales fueron los resultados.

De la contracara del libro:

Aunque en las primeras décadas del siglo XX los grandes países de la América hispana parecían encaminarse por la senda de la democracia y el progreso económico, el curso posterior de la centuria los encontró azotados por el autoritarismo y el atraso. Partiendo de la idea de que en el pasado colonial existieron hechos e instrucciones que fueron modelando una cultura signada por la intolerancia y la improductividad, José Ignacio García Hamilton ha rastreado en la historia de Latinoamérica los elementos que configuraron el absolutismo político, el militarismo, el incumplimiento de la ley, el estatismo económico, el fanatismo religioso y otros rasgos que nos impiden consolidar sociedades abiertas, laicas, republicanas, y productivas. El autor sostiene que el catolicismo fue creando mecanismos psicológicos que nos hacen propensos a las tutelas y nos dificultan vivir en democracia y desarrollar una economía eficiente, pero también indica que, si entendemos nuestros defectos, hemos dado ya el primer paso para superarlos. ¿Por qué los Estados Unidos progresaron y América latina no? Dice Carlos Alberto Montaner: "José Ignacio García Hamilton -profesor en la universidad de Buenos Aires, periodista, polemista- despliega brillantemente su respuesta en EL autoritarismo y la improductividad. Vale la pena detenernos en el titulo porque ya señala la tesis central de al obra la ausencia de valores y principios democráticos genera un modelo de sociedad que no es el mas apto para la creación de riquezas. Unas relaciones personales que no están basadas en la búsqueda de consenso y en la tolerancia no fomentan la critica ni la corrección de los errores. Unas de las sociedades que no descansan en la fortaleza del estado de derecho, sino en la irracionalidad y los hombres fuertes, inevitablemente son mas propensas al fracaso, a los desordenes periódicos y a las arbitrariedades que conducen a la pobreza".

Más info: Dictadores eran los de antes

viernes, 25 de septiembre de 2009

Tips para Preguntas de Tipos de Izquierdas

Luego de haber asistido a una de las conferencias sobre la libertad que están dando los profesores de la San Francisco pude constatar la habilidad del progretariado para denostar a los defensores de la libertad.

A mi parecer al expositor lo agarraron algo desprevenido, para una próxima ocasión el expositor podría tomar en cuenta unos pocos consejos que expongo a continuación.

El socialista de turno preguntará que pasa con el FMI, Banco Mundial y la OMC que violan nuestra soberanía y nos imponen modelos de desarrollo incompatibles con la realidad nacional. Hay que indicar que toda burocracia internacional es anti-liberal. La diferencia es como obtienen los fondos pero a la final su rendimiento es el que se podría esperar de cualquier ente burocrático local.

Luego pondrá como ejemplo el supuesto fracaso del “capitalismo” en el Ecuador. Habría que explicar que el sistema económicos predominante en esta linda tierra desde tiempos coloniales es el mercantilismo. Sistema en en el cual se benefician siempre los “empresarios” con vínculos en el gobierno de turno y los burócratas. Hay un caso reciente con un tal Fabricio Correa que “no sabía” que su hermano gobernaba y este a su vez “ignoraba” que su ñaño era proveedor estatal.

Mas sentimental se pondrá el socialista cuando explique el divorcio entre liberalismo y la caridad con los más pobres y desvalidos. Sería excelente indicarle que la caridad privada por ejemplo en EEUU es muy común y si esta se ve afectada es por los altos impuestos a la herencia y renta. Incluso se le puede mostrar un ejemplo más cercano la Argentina, una red privada de entidades protegía muy bien a los desvalidos antes de que Perón patentará el populismo clientelar secuestrando esa función para el Estado.

Casi con lagrimas el marxista asistente a la charla no tardará en poner de manifiesto la cantidad de pobres en EEUU, lo que hay que hacerles notar es que ser pobre en EEUU significa tener auto, TV, DVD y aire acondicionado. No hay forma de comparar la pobreza de América Latina con EEUU con tremendas desventajas para nuestros, esos si, verdaderos pobres.

Luego insistirá que no se puede tomar de ejemplo a los EEUU, cuna del capitalismo mundial, viendo la crisis provocada por la fe ciega a los mercados. Bastaría indicar que el gobierno de los EEUU tiene alrededor del 40% de la economía en sus manos y que el sector financiero era y es el más regulado por el Estado.

Con estos pequeños tips espero que sus discusiones tengan un mejor termino para los que defendemos la libertad.

martes, 1 de septiembre de 2009

Correa: Nuevas Barrabasadas Económicas

El Amado Líder nos sorprendió esta vez con un paquetazo económico que lo pagará como siempre la clase media. Analicemos algunos puntos:

Impuesto a la salida de capitales.

Bajo ningún aspecto frenará la salida de capitales que es un síntoma de la inseguridad jurídica reinante. Se ataca el síntoma pero no su causa raíz. Si no quieren que salgan más capitales lo mejor es que dejen de espantar a los inversionistas y ahorristas con el fascismo económico que vienen practicando.

Este aumento encarecerá un 1% todo lo que se importa por lo que asumiremos este costo los consumidores finales.

Impuesto mínimo

Será la sentencia de muerte de cientos de PYMES que apenas producen lo suficiente para sobrevivir. Es incoherente pedir que sacrificios extras a empresas con saldo negativo o con utilidades mínimas. Esto ya lo había analizado en un post anterior, solo espantará mas capitales y generará mayor desempleo.

Exención a Empresas Tecnológicas

Una medida que me llamo la atención, viniendo de este gobierno de cleptómanos compulsivos, fue la de exención de pago de impuesto a la renta en empresas de tecnología nuevas en sus dos primeros años de funcionamiento. Es una medida limitada dado los altos costos de iniciar una empresa de tecnología que ofrece el país: costos prohibitivos para compra de equipos gracias a los altos aranceles; inseguridad física y jurídica. Además no toma en cuenta que los primeros años la gran mayoría de empresas no generan utilidades o son muy modestas, por lo que la supuesta generosidad de Correa se queda muy corta en realidad.

Los impuestos a tabaco y alcohol son medidas para dar la estocada final a importadores y distribuidores de estos productos, es una lástima para las personas que trabajan en el sector.

Para rematar la noche en una muestra del keynesianismo más barato hablo de estimular el consumo pagando las millonadas a los burócratas en quincenas. Según la lógica correista si antes el gobiernos desembolsaba 300 millones al mes hoy solo va a realizar un esfuerzo de 150 millones cada vez, ahora 150+150 = 150 no 300!!, lastimosamente a fin de mes se habrá dado cuenta que se ha transferido los mismos 300 millones y los patrones de consumo de los burócratas seguirán iguales. Definitivamente un gran economista nos gobierna, no crea ni un empleo productivo pero insiste e insiste en indicarnos que vamos rumbo al paraíso terrenal. Ya veremos.

lunes, 24 de agosto de 2009

El Abnegado Contribuyente


Voy a exponer 2 casos patéticos de como los políticos menosprecian al contribuyente y usan los fondos públicos para satisfacer a intereses corporativistas usando tácticas populistas:

Estatización del Fútbol en la Argentina.

Luego de la queja del Papa sobre la pobreza en Argentina, a los KK no se les ocurrió mejor cosa que subsidiar el futbol. Nada más y nada menos que entregaran 600 millones de pesos anuales de las arcas públicas por los derechos de televisión.
 

Los beneficiados: Los "pobres" dirigentes de grandes clubes como River y Boca y sus jugadores, cuyos sueldos no brillan por ser modestos.
 

Cristina a favor de ampliar la brecha entre ricos y pobres

Cash for Clunkers en los EEUU

Un programa que entregaba dinero en efectivo a las personas que compraban autos americanos a cambio de entregar su auto usado para ser destruido. El costo: 3 billones de dólares. Definitivamente no hay como los políticos para destruir autos casi nuevos para beneficiar a las automotrices y perjudicar a los más pobres.
 

Los beneficiados: Las automotrices por supuesto y la gente de clases medias y altas que pudieron costearse el resto del valor del auto. No se tomó en cuenta que esto elevó el precio de los autos usados perjudicando a los más pobres además que se dejaron de donar autos a ONGs.

Definitivamente los legisladores gringos, salvo Ron Paul, jamás habrán oído hablar del relato de la “Falacia de la Ventana Rota” de Bastiat, cada auto destruido es una perdida de riqueza para toda la sociedad.

Cash for Clunkers is a Losser

Efectivo por Destrucción

sábado, 22 de agosto de 2009

Aspiraciones Escandinavas, Ingresos Africanos


Es común escuchar a ciertos correistas moderados (desinformados diría yo) que el objetivo del actual gobierno no es llegar a ser como Cuba sino una sociedad escandinava: altos impuestos, estado niñera, redistribución del ingreso, equidad, justicia social, etc. La supuesta mezcla perfecta de capitalismo y socialismo, conocida también como la Tercera Vía. Solo nos faltarían las rubios y rubios.


Los países escandinavos fueron bastante libres, económicamente hablando, antes de los años 60 y experimentaron un gran crecimiento. La implantación del Estado de Bienestar provocó un crecimiento lento en los 70s y 80s. En los 90 Suecia empezó a desmontar parte de su Estado de Bienestar debido a sus desastrosas consecuencias. Los altos impuestos y las asfixiantes regulaciones les pasaron la factura: Suecia podría ser uno de los 5 estados más pobres de EEUU; un estadounidense tiene el doble de poder de compra que un escandinavo promedio. Prácticamente todas las multinacionales suecas fueron creadas antes de los 60, al parecer los incentivos para crear riqueza disminuyeron considerablemente.

Estos países llegaron a ser ricos gracias al empuje del sector privado dicho de otra manera fue el capitalismo y no el socialismo. Incluso luego de implantar sus vastos programas sociales no se atacó la propiedad privada y se incentivó la competitividad y la productividad.

Lo que se debe entender es que no es lo mismo llegar a ser un país rico y darte el lujo de sacrificar el crecimiento económico por la redistribución del ingreso; que ser un país paupérrimo e intentar redistribuir lo poco que se produce. La solución a la pobreza de este país pasa por la creación de la riqueza (capitalismo) y el respeto a la propiedad privada, más no por la "redistribución" de la riqueza.

Relacionados:
Modelos Suecos por Johan Norberg
El "modelo sueco", 1960-1990 por Mauricio Rojas
Suecia y la libertad para elegir por Gabriela Calderón
Do You Like Swedish Models? por Daniel J. Mitchell
The Swedish Model por Richard W. Rahn

martes, 21 de julio de 2009

Impuesto ¿Mínimo?

El presupuesto estatal esta a punto de estallar. ¿Que medidas tomará este gobierno? Aumentar los impuestos. De esta forma intenta cumplir con todos los ofrecimientos populistas a cargo del sector privado. Entre las medidas llama la atención una en especial: el Impuesto Mínimo.

Una barrabasada justificada sobre el supuesto que todas las empresas que reportan pérdidas o utilidades pírricas eluden impuestos. Seguramente muchas empresas lo hacen, lo adecuado sería investigarlas individualmente y no satanizar a todos los empresarios. En pocas palabras quieren hacer pagar a justos por pecadores.

Dicen que el impuesto se justifica porque las empresas privadas "usan" servicios públicos gratuitos como la justicia, sería de preguntarse como es que toda empresa que quiere sobrevivir tiene que contratar guardias privados para suplir el "servicio gratuito" de seguridad que provee el Estado. También podemos nombrar los planes de medicina prepagada o seguros médicos que contratan las empresas para sus empleados a fin de suplir o complementar la atención médica estatal y la del IESS, ambos servicios estatales ineficientes (el IESS ni siquiera es gratuito).

No me quiero no imaginar la cantidad de empresas PYMES que desaparecer si tremenda estupidez llega a aprobarse. No se toma en cuenta que las utilidades empresariales de hoy son las inversiones de mañana, con esto solo se logrará más desempleo y más pobreza en el sector privado. En estos días los únicos aventajados son los burócratas y los políticos pues sus onerosas cuentas corren por cuenta de los que si producen riqueza.

domingo, 24 de mayo de 2009

SENPLADES: Y Dale La Burra al Trigo

La SENPLADES, el sueño de todo ingeniero social, ahora dizque andan "planificando" para 16 años (¿ Cuanto tiempo piensan quedarse?). Lo triste es que se les va a entregar 8 300 millones de dólares para que despilfarren a cargo del contribuyente ecuatoriano. Estos que en su vida habrán producido un bien o servicio de utilidad para la comunidad ahora podrán planificar a que grupos de interés favorecer.

En todo la notifica se encuentran 2 grandes falacias que supuestamente funcionan, divulgadas constantemente por la izquierda:

Planificación Central.- Según Correa y su séquito de progres los países que progresan lo hacen gracias a las acertadas decisiones de las mentes brillantes burócratas, supuestamente estas guían las millones de transacciones libres y voluntarias que se toman a diario en el tan denostado mercado. No solo hay que regularlo y llenarlo de impuestos, lo ideal sería reemplazarlo; aspiración de todo progre arrogante con aires de superioridad que niega la imposibilidad del socialismo. No entienden que ningún país "centralmente planificado" es ahora rico. Sino que muestren un solo caso, en su desfachatez son muy capaces de mencionar a la URSS y Cuba como modelos "exitosos" de economías planificadas. Los países ricos entre otras características: ambientes propicios para hacer negocios donde no se demoniza los logros indivuduales y se respeta el Estado de Derecho.

Sustitución de Importaciones.-

Es increíble como toda ideología fracasada se la reintenta en Ecuador. La "sustitición de importaciones" solo genera pésima calidad, altos precios gracias al mercado cautivo y unos pocos millonarios con buenas conexiones en el gobierno. Lo importante es decir y decir que se piensa en los mas pobres y hacer todo lo contrario. Es mejor comprar los bienes y servicios a menores precios en el exterior y tener el dinero sobrante para gastarlo o ahorrarlo, lo contrario es subvencionar a empresas ineficientes y disfrutar de menos bienes y servicios en nombre del nacionalismo.

domingo, 22 de marzo de 2009

Como funcionan los sistemas impositivos progresivos

Vía: El Opinador Compulsivo

Suponga que todos los días 10 señores se reúnen en un bar para charlar y tomar cerveza. La cuenta total de los diez señores es de $100. Si ellos pagasen la cuenta de la manera proporcional en que se pagan los impuestos en sistemas progresivos, la cosa sería más o menos así, de acuerdo con la escala de riqueza e ingresos de cada uno:

Los primeros 4 señores (los más pobres) no pagan nada.
El 5º paga $1.
El 6º paga $3.
El 7º paga $7.
El 8º paga $12.
El 9º paga $18.
El 10º (el más rico) paga $59.

Entonces, eso es lo que decidieron que harían en adelante, todos se divertían, y estaban de acuerdo con el acuerdo entre ellos. Hasta que un día, el dueño del bar los metió en un problema:

“Ya que ustedes son tan buenos clientes,” les dijo, “Les voy a reducir el costo de sus cervezas diarias en $20. Los tragos desde ahora costarán $80.”

El grupo quiso, sin embargo, seguir pagando la cuenta en la misma proporción que lo hacían antes, de modo que los cuatro primeros siguieron bebiendo gratis. La rebaja no les afectaba en absoluto. ¿Pero qué pasa con los otros seis bebedores, los que realmente pagan la cuenta? ¿Cómo debía dividir los $20 de rebaja de manera que cada uno recibiese una porción justa?

Calcularon que los $20 divididos en 6 eran $3,33. Pero si restaban eso de la porción de cada uno, entonces el 5º y 6º señor estarían cobrando para tomar, ya que el 5º pagaba antes $1 y el 6º $3. Entonces el barman sugirió que sería justo reducir la cuenta de cada uno por aproximadamente la misma proporción, y procedió a calcular la cantidad que cada uno debería pagar.

El 5º bebedor, lo mismo que los cuatro primeros, no pagaría nada (100% de ahorro).
El 6º pagaría ahora $2 en lugar de $3 (se ahorra 33%)
El 7º pagaría $5 en lugar de $7 (se ahorra 28%).
El 8º pagaría $9 en lugar de $12 (se ahorra 25%).
El 9º pagaría $14 en lugar de $18 (se ahorra 22%).
El 10º pagaría $49 en lugar de $59 (se ahorra 16%).

Cada uno de los seis pagadores estaba ahora en una situación mejor que antes. Y los primeros cuatros bebedores seguirían bebiendo gratis, y un quinto también. Pero, una vez fuera del bar, comenzaron a comparar lo que estaban ahorrando.

“Yo sólo recibí un peso de los $20 ahorrados,” dijo el 6º señor. Señaló al 10º bebedor y dijo: “Pero él recibió $10!”

“Sí, es correcto,” dijo el 5º señor. “Yo también sólo ahorré $1. Es injusto que él reciba diez veces más que yo.”

“Es verdad!!,” , exclamó el 7º señor. “¿Por qué recibe él $10 de rebaja cuando yo recibo nada más que $2? Los ricos siempre reciben los mayores beneficios!”

“Un momento!”, gritaron los cuatro primeros al mismo tiempo. “Nosotros no hemos recibido nada de nada. El sistema explota a los pobres!”

Los nueve señores rodearon al 10º y le dieron una paliza.

La noche siguiente el 10º señor no acudió a tomar, de modo que los nueve se sentaron y bebieron sus cervezas sin él. Pero a la hora de pagar la cuenta descubrieron algo inquietante:

Entre todos ellos no juntaban el dinero para pagar ni siquiera LA MITAD de la cuenta.

Y así es, amigos y amigas, periodistas y profesores universitarios, gremialistas y asalariados, profesionales y gente de la calle, la manera en que funcionan los sistemas progresivos. La gente que paga los impuestos más altos son los que se benefician más de una reducción de impuestos. Póngales impuestos muy altos, atáquenlos por ser ricos, y lo más probable es que no aparezcan nunca más. De hecho, es casi seguro que comenzarán a tomar en algún bar en el extranjero donde la atmósfera es algo más amigable.

Moraleja: El problema con el socialismo es que eventualmente uno termina quedándose sin el dinero de la otra gente.

Para quienes comprenden, no es necesaria una explicación.

Para quienes no comprendieron, no hay explicación posible.

domingo, 1 de marzo de 2009

La Economía en una Lección



Henry Hazlitt siguiendo la tradición de Bastiat de "lo que se ve y lo que no se ve" da cuenta del estatismo gringo ahora cada vez más cercano a sus pares latinoamericano y europeo.

La lección del libro según Hazlitt es:

"Un buen economista es aquel que ve las consecuencias de una política a largo plazo y no solo el efecto inmediato. También el efecto sobre todos los grupos de la sociedad y no solo sobre el grupo beneficiado".

Entre las mejores lecciones podemos citar las siguientes:

Sobre los Burócratas.- El dinero que se gasta en mantenerlos pasaría a los bolsillos de los contribuyentes y por ende habría mas consumo. Dejarían de ser parásitos para convertirse en hombres y mujeres productivos.

Sobre la falacia de la maldición de la maquinaria.- Es un convencido que los sueldos se incrementan con la productividad, impedir el avance tecnológico que pueda costar puestos de trabajo solo hará más improductiva a la sociedad en su conjunto.

Restricciones al Comercio Internacional.- Grupo beneficiado: La Industria "Nacional" Grupo Afectados: Consumidores

Efecto en el corto plazo: Florecimiento de la industria nacional.

Efecto en el largo plazo: Oligopolios que producen en menor calidad y cobran el precio máximo por falta de competencia.

Precios máximos.- Grupo beneficiado: Consumidores Grupo Afectados: Productores

Efecto en el corto plazo: Los productos bajan de precio o se estabilizan.

Efecto en el largo plazo: Escasez por falta de inversión en la producción de los bienes controlados.

Precios mínimos.- Grupo beneficiados: Productores, Grupos Afectados: Consumidores

Efecto en el corto plazo: Estabilidad económica para los productores y sus proveedores.

Efecto en el largo plazo: Desviación de millones de dólares sacados de los bolsillos de consumidores y contribuyentes para mantener el esquema funcionando.

Salario Mínimo.- Grupo beneficiados: Políticos. Grupos Afectados: Trabajadores

Efecto en el corto plazo: Todos los trabajadores no podrán ser contratos bajo ese monto. Algunos verán su sueldo incrementar.

Efecto en el largo plazo: Son desplazados al desempleo todos aquellos que podrían ganar menos del salario mínimo impuesto.

Control de Arriendos.- Grupo beneficiados en el corto plazo: Arrendatarios y por supuesto los políticos. Grupos Afectados: El dueño del inmueble y el mismo arrendatario.

Efecto en el corto plazo: Los votos de los arrendatarios irán a favor del político de turno por ahorrarles unos dólares mensuales.

Efecto en el largo plazo: Viviendas desmoronándose por falta de mantenimiento, escasez de vivienda por falta de inversión, sobre todo popular que termina no siendo rentable.

La Inflación.- Grupo beneficiados en el corto plazo: Los primeros que se benefician de la nueva emisión monetaria (grupos de interés, proveedores estatales, burócratas). Grupos Afectados: La sociedad en general que tendrá que pagar los precios inflados, sobre todo los grupos mas alejados del poder político.

Efecto en el corto plazo: El gobierno sale de apuros imprimiendo billetes para pagar sus cuentas.

Efecto en el largo plazo: El incremento de oferta monetaria hace que la demanda aumente y con ella los precios de bienes y servicios.

Prestamos "productivos" gubernamentales.- Grupo beneficiados en el corto plazo: El industrial, agricultor o empresario poco competitivo que no podría obtener crédito en el sector bancario privado. Grupos Afectados: La sociedad en general que tendrá que subsidiar a estos empresarios.

Efecto en el corto plazo: Creación de emprendimientos no rentables, aumento artificial del empleo.

Efecto en el largo plazo: Desviación de millones de dólares sacados de los bolsillos de consumidores y contribuyentes para mantener el esquema funcionando.

En LA OFENSIVA CONTRA EL AHORRO Hazlitt describe brevemente la falacia del gasto público keynesiano y la manipulación de la tasa de interés.

Este es uno de aquellos libros indispensables. Por favor leanlo, la versión en línea esta disponible aquí.
Related Posts with Thumbnails

Buscador Libertario