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miércoles, 3 de agosto de 2011

Impuestos: Anclas al Progreso


Suponga que un grupo de mafiosos entra a su local y le exige un pago recurrente para “protegerlo” de otras bandas de mafiosos. Inmediatamente un representante de agencia de recaudación de impuestos a exigirle lo mismo y con una justificación similar.

Coincidencia? Ambas instituciones basan su operación en la coacción. La diferencia entre una y otra es que la Mafia busca rentas y el Estado basa su coacción en un idílico “contrato social” que nadie ha visto o firmado. El Estado no es la extensión de una directiva de condóminos a nivel nacional sino la herencia de milenios de despotismo y conquista.

Por lo tanto podemos decir que mientras no nos muestren nuestra firma en el tal “contrato social” es correcto llamar a los impuestos por lo que son: el robo legalizado, un atentado al derecho de propiedad de cualquier individuo.

Me sorprende y me apena cuando oigo que la gente se alegra cuando la recaudación fiscal está en alza o cuando se dice “somos pobres porque la gente evade sus impuestos”. En una economía el único sector creador de riqueza es el privado, el sector público vive parasitariamente a costa del primero. Tener una mayor presión fiscal solo significa que seremos más pobres en el futuro y dispondremos de menos bienes y servicios que mejoren nuestra calidad de vida, los salarios y las oportunidades de empleo serán menores.

Impuestos a los Ricos

Si los políticos implementan un impuesto al plástico para prevenir su uso, entonces deducimos ¿que el impuesto a la renta a empresas es para prevenir la creación de puestos de trabajo? Eso es lo que pasa con los impuestos a la renta sobre empresas y personas.

A este tipo sería mejor llamarlos impuestos a la generación de puestos de trabajo y a la productividad. Un rico no gasta sus ganancias año a año completamente en bienes de consumo de lujo efímeros (viajes exóticos, parrandas interminables o restaurantes exclusivos) ni siquiera en bienes más durables como yates, mansiones o autos clásicos. La riqueza de Gates, Buffet o Slim no está depositada en una cuenta corriente sino que tiene forma de acciones de empresas.

Tengo la impresión que los políticos tienen la idea que al cerrar el año fiscal las empresas multinacionales transfieren los millones que ganaron y los envían de vuelta a su casa matriz. La verdad es que gran parte de ese dinero es el que fondea los nuevos proyectos de la empresas. Las inversiones del año en curso son las ganancias de los capitalistas de años anteriores . Si disminuyo este monto gravándolo con onerosos impuestos menos puestos de trabajo productivos serán creados, menos herramientas se crearán para mejorar la productividad del trabajador por ende los sueldos se estancarán o crecerán de forma más lenta.

Si bien el impuesto llamado a la renta a empresas es posiblemente el que más daño causa, otros que disminuyen el capital son impuestos sobre dividendos, las ganancias de capital y todo aquel que grave al ahorrador.

Impuestos a los pobres

Son los llamados impuestos al consumo, estos impactan negativamente en las ventas de las empresas pero sobretodo en gente de escasos recursos que al ser gravados pierden un mayor porcentaje de su ingreso en impuestos. Todo impuesto cargado en una actividad genera que se demande en menor medida. Los montos recaudados son usados arbitrariamente y de acuerdo con criterios políticos sobre todo en la compra de votos.

Mientras más alto es el impuesto al valor agregado menores serán las ventas de los productos gravados y las empresas tendrán menores ingresos y consecuentemente menores ganancia. Por lo que volvemos al punto que este tipo de impuestos impedirán también que se creen empleos o herramientas de producción que mejoren la productividad. Absolutamente todos los impuestos causan alguna distorsión en la economía y a la final todos son impuestos a la renta.

Otro impuesto que está escondido al consumidor final son los aranceles, estos cumplen otros fines políticos que el de recaudar ingresos fiscales. Estos son dirigidos exclusivamente a ayudar a empresarios allegados al poder con la excusa de proteger a la industria "nacional", es el viejo mercantilismo de siempre endulzado a punta de eufemismos y nacionalismo barato.

Destino de los impuestos

Hemos visto que los impuestos no son más que el equivalente a la "vacuna" que aplican las FARC a los hacendados o la extorsión para evitar represalias de la Cosa Nostra y que tienen impactos económicos evidentes sobre el sector privado. Para justificarlos los estatistas promueven la propaganda que los impuestos son para mantener a los pobres y desposeídos víctimas del capitalismo salvaje en que vivimos. El clásico, ¿pero quien se hará cargo del huérfano y la viuda? La verdad es que los impuestos sirven para mantener en primer lugar a una clase parasitaria enorme de burócratas, en segundo lugar los suculentos negocios de proveedores estatales de bienes y servicios y lo que queda llegará de forma directa a los más pobres fomentando el clientelismo.

Se usan tan mal los impuestos que ni siquiera pueden proteger los derechos más básicos de las personas, la vida, la libertad y la propiedad; pero tienen las agallas del lanzarse a fomentar el arte, estilo de vida sanos, salvar al planeta del terrorífico "cambio climático", exportar la "democracia" a punta de misilazos, etc. Si quiere ver sus impuestos en acción piense en funcionarios alojados en hoteles cinco estrellas, con limusinas a la puerta y aviones privados para reunirse con otros burócratas para llevar a cabo sus grandiosas agendas.

El refrán popular "el que mucho abarca, poco aprieta" le calza perfectamente al Estado Omnipotente actual. Hacen de todo pero mal, la eficiencia nunca ha sido su meta. Se contentan con que la mitad mas uno de los votantes les llegue algo del expolio sobre todo si se aproxima una elección. No existe un solo servicio brindado por el sector privado que pueda ser superado por el público. En muchos ámbitos simplemente etiquetan a un servicio como bien común o "estratégico" y prohíben al sector privado ofrecerlo, de esa manera es imposible saber si realmente se esta recibiendo un buen servicio.

¿Que hay de los desvalidos? En el siglo 19 al no tener Estados Omnipotentes en los países avanzados de Occidente actuaba la caridad privada, esta no fomenta el clientelismo pues sus ingresos no dependen del saqueo y el conteo de votos sino de contribuciones voluntarias y un verdadero afán de ayudar al prójimo. Cada vez que crece el Estado desplaza aún más a este tipo de ayuda en detrimento de los más necesitados.

Solo existen dos formas de ganar dinero, la primera es sirviendo a tus semejantes ofreciendo bienes o servicios que ellos valoren, la otra es saqueándolos por medios violentos. Los impuestos siempre corresponderán al segundo grupo. Por eso la próxima vez que vea en TV a un político o burócrata haciendo un llamado a una cultura tributaria piensa que lo hace por que su sueldo depende directamente de ello y tiene listo a la policía para cobrarlo si fuera necesario.

martes, 17 de mayo de 2011

El Estado: Coaccionados por Nuestro Propio Bien

En tiempos de estatolatría, cuestionar la legitimidad del Estado es considerado una herejía. Hoy nos vemos atosigados por burócratas y políticos que no contentos con saquear nuestros bolsillos por medio de impuestos se encuentran en una eterna cruzada para “mejorar” nuestras vidas y convertirnos en “hombres nuevos”. Y con esto último no me refiero a los comunistas sino a los políticos en general.

La Irrelevancia del Eje Izquierda-Derecha

Los grandes planificadores de nuestras vidas se han dividido para distinguir sus geniales programas de gobierno en dos bandos. La izquierda que indican nació como la respuesta antagónica al estatus quo y la derecha que busca mantener los privilegios de ciertos grupos.

En general resulta por lo menos anecdótico que la izquierda actual se centre en prohibir todo lo que se le ocurra menos el aborto y el matrimonio entre homosexuales. Estos dos últimos y todo lo demás posiblemente sea tarea para prohibir por parte de los supuestos derechistas. En muchas prohibiciones ambos conservadores y progresistas están de acuerdo como las drogas, casinos, restricciones al tabaco y alcohol.

A la final es un tema de cual grupo de restricciones económicas o personales se adapta mejor a cada grupo. Tanto progres y neocones solo sirven para atender las demandas de sus grupos de presión que por lo general financian sus campañas políticas. Las diferencias son de forma pero no de fondo, avanzar el Leviathan es la misión de ambos bandos y de paso enriquecerse.

La Ilegitima Existencia del Estado

El Estado es el instrumento al través del cual ambos bandos actúan. Pero remitámonos al origen del Estado; entre las grandes teorías del establecimiento del Estado nos cuentan una y otra vez que es la comunidad mediante un contrato social implícito la que establece que debemos acatar un cierto orden establecido. Tan social es este contrato que es invisible y no tiene firmas. Nadie en su sano juicio lo firmaría ya que implica expropiaciones a nuestra propiedad privada (impuestos), esclavitud (servicio militar), asesinato (guerras), privilegios a ricos (proteccionismo) y parasitismo (burócratas, estado de bienestar).



El Estado no es mas que el bandido estacionario. Cuentan que cansados de saquear y luego tener que buscar otro sitio para volverlo hacer; los bandidos tuvieron la brillante idea de establecerse en un mismo sitio e imponer impuestos a sus habitantes. Basta ver la historia latinoamericana para corroborar esta tesis, una banda de saqueadores (los españoles) se impone sobre los nativos los cuales a su vez sirven de saqueadores temporales de otros nativos, por ejemplo los Incas. Luego de la independencia lo único que cambia es que el saqueador europeo es reemplazado por un saqueador local y así hasta el día de hoy.

El nacimiento del Estado tiene más que ver con los mafiosos que entran a pequeños locales a pedir dinero a cambio de “protección”, se me viene a la mente escenas de El Padrino I o Los Infiltrados, que con la reunión de condóminos reunida todos los lunes en la noche para tratar los problemas del edificio. Por lo menos en la segunda opción todos aportan la misma cuota.
     
El Estado: Dos Definiciones

"El Estado es la gran ficción en donde todo mundo trata de vivir a expensas del resto" posiblemente sea la frase más famosa de Frederic Bastiat. Cuánta razón, todos piensan que puedan sacar su tajada pero no ven que a la final el que saca la mas grande es el propio Estado. Demos un pequeño recuento al estilo del propio Bastiat primero lo que se ve y luego lo que no se ve:

- Educación pública.- Supuestamente los políticos necesitan asegurar a todos una educación. La verdad es que es la mejor arma de adoctrinamiento y la calidad siempre menor que las opciones privadas.

- Estado de Bienestar.- Supuestamente los políticos necesitan entregar servicios gratuitos a los más necesitados. La verdad es que la mayor parte de la ayuda a los necesitados se queda en sueldos de burócratas y proveedores estatales.

- Proteccionismo.- Supuestamente los políticos ponen trabas al comercio internacional para favorecer a la  industria "nacional" (como que todos tuviéramos acciones o fuéramos empleados en todas las empresas "nacionales"). La verdad es que unos pocos industriales, muchos de ellos ricos y políticamente bien conectados, son los que sacan provecho al mercado cautivo.

- Propiedad intelectual.- Supuestamente los políticos persiguen a los piratas para proteger al artista y al inventor. La verdad es que se entrega monopolios sobre ideas a personas especificas, retrasando la innovación y manteniendo precios altos de bienes y servicios mediante patentes.

Otra definición interesante es la de Stefan Molyneux que indica que el Estado es la "entidad social que legaliza todo aquello que es crimen para el resto de la sociedad". Cuando uno toma las posesiones de otros roba pero cuando lo hace el Estado se llama impuestos, cuando uno mata y destruye propiedad privada va preso salvo si Ud es el Estado y eso se lo llama guerra, cuando uno imprime billetes en el sótano de su casa lo llaman falsificación salvo si lo hace el gobierno y se llama política monetaria.

En resumen el Estado es la institución humana que mayor muerte y sufrimiento ha causado, basta con ver como llenaron de sangre el siglo XX los comunistas, fascistas y socialdemócratas a cargo de sus Estados-nación. Ahora lo quieren maquillar diciendo que es el pueblo el que gobierna (democracia), pero siempre sus representantes velaran por ellos y sus grupos de presión antes que cualquier contribuyente; en realidad el paso de la monarquía a la democracia solo significa que los que lleguen al poder tenderán a ordeñar al contribuyente en menor plazo y con mayor voracidad.

martes, 18 de enero de 2011

Marx, Cerveza y Empleo en Ecuador

Era un 12 de diciembre de 2010, en plena final de fútbol ecuatoriano. Liga Deportiva Universitaria acababa de proclamarse campeón del fútbol ecuatoriano. Solo faltaba cerveza para festejar. Lastimosamente, algunos hinchas no encontraron con qué satisfacer su sed, las tiendas estaban desabastecidas de la popular Pilsener. Una jueza decidió que la mayor cervecería ecuatoriana cierre sus operaciones por varios  días  hasta que cancele cerca de 90 millones de dólares en utilidades que debía a casi1000 ex-empleados.marx y biela

La sentencia, por un lado, reafirmó la mentalidad anti-empresa imperante en el país, y, por otro, puso en evidencia el mito popular del supuesto “neoliberalismo” imperante en décadas pasadas.

La medida en cuestión beneficia con la repartición del 15% de las utilidades generadas cada año por la empresa a sus empleados.

La norma que establece el “reparto de utilidades” es muy beneficiosa para las finanzas familiares de los empleados que reciben su porcentaje.

La vocación  marxista de dicha norma es clara: se debe devolver al empleado la “plusvalía” que el empresario le extrae al contratarlo.

Si fuésemos coherentes, la repartición de utilidades a los empleados se la debería considerar como parte del impuesto a la renta que pagan las empresas, porque significa de un pago impuesto por el Estado en atención a su nivel de renta. Lo único que cambia es el  destinatario: en vez del fisco, el  dinero pasa a manos del trabajador. Por tanto, en el caso especifico del Ecuador, deberíamos hablar entonces de un impuesto a la renta del 40%, y no de uno del 25%.

En este punto podemos analizar brevemente cómo las intervenciones estatales en el mercado laboral perjudican a la larga a los que quieren beneficiar: los empleados.

¿Por qué un mayor impuesto a la renta deriva en menores salarios?

Los salarios aumentan a medida que crece la tasa de capitalización (inversiones en bienes de capital), esto quiere decir que mientras más y mejores herramientas posea una empresa para su producción ésta podrá pagar mejores salarios debido a que cada empleado producirá más en menor tiempo. Por eso es que un trabajador automotriz  en EEUU gana muchísimo más que uno en Ecuador, porque seguramente su fábrica estará casi por completo robotizada.

La tasa de capitalización se incrementa invirtiendo las utilidades generadas con anterioridad. Y al reducir el monto de estas simplemente se está condenando a los empleados a tener un menor nivel de productividad y por ende a un salario menor. Si en verdad se quisiera aumentar y mejorar el empleo, entonces se debería dar todas las facilidades a los capitalistas para retener sus ganancias que posteriormente serán invertidas, antes que imponer trabas e imposiciones que solo pueden generar desempleo y bajos salarios.

Wladimir Kraus en su artículo, ¿Quién explota a quién?, lo describe de la siguiente manera:

El gasto productivo de los empresarios y capitalistas en la forma de pago de salarios y compras de bienes de capital no sólo crea una clase distinta de asalariados, sino también al mismo tiempo generan las condiciones necesarias para una mayor productividad física de un determinado número de personas dispuestos a trabajar por salarios, elevando los salarios reales.

Las instituciones del capitalismo como el sistema económico monetario y el sistema de propiedad privada permiten a aquellos individuos en una sociedad humana que son más inteligentes, productivos y prudentes que otros aplicar su propio trabajo y el de otros para la tarea de la producción por lo tanto mejorar sus propias vidas y también, y en una medida enormemente mayor, la vida de otras personas que son menos capaces.

Me gustaría concluir con una pregunta: ¿quién de hecho “explota” a quien? Los empresarios y los capitalistas explotan a los trabajadores, o los trabajadores viven básicamente de la inteligencia, la productividad, y la prudencia de los empresarios y los capitalistas?

¿Por qué las “conquistas sociales” generan desempleo?

El código laboral marxista vigente en Ecuador define claramente al empresario como enemigo del empleado y por esa razón este último debe ser protegido por el Estado. El trabajo es un derecho y se enumera varias conquistas sociales que evitan la explotación laboral, entre ellas el seguro social obligatorio, las indemnizaciones por despido, sobresueldos y prohibiciones de despido bajo circunstancias especificas.

Pongamos en claro que al trabajador se le tenderá a pagar su aporte al proceso productivo. Ergo, mientras más importante sea su aporte mayor será su paga. Es lo que se conoce en economía como la “productividad marginal”. Todas las famosas “conquistas sociales” salen de la propia producción de cada empleado, al momento que estas sobrepasen lo que el trabajador aporta a la empresa este será despedido o la diferencia tomada de la producción de otros trabajadores reduciendo así los salarios de todos.

Una de las supuestas conquistas sociales más populares es el salario mínimo, este por desconocimiento o demagogia de los políticos que lo manejan no considera la productividad marginal de cada empleado. Al elevarlo coactivamente expulsa del mercado laboral a todos aquellos cuya productividad marginal es menor al salario mínimo. Los grupos más afectados en este caso son los pobres sin conocimientos técnicos y los jóvenes recién integrados al mercado laboral.

En muchas partes, pero especialmente en el tercer mundo, se ataca al empresario como el enemigo de los empleados gracias al desconocimiento del  importante rol del empresario. Este absorbe la incertidumbre, luego pacta voluntariamente el salario con sus trabajadores (el cual como ya indiqué depende de su aporte a la producción), les paga mes a mes (muchas veces a cargo de sus ahorros previos) incluso cuando el proceso productivo aún no sea rentable o no este finalizado.

Nuevamente cito a Kraus:

Los trabajadores requieren de los capitalistas porque no pueden o no quieren esperar hasta la maduración de la totalidad del valor del producto de su trabajo en bienes de consumo. Desde esta perspectiva, la función básica de un capitalista parece ser simplemente la de un buen vendedor que comercia bienes de consumo presentes terminados a cambio de mercancías sin terminar en el futuro “. , los trabajadores sólo tienen un valor descontado, que sigue siendo supuestamente igual al valor de su producto marginal, de lo que eventualmente se convertirá en bienes presentes en valor total del mercado y los capitalistas obtendrán la diferencia de ingresos de intereses. Podemos decir, usando una expresión popular entre los economistas, que los capitalistas realizan una función de “espera” .

Analizando detenidamente se puede apreciar que los empleados son los que más necesitan de empresarios y no al revés. El marxismo sindical por años ha invertido esta verdad para beneficio de unos cuantos líderes sindicales y en detrimento de la gran mayoría de empleados.  No sorprende que casi 6 de cada 10 ecuatorianos carezca de un empleo formal, gracias a un código laboral que impide la creación de puestos de trabajo con sus innumerables “conquistas sociales”.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Liberalismo Clásico en Argentina: Una Lección para el Mundo

Por Jacob G. Hornberger, julio de 1994

Hace dos siglos, Adam Smith hizo una pregunta fundamental: ¿cuál es la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones? Tenga en cuenta que Smith no preguntó lo que la mayoría de la gente de hoy pregunta - es decir, ¿cuáles son las causas de la pobreza? Smith entendía que la pobreza siempre fue el estado natural de la humanidad. Quería saber algo mucho más vital, ¿qué es lo que hace que ciertas naciones sean ricas y prósperas?

La historia de la Argentina nos da la respuesta que estamos buscando a esta pregunta de vital importancia.

Argentina declaró su independencia de España el 25 de mayo de 1810. Durante varias décadas después de eso, el país estuvo sumido en una desastrosa serie de conflictos civiles, que culminaron con el "orden" que estableció un tirano brutal cuyo nombre fue Juan Manuel de Rosas. En 1852, Rosas fue derrocado y obligado a exiliarse.

El resultado fue uno de los períodos más insólitos en la historia del hombre. No hay nada parecido en ninguna otra parte de la historia latinoamericana. El período 1850 a 1930 en la historia argentina es un modelo - un faro de luz en la oscuridad de la historia - una confirmación de que lo que Adam Smith había descubierto era cierto.

En su gran tratado - Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones Unidas - Smith preguntó, ¿cuáles han sido los medios tradicionales de lucha contra la pobreza a lo largo de la historia? La respuesta, por supuesto, era el gobierno. La gente siempre ha creído que las políticas gubernamentales son necesarias para garantizar que la gente no muera de hambre o que sufran una vida de empobrecimiento. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los funcionarios gubernamentales a través de los tiempos - como con la Ley de la Pobreza Inglesa, las Leyes del Maíz, los controles de precios, y las leyes anti-especulación - la gente ha continuado sufriendo profundas privaciones.

La conclusión de Smith fue revolucionaria - y una que no ha encontrado una audiencia receptiva entre los funcionarios públicos. Smith llegó a la conclusión de que a lo largo de la historia, hubo intentos de los gobiernos para vencer la pobreza que habían impedido que las naciones se conviertan en ricas y prósperas. Es decir, el propio gobierno - a través de sus impuestos y sus intervenciones en la actividad económica - fue la fuente de las privaciones y los sufrimientos que habían afligido a la humanidad a lo largo de los siglos. Si al gobierno se le impidiera atacar la pobreza, Smith argumentó, la gente prosperaría! En otras palabras, una vez que la pesada carga de impuestos, subvenciones, e intervenciones fueron levantadas, una nación podría disfrutar de la riqueza y la prosperidad.

Hubo pocos países en el siglo XIX que pusieron las ideas de Smith a prueba. Entre ellos se encontraba la Argentina.

Tras el derrocamiento de Rosas, se redactó una nueva constitución para la Argentina. El hombre responsable de la nueva Constitución fue Juan Bautista Alberdi - uno de los más grandes hombres de la historia argentina. Alberdi había sido fuertemente influenciado por las ideas de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. Al igual que Thomas Jefferson y James Madison, Alberdi creía que los individuos tenían derechos inherentes a la vida, la libertad y la propiedad con los que ningún gobierno legítimamente podía interferir. Él creía que el objetivo principal del gobierno era garantizar la protección de estos derechos inalienables.

juan-bautista-alberdi_image002 Juan Bautista Alberdi

El libro de Alberdi, Bases para la Organización Política de la República Argentina, publicado por primera vez en 1852, año de la derrota de Rosas, se convirtió en el marco de la nueva constitución Argentina. El espíritu de libertad aún vive en las palabras de Juan Alberdi:

"Hoy tenemos que luchar por la libre inmigración, la libertad de comercio, los ferrocarriles, la navegación de nuestros ríos, la labranza de nuestro suelo, la libre empresa, no en lugar de nuestros principios iniciales de la independencia y la democracia, pero como medios esenciales para asegurar que estos mismos dejarán de ser meras palabras y se convertirán en realidad.... Nuestras guerras revolucionarias trataron de establecer la libertad de la opresión exterior... lo que necesitamos ahora es la libertad interior.... Nuestros líderes quieren la gloria y la libertad, y los dos son contradictorias .... América del Sur no ha contribuido en nada a la civilización mundial, excepto sus guerras y la victoria en su lucha por la independencia, la única gloria que existe entre nosotros es la gloria militar, y nuestros grandes hombres son héroes militares. Ni una sola invención, como la de Franklin, como la de Fulton, como el telégrafo, y muchas otras que el mundo civilizado debe a América del Norte, ha sido aportada por nuestra América del Sur."

La constitución argentina que Alberdi diseñó se inspiró en la de los Estados Unidos. El resultado: por única vez en toda la historia de Sudamérica, el poder del gobierno sobre la ciudadanía era muy limitado. Con varias excepciones (la entrega de tierras a los ferrocarriles se encuentran entre los más notables), las personas eran libres de participar en cualquier empresa económica sin interferencia del poder público y acumular una cantidad ilimitada de riqueza. No había impuesto sobre la renta y los impuestos indirectos era extremadamente bajos. La empresa, en general, era libre - muy pocas licencias, permisos, regulaciones y otras barreras gubernamentales interfirieron con la habilidad de las personas para ganarse la vida. Prácticamente no existía sistema de bienestar gubernamental. Fueron pocas las barreras al comercio y la inversión. Y, quizás lo más llamativo, no existían barreras a la inmigración!

¿Suena familiar? Bueno, tal vez a los estadounidenses - debido a que estos fueron los principios que una vez guiaron al pueblo estadounidense!

¿Y cuáles fueron los resultados de esta peculiar forma de vida? Son casi increíbles. Los datos se recogen en un libro titulado "Argentina: 1516-1987” por David Rock:

"Para 1890 los británicos habían inundado la Argentina con un estimado de £ 157 000 000 de capital de inversión. El gran símbolo de la nueva conexión británica era un creciente sistema ferroviario… la mayor parte en manos de empresas privadas inglesas -....sobre las que se transportaban 10 millones de pasajeros y 5 millones de toneladas de carga. El comercio exterior se amplió de manera similar: en 1861 el comercio exterior total, tanto las importaciones como las exportaciones, se valoró en 37 millones de pesos oro, en 1880 creció a 104 millones, y en más de 250 millones para el 1889".

"Mientras tanto, la población del país aumentó de un estimado de 1,1 millones en 1857 a aproximadamente 3,3 millones en 1890, los inmigrantes llegaron en enormes masas:..... Entre 1871 y 1914 de 5,9 millones de recién llegados, 3,1 millones se quedaron y se establecieron. En total entre 1830 y 1950 Argentina absorbió un 10 por ciento del número total de inmigrantes de Europa a las Américas."

"Para el estallido de la Primera Guerra Mundial, la Argentina había experimentado casi veinte años de expansión prodigiosa. El ingreso per cápita equivalía al de Alemania y los Países Bajos, y era mayor que en España, Italia, Suecia y Suiza. Después de haber crecido a una tasa promedio anual del 6,5 por ciento desde 1869, Buenos Aires se había convertido en la segunda ciudad de la costa atlántica, después de Nueva York, y de lejos la ciudad más grande de América Latina.... Salvo por entrepôts como Holanda y Bélgica, ningún país del mundo, importó más productos per cápita que la Argentina. En 1911, el comercio exterior de Argentina era más grande que el de Canadá y un cuarto de el de los Estados Unidos ".

Los argentinos habían demostrado que Adam Smith estaba en lo correcto. Mediante el uso de su constitución para limitar estrictamente el poder de su gobierno para interferir con sus actividades económicas, el resultado fue uno de los períodos más prósperos nunca antes experimentado.

Sin embargo, no iba a continuar. En la década de 1930, un golpe militar derrocó al gobierno elegido por el pueblo. Por desgracia, los nuevos gobernantes de la Argentina rechazaron la filosofía de Smith-Jefferson-Madison-Alberdi sobre la libertad económica, en cambio optaron por la filosofía socialista y fascista económica de personas como John Maynard Keynes, Benito Mussolini, y Franklin D. Roosevelt.

El impuesto sobre la renta fue instituido. Un banco central fue creado, y el patrón oro fue terminado. Controles de cambio y las restricciones comerciales se impusieron. Apoyo a los controles de precios fueron instituidos. Consejos reguladores fueron creados.

La prosperidad económica en la Argentina llegó a su fin. La nación se sumió en una serie de crisis financieras y económicas. La culminación fue la elección de Juan Perón en la década de 1940. Perón, junto con su esposa Evita, instituyeron la filosofía del estado de bienestar de Franklin Roosevelt (y su esposa Eleanor) hasta el extremo: se dio "pan para las masas" usando al Estado para saquear a los ricos.

La administración de Perón duró desde 1946 hasta 1955. Al igual que el New Deal de Roosevelt, sus intentos gubernamentales para hacer la guerra a la pobreza sólo produjeron una situación peor. En el momento en que fue derrocado en 1955, los días de gloria de la libertad y la prosperidad argentina se habían ido.

Peron_Juan-Evita 

Desde entonces, la Argentina se ha convertido en otro país de América Latina más, tal vez más próspero que otros, pero con la misma premisa básica que el resto - que el Estado de Bienestar y la economía regulada son el camino para alcanzar la riqueza y la prosperidad. Los resultados, por supuesto, han sido todo lo contrario.

El año 1958 pasará en última instancia como un año trascendental de la historia argentina. Ese año, un pequeño grupo de argentinos, encabezados por un hombre llamado Alberto Benegas Lynch, que se estaba dirigiendo una organización llamada Centro de Estudios sobre la Libertad (CESL), invitó a dos estadounidenses para entregar una serie de conferencias en la Argentina. Los dos hombres fueron Leonard Read y Ludwig von Mises. Read fue el fundador de la Foundation for Economic Education (FEE), que se había establecido en 1946 con el objetivo expreso de restablecer la libertad económica en los Estados Unidos. Mises, que había emigrado de Austria y era fue profesor en la New York University, fue el líder más reconocido de la escuela austríaca de pensamiento económico.

Las conferencias de Read fueron publicadas en un libro titulado ¿Por qué no probar la libertad? En la introducción al libro, Read, escribe:

"Para sorpresa de todos, los 160 asientos en la sala de conferencias se llenaron la primera noche y 25 personas estaban de pie. Lo mismo puede decirse de toda la serie de conferencias… testificando de un intenso interés en la libertad."

Las conferencias de Mises fueron publicadas en última instancia, en un libro titulado “Política Económica”. En la introducción al libro, su esposa Margit von Mises escribió:

"Hemos llegado a la Argentina unos meses después de que Perón se vio obligado a abandonar el país. Él había gobernado destructivamente y ha destruido completamente las bases económicas de la Argentina.... Ludwig von Mises habló sin ninguna restricción sobre el capitalismo, el socialismo, el intervencionismo, el comunismo, el fascismo, política económicas y los peligros de la dictadura.... El público reaccionó como si una ventana hubiera sido abierta y el aire fresco entrado través de las habitaciones.... Me acordé vívidamente del singular entusiasmo con que los argentinos habían respondido a las palabras de mi marido."

En los años siguientes, Alberto Benegas Lynch avivó las brasas de la libertad que tan cuidadosamente había encendido en la década de 1950. A través de su centro, publicó una serie de folletos titulados "Ideas Sobre La Libertad", que contiene ensayos que la FEE había publicado y, más tarde, ensayos originales escritos por una nueva generación de liberales argentinos.

Hoy en día, Alberto Benegas Lynch - ahora en 70 años - sigue trabajo en los viñedos de la libertad argentina. Fue este hombre - y el pequeño grupo alineado con él - que sentó las bases para una renovada era de libertad y prosperidad argentina. Su legado se encuentra en el gran número de instituciones de libre mercado en la Argentina que ahora existen para promover "Las Ideas Sobre la Libertad" en toda la nación argentina. La más prestigiosa - Escuela Superior de Economía (ESEADE) - es un programa de postgrado con énfasis en la economía austriaca, que se fundó y sigue siendo dirigida por su hijo, Alberto Benegas Lynch, (H). Otras instituciones argentinas que están a la vanguardia a la libertad son el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina, la Fundación República; Fundasud; la Fundación Libertad, Fundación América; y la Fundación Alberdi.

Y el movimiento hacia la libertad en América del Sur no se limita a la Argentina. Gracias en gran parte a una organización ubicada en Fairfax, Virginia - Atlas Economic Research Foundation, fundada por un inglés llamado Antony Fisher - ahora hay instituciones de libre mercado en toda América del Sur.

En todo el mundo, la gente sigue sufriendo las privaciones, la miseria y el desamparo que han resultado de la antigua creencia de que el gobierno debe declarar la guerra a la pobreza. Hoy en día, los funcionarios públicos en todas partes - con el apoyo de sus ciudadanos – siguen por el mismo camino a "acabar con la pobreza" - los impuestos, la regulación, el bienestar, la vivienda pública, subsidios, controles de precios, y muchas otras formas de socialismo y el fascismo.

Pero la Argentina desde 1850 hasta 1930 sirve como un verdadero faro para todos los que quieran romper el ciclo interminable de pobreza y miseria: "A todos los que desean la riqueza y la prosperidad, eliminen la pesada mano del estado de sus bolsillos y sus actividades económicas ."

Hoy en día, los liberales de América del Sur están liderando el camino a la libertad y la prosperidad de sus respectivas naciones. Tal vez lideren el mundo entero - entre ellos a los Estados Unidos.

El Sr. Hornberger es fundador y presidente de The Future of Freedom Foundation.

Traducido por Libertario

domingo, 10 de octubre de 2010

Los Efectos Contra la Civilización del Gobierno.

Ah por los días en que los socialistas creían en el progreso material! Ya no es el caso. Ahora proponen pobreza y abogan por regulaciones para llevarla a cabo - y esperan que seamos agradecidos por ello. Considerando que el socialismo no puede realmente trabajar para lograr una mayor productividad, puede hacer lo que los socialistas "posmaterialistas" desean. Medios socialistas que trabajen para lograr estándares de vida más bajos.

De una manera extraña, esto es una traición de Karl Marx, cuya denuncia clave acerca del capitalismo era que fallaba en elevar al trabajador:

“El obrero moderno ... se hunde más y más por debajo de las condiciones de existencia de su propia clase. Se convierte en un mendigo, y el pauperismo crece más rápidamente que la población y la riqueza.”

La consigna de Lenin fue "El comunismo es el poder soviético más la electrificación de todo el país." La medición del PIB fue una fuente de gran orgullo para los países, así como las grandes innovaciones en los viajes espaciales y la tecnología militar.

Lo mismo puede decirse con respecto a los sistemas de planificación de los gobiernos que se quedaron cortos con la nacionalización a gran escala. Durante la Era Progresista, el objetivo de la política del gobierno fue el levantamiento material de la población. La acusación de los monopolios corporativos dificultada por la legislación de competencia es que son un lastre para la competencia y por lo tanto para el crecimiento económico. El banco central fue empujado como un instrumento para alimentar el crecimiento económico y el progreso.

El New Deal, que no era más que una manifestación de la fe que prevalece en la planificación del gobierno, trató de mejorar la situación material de la humanidad. La idea de progreso estaba embebida en su estructura ideológica. Todas las comunidades rurales debían de tener carreteras y electricidad. Los agricultores debían de dejar su tierra y abrazar a la industria. Nuestro apego a la vida en las zonas rurales se debía revolucionar y todos abrazarían la tecnología moderna que fuera traída por el Estado.

Hasta con la pobreza.

En algún momento, durante los últimos 50 años, la crítica del capitalismo ha cambiado de condenar su incapacidad para distribuir la riqueza a condenar todo lo contrario. De repente, el gran pecado del capitalismo es que esta produciendo demasiado, lo que nos convierte a todos demasiado materialistas, alimentando el crecimiento económico a expensas de otros valores, difundiendo la decadencia de la clase media, y en general haciendo que la sociedad este atrapada demasiado en la productividad y el nivel de vida.

Al tomar nota de este cambio dramático, Murray N. Rothbard escribe que el punto de inflexión podría haber sido la obra de 1958 de John Kenneth Galbraith llamada La sociedad opulenta, que es una larga arenga contra el consumismo, la decadencia de la clase media, y la riqueza cada vez mayor de la media persona bajo el capitalismo. Galbraith afirmó que todo esto fue a expensas de las instituciones públicas y la infraestructura pública.

Este libro se convirtió en un éxito de ventas. Cambió la forma en que la izquierda promocionaba la intervención del gobierno y criticaba el libre mercado. Este libro fue el primero de medio siglo de libros similares que recuperaron ese espíritu rousseauniano, que se inclinan a idealizar el mundo antes de la industrialización, a jugar con la idea de que la sociedad de los cazadores-recolectores tenía mucho a su favor, a imaginar que todos viviríamos mejor si el intercambio operara únicamente a nivel de la pequeña tribu y cosechando nuestros propios alimentos, y todo lo demás que viene con el primitivismo.

El romance de la caza y la recolección

La palabra de moda para mostrar este nuevo amor para rebajar el nivel de vida y la pobreza forzada es la sostenibilidad.

Si quieres una definición de sostenibilidad, es esta: hacer retroceder los avances de la civilización por la fuerza.

Un rápido vistazo a la literatura revela cientos de títulos a lo largo de estas líneas: Sostenibilidad de Diseño: Una estrategia subversiva para la Transformación de nuestra cultura de consumo; Indicadores de Sustentabilidad: La medición de la inconmensurable; Volver a la sostenibilidad; 147 Consejos para la Enseñanza de la Sostenibilidad, Vida Verde: Una Guía Práctica para la sostenibilidad simple; El puente hacia el borde del mundo: el capitalismo, el medio ambiente, y el Cruce de la crisis a la sostenibilidad, la sostenibilidad: una imagen impresionante de lo que la vida pronto será; Permacultura: Principios y Senderos más allá de la sostenibilidad; Escenarios de futuro: ¿Cómo Comunidades pueden adaptarse a pico Cambio de Aceite y Cambio Climático.

El autor de estos dos últimos libros, David Holmgren de Australia, es una figura interesante. Él es el innovador de la idea de que tenemos que ir más allá de la sostenibilidad. Si tiene dudas acerca de la sostenibilidad, créanme que no querrán ir más allá. He estado viendo las entrevistas de YouTube de este buen tipo. Él siempre está sentado fuera, rodeado de paisajes naturales y cantos de pájaros, y él tiene este estilo de prosa espagueti que cautiva.

Él toma como axiomáticamente cierto que el petróleo, el gas y todas las formas de producción de energía modernas están llegando a su fin, ambos debido a que los combustibles fósiles se están agotando y porque la gente ya no tolera un mundo que se está calentando a niveles intolerables debido a la modernidad. No hay ningún cuestionamiento de estos supuestos básicos. En una entrevista, Holmgren hace un comentario remarcable que la tecnología ha estado en el camino equivocado durante los últimos 500 años.

Ahora, tenga en cuenta que estas opiniones no están en absoluto fuera de la corriente. Si entrevistara a la mayoría de los compradores de comestibles de la tienda “Earth Fare”, mientras hurgan por sus huevos de pollo de corral, velas de cera de oído y sándwiches de frijol hechos con pan de abono orgánico, podría encontrar un acuerdo casi universal de que él está completamente correcto. Tal es la forma ideológica de nuestro tiempo.

En una entrevista, Holmgren habla con gran optimismo sobre el futuro de los suburbios. Él dice que se puede retrotraer fácilmente para adaptarse al nuevo mundo de la sostenibilidad. Recuerde que, dice, que los estacionamientos de asfalto son muy buenos para recoger agua de lluvia para beber. Nuestros jardines se pueden convertir para cultivar nuestros propios alimentos. Nuestros garajes serán inútiles, ya no habrá coches, así que de esta manera podemos convertirlos en talleres para la fabricación de artesanías como bancos, sillas, mesas y otras cosas.

Por supuesto que hay algunos problemas con esta visión del mundo. No habrá clavos con que hacer las cosas, porque el proceso de la fabricación de clavos es uno muy complicado que requiere una gran división del trabajo y la acumulación y el uso de capital. No habrá madera, a menos que se la corte desde el patio trasero, ya que la industria de la madera como la conocemos, depende en gran medida de las herramientas eléctricas, el transporte de combustibles fósiles, y de la división del trabajo y la acumulación de capital que se extiende por muchos países.

También existe el problema de que la gente tendrá que abandonar sus puestos de trabajo para hacer todo esto de la jardinería y las artesanías, pero por supuesto no van a tener opción ya que el fin de los combustibles fósiles, dará lugar a un desempleo masivo. No estoy seguro de cómo se planea tener agua recogida de asfalto y distribuida casa por casa, excepto por los camiones, pero tal vez también tiene un plan para habilitar carruajes tirados por caballos. Por supuesto, usted tiene que hacer los carruajes y alimentar a los caballos, que representan otros problemas.

No parecen entender que su plan no es una visión romántica de un mundo reconectado con la naturaleza, sino más bien una receta para la muerte en masa a una escala sin precedentes. En su tiempo idílico de hace 500 años, sólo había 500 millones de personas con vida en el planeta. No vivían muy bien. Hoy en día, hay cerca de 7 mil millones de personas con vida en el planeta, lo que significa que tiene que llegar de alguna forma a prescindir de los 6,5 billones de personas que no se podrán sostener con la tecnología de 500 años de edad.

Por supuesto, la ironía es que mirar ese video en sí es un milagro de la tecnología moderna, habría sido inconcebible hace cinco o diez años. Además, hace diez años no hubiera sido posible para mí comprar sus libros haciendo clic en un botón en un monitor electrónico flotante, o descargarlos a mi lector electrónico en un instante o tenerlos entregados en forma física mañana por camión. Así que tal vez hay un beneficio para su plan: no hay duda de que, una vez que se lleva a cabo, David Holmgren ya no sería un autor best-seller.

La reducción de los niveles de vida por la fuerza

Es fácil descartar estas personas como excéntricos de moda. Podemos considerar sus puntos de vista como una reacción comprensible de la inquietud ideológica en una época de sobreabundancia.

Y en verdad, cualquiera es libre de rebajar su estándar de vida por elección, e incluso realizar un juramento de la pobreza y aferrarse a él. Pero es un hecho que esta tendencia ha tenido un efecto masivo en el propósito declarado y el efecto cultural de la política del gobierno en nuestro tiempo.

Dejemos de lado las afirmaciones ridículas que hemos estado escuchando desde hace dos años que de alguna manera el gobierno va a estimular la economía (por robarnos más, acumulando deudas enormes, y gastando en cualquier cosa y en todo). Esta charla sobre el estímulo es realmente una salida. La rúbrica de costumbre en las que se empuja la política del gobierno hoy en día es precisamente lo contrario: para frenar la producción, para quitarnos los electrodomésticos, y hacernos más virtuosos al forzarnos a un nivel de vida más bajo.

Esta es una ética política que reina en nuestro tiempo, y que está teniendo un efecto. Se nos dice constantemente que lo haga, consumir menos, comprar localmente, comparta el auto, y reciclar y ahorrar, deje de entregarse. Con este fin, los productos de consumo son constantemente prohibidos, todos los días. Tenemos cada vez menos opciones en el área de medicina, productos químicos, alimentos, bebidas, y de otra manera, en todos los aspectos de la vida, sector tras sector. Todo esto equivale a una regresión de todo lo que conocemos como la civilización, todo lo que asociamos con mejor vida, más saludable, más inteligente, más culta y más próspera.

Consideremos, por ejemplo, la guerra atroz, pero en curso sobre la bombilla de luz incandescente, el símbolo mismo de la idea brillante y la innovación que marcó el comienzo de la civilización como la conocemos. Nuestros señores en el gobierno han decidido que ya no los van a usar, ya que son "ineficientes" - como si los burócratas en lugar de los consumidores y los productores son los que deciden lo que es o no eficiente. La última fábrica en los Estados Unidos que hace que estas bombillas fue cerrada la semana pasada, en preparación para la prohibición de la bombilla incandescente en 2014.

Ahora, se nos dice que la iluminación fluorescente es genial porque da más luz, es mejor luz, y que consume una fracción de energía. Si todo eso fuera cierto, no habría ninguna razón para usar la fuerza en absoluto. Los reguladores podía quedarse en casa y dedicarse a otras ocupaciones como la jardinería en sus patios traseros o la elaboración de artesanías en sus garajes. El paso de la luz incandescente de las lámparas fluorescentes no sería diferente de la transición desde el iPhone 3G a 4G o Windows XP a Windows 7. Simplemente sería algo que los consumidores realizarían por su cuenta.

No necesitamos a los organismos gubernamentales para que nos digan que actualicemos de Photoshop CS4 para CS5 o de nuestro coche viejo al último modelo del Honda Accord. Mejoras y cambios de producto a producto, a lo largo de las líneas de progreso, se producen de forma natural a través de la elección del consumidor, dependiendo de la disponibilidad de recursos y la prioridad económica.

Pero los reguladores no confían en la elección humana, y no creo que haya ninguna duda de que si la elección humana hubiera prevalecido aquí, no veríamos el final de las bombillas incandescentes. La temporada navideña pasada, me sorprendí al descubrir que no podía encontrar una cadena de luces que utilizan las bombillas normales, todas las cadenas de luz eran fluorescentes. Compré lo que estaba disponible. Para mi sorpresa, el árbol de Navidad adornado con esas cosas no daba la ilusión de estar iluminado. En su lugar se veía opaco y extraño, y muy poco navideño. Se veía oscuro, no encendido. La afirmación de que la luz es superior en todos los aspectos es obviamente falsa.

Ahora, es posible que los fluorescentes en un mercado libre ganen la partida. Pero yo lo dudo seriamente, o de lo contrario ¿por qué los gobiernos del mundo tienen que conspiran y usar la fuerza para eliminar las bombillas incandescentes? Parece claro que lo que tenemos aquí es un caso en que el gobierno esta deliberadamente reemplazando a las preferencias de los consumidores, reduciendo nuestro nivel de vida, y haciéndolo con una agenda ideológica específica en mente: una que busca la fuerza para hacernos menos pudientes, para vivir más pobres, a ser más pobres, y rechazar el progreso material.

El retorno de chinches

Esta es una tendencia sumamente peligrosa en la política gubernamental. Nuestro país está sufriendo actualmente una de las consecuencias.

Había una canción que era común en la década de 1920 que decía: "Que duermas bien No dejes que te piquen los chinches." Generaciones han pensado en este como un dicho pintoresco que no tiene nada que ver con la realidad.

De hecho, las chinches fueron eliminado casi por completo de todo el planeta en la década de 1950, debido a los productos químicos modernos, para salvar vidas como el DDT, un producto químico inventado por el científico Paul Hermann Müller que trabajaba para una empresa privada suiza (Novartis) ha sido ampliamente pisoteado pero que ha salvado cientos de millones de vidas. Su prohibición desde la década de 1970, bajo la influencia de “Silent Spring” de Rachel Carson, lo ha culpado por una calamidad mundial.

Gracias en parte a esta prohibición, la malaria mata a día de hoy entre uno y tres millones de personas al año. Esto es chocante, pero no es del todo inusual en el orden de la historia. Es fácil considerar a los insectos como el mal más peligroso en esta tierra, de haber matado a mucha más gente que los gulags, las cámaras de gas, e incluso armas nucleares.

De hecho, los insectos son las únicas cosas en esta tierra que han sido más peligrosos para el bienestar humano que los gobiernos - y está realmente diciendo algo. En el siglo 14, insectos portadores de enfermedades mataron hasta un 60% de la población europea. Los Estados Unidos han tenido sus propios problemas graves con la fiebre amarilla. Nosotros no pensamos sobre esto, pero es porque no tenemos la muerte negra en este momento, debido principalmente a los logros del capitalismo.

Hoy en día estamos viviendo un retorno de chinches a nivel de epidemia. El National Pest Management Association, indica que casi todas las empresas de control de plagas dicen tener miles de nuevos informes de chinches en todo el país. Hay incluso un sitio web que los rastrea: bedbugregistry.com. Esta epidemia, es tan mala que incluso el New York Times publicó un editorial alarmado, está directamente relacionada con la prohibición de productos químicos que habían tenido bajo control a los chinches.

Hay otros productos químicos, además del DDT que controlan a las chinches, como propoxur, pero en 2007 la EPA prohibió su uso en interiores. Ahora, cualquier empresa de control de plagas que la utiliza en interiores se ve amenazada con multas y, posiblemente, con la cárcel. Es tan malo que el Departamento de Agricultura de Ohio ha rogado a la EPA por un cambio en la política, pero la EPA no se mueve. En su lugar, aconseja a las personas a "reducir el desorden en su hogar para reducir los escondites de insectos de cama", y también sugiere que "la eliminación de los hábitats de chinches." Ah, y por supuesto, la EPA sugiere que se trabaja en "la sensibilización mediante la educación."

El New York Times publicó una historia sobre como el regreso de los chinches ha desconcertado a los científicos. Más adelante en el artículo, sin embargo, el texto dice que productos químicos los podrían controlar, pero que todos los productos químicos están prohibidos. Bueno, si la respuesta la tenemos ante nosotros, pero nos está prohibido por el gobierno utilizarla, o los minoristas y los exterminadores están demasiado intimidados por la cultura política de amenazar a los que toman riesgos, no veo que hay muchos motivos para estar desconcertados por el problema. ¿Qué hay en la causa y el efecto que estas personas no entienden?

Ahora, yo no quiero entrar en una disputa sobre los productos químicos y sus efectos. Algunas personas dicen que el DDT ya no es eficaz - pero la industria del DDT en el mercado negro sigue siendo vibrante - y que hay desventajas al usar propoxur o que hay otros agentes naturales y químicos que son efectivos. Yo no soy un científico y no tengo ninguna opinión sobre si las visiones son correctas. Hay opiniones sobre todo el mapa en estas cuestiones.

Mi punto es simplemente este: el proceso de mercado que normalmente permite la innovación, el ensayo y error, y la acumulación y la aplicación de todo el conocimiento científico disponible ha sido subvertido por las instituciones gubernamentales que han supuesto saber qué es lo mejor, la planificación central del uso de productos químicos para controlar plagas. Incluso para llevar un nuevo producto químico al mercado requiere de siete años y 100 millones de dólares sólo para saltar a través de la espesura de reglamentación, que tiene un sesgo en contra del progreso, el capitalismo, y la innovación. Terminamos teniendo que confiar en los expertos y afirmaciones científicas rivales basadas en resultados de pruebas enrarecidas en lugar de los mercados.

Adiós agua caliente, Hola Basura

Otra sugerencia que escuchamos acerca de las chinches es que debemos lavar las sabanas en agua caliente. Bueno, eso estaría bien, salvo que la mayoría de las casas no tienen agua caliente del grifo. Debido a las regulaciones del gobierno, nuestros calentadores de agua caliente se suministran con una configuración por defecto que hace que el agua sea tibia. Las consecuencias de esto son devastadoras. Nuestra ropa no se limpia. Nuestros cuerpos no se limpian. Nuestros platos no se limpian. Para cambiar esto requiere que abra su calentador de agua y que configure el nivel más caliente, pero no mucha gente conoce este truco. Si le propone esto a un técnico para que lo haga por usted, el sospechara que usted es un agente provocador y huira.

A continuación llegamos al problema de la basura. La política del Gobierno es cada vez más limitar nuestros días de recogida de basura, e incluso limitar la cantidad de basura que se puede crear. Todos sabemos de los ataques y la regulación de espacio en los vertederos. Luego está el tema del reciclaje en sí, que podría tener algún mérito limitado en determinadas condiciones en un entorno de mercado. Pero bajo el gobierno, nos vemos obligados a examinar nuestra propia basura y separarla de acuerdo al tipo que el gobierno pueda procesar a través de máquinas especialmente creadas.

Ahora, ningún estudio realizado sobre el reciclado da muestra que no ahorra el dinero, sino que malgasta grandes cantidades de dinero y energía con los camiones reciclaje y las plantas procesadoras. La mayoría de las ciudades tienen montones y montones de residuos que no pueden ser reciclados. No hay nada malo con el reciclaje voluntario, rentable, pero hay mucha locura e ineficiencia sobre la planificación centralizada del reciclaje. Pero lo que más me preocupa son las implicaciones en contra de la civilización al tener que escarbar la basura con las manos, moviéndolo de un lado a otro y creando cada vez más recipientes para mantenerla por períodos cada vez más largos de tiempo.

Esto es desagradable, insalubre, y probablemente peligroso en algún nivel. La disposición de la basura ha sido un problema desde la antigüedad, y el hecho de no hacerlo bien ha llevado a la muerte y el desastre en todas las partes del mundo. Y sin embargo, quién está a cargo del control de la eliminación de la basura hoy? Sin una buena razón, el gobierno. Si el sector privado estuviera a cargo, el sistema funcionaría de manera muy diferente por cierto. Podría haber un canal que se lleve la basura de inmediato, sacándola lejos de nuestra casa y en algunos casos incinerándola. No hay manera de saber, porque el control del gobierno ha impedido el proceso de innovación, así como que detuvo el proceso de innovación química.

Ahora llegamos a uno de mis temas favoritos, el ataque a la plomería. Los datos indican que el uso doméstico del agua constituye menos del 1% del consumo total de agua. Esto incluye toda el agua que utilizamos para la ducha, lavar y regar el césped. Y, sin embargo el gobierno ha estado en una campaña de décadas para forzar el límite del uso del agua en nuestros propios hogares. Como resultado, nuestros baños ya no funcionan. La presión de agua en nuestras casas es baja. El Gobierno exige bloqueadores de agua en todas nuestras duchas, para que ni siquiera se pueda tomar una ducha decente a menos que alteres tu ducha con un taladro.

Puedo seguir con ejemplos de esta pobreza planeada. El ataque a la medicina es una amenaza muy seria. La pseudoefedrina, un regalo del cielo para los que sufren de problemas de sinusitis, ya no se puede comprar en la farmacia por cualquier cantidad. En mi propia comunidad, hay una señora que enfrenta 20 años de cárcel por la compra de 4 paquetes de Sudafed a lo largo de 12 días en varias farmacias - una acción perfectamente legal hace sólo unos años. Se nota demasiado que los medicamentos simples para la tos y dolores de los niños apenas funcionan. La mayoría han sido reducidos a la condición de los placebos bajo la gestión gubernamental de la medicina.

El ataque sobre el amianto, una sustancia maravillosa para reducir el fuego que el gobierno prohibió, a continuación impuso enormes costos para su eliminación. Resulta que la eliminación representa un riesgo mucho mayor que dejarlo. Existe un ataque a la pintura con plomo también.

Y no olvidemos el extraordinariamente malvado ataque contra el coche de gasolina con las normas CAFE, la burla de los coches más grandes y más seguros, la promoción obligatoria y financiada con impuestos de los vehículos eléctricos, y el ataque general en materia de energía, petróleo y gas, y la subvención al viento, el agua y la electricidad. ¿Y quién puede olvidar la locura de los ataques a BP por su reciente desastre petrolero del golfo? Fue un accidente, provocado por las restricciones del gobierno sobre las perforaciones en la costa y los límites de responsabilidad a las compañías petroleras. La empresa debe ser responsable por los daños, pero destruirla por completo es una locura.

Si los libros y el aprendizaje, la distribución universal de las ideas, son esenciales para la civilización, debemos estar horrorizado por lo que el gobierno ha hecho en el caso de Internet. Por primera vez en la historia hemos tenido la posibilidad de una biblioteca global de todos los libros que alguna vez ha sido impreso, todo en línea disponible para su distribución universal. Habría sido la mayor liberación de las ideas en la historia humana, consagrados en el programa conocido como Libros de Google. Las revistas sin duda habrían sido las siguientes. En cambio, el gobierno creó un riesgo moral para los rapaces intereses privados que se han acogido a la "propiedad intelectual" para destruir la posibilidad, impedir la difusión de las ideas, y lograr un retroceso literario. Es el equivalente del Estado alemán destrozando la impresora de Gutenberg apenas puesta en marcha. Y los ataques están creciendo. La ejecución de la propiedad intelectual, algo que nunca existiría en un mercado libre, es ahora la amenaza número uno a la Internet.

La libertad nos da la civilización

¿Estás viendo el patrón aquí? La planificación del Gobierno nunca fue un buen medio para hacer cualquier cosa, pero al menos hubo un momento en que se dispuso a llevar el progreso a la humanidad. Era el medio equivocado para alcanzar la meta correcta. Hoy en día, la planificación de gobierno está trabajando como un medio maliciosamente eficaz para alcanzar el objetivo equivocado: quiero decir con esto que si hay algo que el gobierno es realmente bueno haciendo es destruyendo las cosas.

Aun así, al tratar de reducir nuestro nivel de vida y llevarnos hacia atrás en el progreso de la civilización, el gobierno realmente está jugando con fuego, desatando males que son desconocidos para nosotros hoy.

No olvides nunca que no fue el gobierno sino la libertad la que nos dio la civilización. La libertad dio lugar a la innovación, la liberación del ingenio humano que construyó ciudades y amplió la división del trabajo en todo el mundo. Se triplicó el promedio de vida. Nos dio la libertad de distribución universal de los alimentos, la medicina, la música y el aprendizaje. La libertad crea la riqueza que financia nuestras iglesias, centros de investigación, asociaciones cívicas, grupos de danza, museos de arte, y reservas naturales. La libertad es lo que permite a las instituciones como el Instituto Mises de existir y experimentar un crecimiento dinámico. Sólo una sociedad libre y rica permite el florecimiento de la civilización para todos.

Joseph Schumpeter dijo que la gran tragedia del capitalismo es que produce riquezas tan abundantes que las personas tienden a darlas por sentado, imaginando que pueden entorpecer y destruir su aparato productivo, sin grandes consecuencias económicas y sociales. Esto es precisamente lo que está sucediendo hoy en día. Esta tendencia a idealizar la pobreza y la sencillez y un mundo sin la tecnología moderna es una ideología que es la animación de las travesuras de muchos de los intelectuales de hoy, los políticos y burócratas que se han erigido como enemigos de todo lo que hace la vida más grande, es decir, que se erigen como enemigos de la libertad.

Sobre todo ahora, nuestros impuestos están pagando, no por la civilización, sino más bien por su destrucción.

Por Jeffrey A. Tucker.

[Este discurso fue pronunciado en el Círculo Mises, Colorado Springs, Colorado, 18 de septiembre de 2010.]

Traducido por Libertario.

viernes, 1 de octubre de 2010

30-S: El Estatismo es Violencia

El pasado jueves 30 se septiembre en Ecuador hubo una guerra entre distintas facciones del Estado: policías contra militares, policías de élite contra policías de tropa y mucho más grave policías contra la sociedad civil. El saldo es 5 guardianes del orden muertos a manos de otros guardianes del orden, una barbaridad si tomamos en cuenta que dieron su vida por rescatar a uno que pedía a gritos que le maten.

sacacorbata Correa en su momento HULK. Rogando que lo maten.

El reclamo de los policías es claro; me está topando el bolsillo es obvio para ellos que  las prebendas solo pueden ir en aumento así que organizan un paro de sus actividades. El día del paro nunca intentan tomar el poder o los medios de comunicación, tampoco nombran un gobierno transitorio. Un imprudente Correa con actitud de confrontación se mete en la boca del lobo creyendo que le va ir tan bacán como en sus cadenas sabatinas, donde todos aplauden como focas, en realidad lo que recibe es insultos, gases y escupitajos.

Correa ingresa al hospital de la policía donde es atendido, luego de recuperarse; empieza el drama del “secuestro”, uno bastante sui generis donde el secuestrado tiene acceso a un teléfono para ordenar a placer a sus ministros y dar su versión a medios de comunicación, televisión plasma para ver como sus seguidores lo apoyan en las calles, visitas de sus amigos, policías de élite que lo resguardan y hasta una mudada de ropa.

Un irresponsable Patiño llama a los seguidores de Correa a “rescatar” a su ídolo poniendo más tensión a la situación. Situación extraña para muchos de ellos ya que como Correa son ex golpistas (forajidos) probando un poco de su propia medicina. Cabe una puntualización si es de socialistas el golpe de Estado se suele denominar “revuelta popular”.

El tema del secuestro de Correa es todo un misterio, pero el secuestro de los medios de comunicación privados por parte de los Alvarado fue clarísimo. Entrevistaron por horas a todos los lame botas que encontraron y difundieron en cadena ininterrumpida su propia versión de los hechos, una conspiración de la oposición contra un gobierno popular y democrático. Luego de que una turba entrará al canal por la fuerza a exigir pluralidad dejan el espacio para que hablen dos personas al ver que el segundo es un famoso activista político prefieren dar de baja la señal.

Llega la noche y es cuando la acción comienza; un operativo violento saca a Correa del hospital. Los policías alzados empiezan a disparar estúpidamente a los militares y policías de élite que están sacando a Correa. Dos de los efectivos militares que rescatan a Correa son familiares de Lucio, lo que nos deja pensando si este último es un agente doble, un conspirador que manda a su hija a rescatar al presidente arriesgando la vida de la misma.

Luego del rescate Correa, que incluye muertos y heridos, este llega en Carondelet donde pantallas gigantes están instaladas para el discurso magistral para sus seguidores, solo falta el discomóvil y los pirotécnicos para terminar una noche apoteósica. El héroe de la jornada ha sido liberado por coincidencia en la hora de mayor audiencia televisiva.

El ciudadano promedio piensa que existen en este desastre dos bandos: el bueno representado por el presidente populista que aprovecho la situación para victimizarse y crear una conspiración a partir de una huelga de policías. El otro el de los policías de tropa movilizados supuestamente por la oposición política al presidente, los cuales en un acto magistral planearon una “trampa” para secuestrar al presidente.

Se cree que el país pierde como conjunto pero en realidad algunos ganan; los réditos políticos para Correa no tienen precio y en este mismo momento su popularidad se disparó como la espuma. Existe el rumor que tanto los militares como policías saldrían favorecidos con aumentos salariales.

¿Para servir y proteger?

Aparte de los muertos y heridos entre militares y policías, los grandes perdedores de la jornada fueron como siempre los negocios privados. Locales de Jaher, Medicity, Tía, Sana Sana fueron directamente saqueados, miles de otros perdieron ingresos por no laborar ese día.

Los ecuatorianos pudimos ver a nuestros impuestos trabajando en esta “Guerra entre burócratas”.  Teniendo en cuenta que es el sector productivo quién paga los sueldos de Correa y sus empleados incluidos los militares y policías ya sabemos en manos de quién esta la factura del desmadre.

El verdadero rostro del estatismo salió a flote, la violencia. El problema de fondo solo es uno, el Estado y su condición de monopolio de la fuerza. La policía ofrece un servicio de pésima calidad pero dado su estatus de monopolio los ciudadanos no tenemos otra opción que aguantarlo.

Incluso si un día como el 30-S les da la gana y dejan las calles a merced de la delincuencia uno no puede despedir a todos los policías. Que diferente fuera si la policía tuviera los mismos incentivos que una empresa privada, tendrían sus efectivos que pagar con sus ingresos e inclusive puestos de trabajo las consecuencias de su estúpido paro.

El afán de lucro y la competencia harían maravillas en el sector de la seguridad. La alternativa al monopolio de la fuerza es que cada quién contrate una agencia privada de seguridad, seguro será más eficiente que la burocracia policial ya que la primera se esmerará por conservar a su clientela contenta. Esto ya sucede en el país, cualquiera que quiera mantener su patrimonio y la vida tiene alarma en la casa, monitoreo, guardia privado, seguros de robo y vida.

El siguiente paso la auto-protección, portar un arma o por lo menos tener una casa. Por increíble que parezca esta demostrado que a más armas menos crimen. Las leyes que impiden a los ciudadanos honestos armarse son realmente las que aumentan la delincuencia.

Si tienen unos 45 minutos les dejo un excelente audio con respecto al tema de reemplazar la inepta seguridad pública por su alternativa privada.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La dinámica del Gobierno de la Turba

Aunque escrito hace mas de 20 años, este documento describe minuciosamente el actual Estado Venezolano.Podría este escrito servir a votantes que aún no despiertan ante la catástrofe que resultaría de un triunfo del paranoico Chávez? Aguantarán los altivos e independientes venezolanos un gobierno como el de Cuba?

por Marc-Eric Ely Chaitlin

Mientras la gente discute sobre cuestiones políticas sin sentido, que giran en torno a necesidades institucionales artificialmente maquinadas (que constituyen un complicado juego), no alcanzan a reconocer la dinámica del poder político en una sociedad de masas. La forma tradicional de gobierno – la Nación Tribal – desapareció en la Edad Media, y fue reemplazada por un estado armado, el cual, a su vez, fue suplantado por la “Nación Revolucionaria”, o lo que ahora se llama el Estado-Nación.

El Estado-Nación es una sociedad de masas. Las personas se levantan para cumplir con las diferentes funciones que perpetúan el estado de masas, pero si alguno de ellos se opone, entonces el peso de esa masa se utiliza para aplastar al individuo. Las personas son tratadas como un rebaño, como a ganado.  Los políticos no sirven a la gente, sino que son ”grupos de presión de colegas “, personas elegidas para controlar a los suyos, una táctica convencional en la mayoría de los campamentos de prisioneros de guerra. Es por eso que son elegidos por votación secreta, porque nadie quiere ser responsable de las cosas que hacen para mantener el control, que son a la vez implacables, y nunca tienen en cuenta la ley.

En la sociedad de masas, la primera etapa de la admisión es la “escuela pública”, el primer lugar adonde todas las personas se ven obligados a ir, “por su propio bien”. Como a perros, a los niños se les enseña a obedecer ciegamente; son castigados, a veces corporalmente, por hacer valer cualquier tipo de independencia de pensamiento o de acción, y condicionados a aceptar pasivamente la vida, sin ninguna ambición real. La voluntad de vivir es deliberadamente desterrada del individuo, para reforzar la ficción de que todas las cosas buenas vienen de la institución, de las masas.

A partir de ahí, emergen los “líderes”, los ingenieros, los médicos, abogados y profesores, quienes entran al “mercado laboral”, y se perpetua la masificación de la sociedad.  Los analfabetos certificados por el estado se entrenan con las normas de la sociedad de masas. El mito de la Revolución, el “nacimiento” de la nación-revolucionaria, el panteón de “héroes” engrandecidos con ficciones, y el sentido de ser parte de una “gran tradición”, elimina la capacidad del individuo para tomar una decisión racional, especialmente en la impresionable edad de los 9 o 10 años. Por decir lo menos, esta forma de tortura de los niños es cínica y sin escrúpulos; es una forma de abuso infantil sin precedentes en el tiempo. El miedo se emplea abundantemente y la sociedad “de la escuela” se convierte en la base del pensamiento, como un modelo para el resto de la vida. La forma en que nos relacionamos el uno al otro se aprende en una olla a presión, que nunca debería aplicarse, debido al efecto lobotomizador que tiene sobre la población.

Pero una población lobotomizada es el único tipo de población que responde a los estímulos de las instituciones de la sociedad de masas. El miedo se utiliza para alejar a las personas, para poner distancia el uno del otro, para que la gente se convierta en dependiente de los contactos comerciales, para lo cual necesitan el sustento del estado de masas, el dinero. El dinero, por sí solo, no es ni bueno ni malo, pero como un “vale” decretado por un estado de masas, es una herramienta poderosa. Al obligar a la gente a necesitar dinero, en última instancia, pueden llegar a amarlo (en muchos casos más que a las personas). Pero un individuo obsesionado puede ser manipulado, mientras que una persona sana es independiente, íntegra.

Una vez que los patrones de respuesta son entamborados en la cabeza de los niños – que se convertirán en adultos – la población está lista para la sociedad de masas. Los medios de comunicación; el empleador de las masas, la corporación; el protector del alma de las masas (en aquellos momentos cuando parece insuficiente trabajar de 9 a 5), la iglesia y el estado de masas, con sus juegos políticos que santifican el gobierno de la turba. Sólo una turba tiene la clase de poder intimidatorio necesario para administrar un estado político moderno, la gente es deliberadamente mantenida en el borde de sus asientos, a fin de crear una gran reserva de ira, lista para ser dirigida a la caída de un sombrero, a un adversario político, o a las ideas de la oposición.

El estado de masas nació en la guerra. Los principios de la guerra se convirtieron en las premisas básicas de operación del gobierno de masas. La amenaza de un enemigo siempre ha catalizado a la gente, para darles una sensación de peligro inminente, por lo cual deberían sacrificar todo, aún lo que esperan recibir.

La Revolución demanda guerra y violencia, para terminar las cosas “rápidamente”. Los partidarios se amargan, y los radicales y extremistas se cambian al papel de “conservadores”. Los que apoyan la causa se anteponen, como carne de cañón, y los que la rechazan son expurgados; la uniformidad se acelera bajo el yugo de un régimen de terror. Las personas tienen derecho a vivir sus propias vidas, pero todos los días se reducen sus derechos consuetudinarios, en la tradición del estado de masas, por el bien de la patria “. Todos los días, nuevas profesiones enteras se convierten en ”uniformados”, en ujieres a cargo del Estado.

La Revolución, como la Inquisición, tiene sus acusadores, que no hacen nada más que acusar a la gente como responsable de haber cometido algún crimen. Los crímenes han sido diseñados para satisfacer la moral de quienes detentan el poder, quienes suelen ser agitadores carismáticos; obstinados y extravagantes voceros que dicen “sí” a cualquiera con dinero suficiente para comprar una elección.

La persona inculpada por el acusador es corporalmente capturada por un aspirante a matón, cuya misión entre los revolucionarios de la nación lo convierte en un “policía” en lugar de un matón, y el “criminal” es detenido (por lo general involuntariamente) hasta comparecer ante un “juez”. El juez es cualesquiera que cree tener el “derecho” de juzgar a otros, personificado en un abogado con su mazo. Por supuesto, todas estas personas somos tú y yo.

La sociedad de masas es un estado de conciencia.  Si creemos en las instituciones del estado de masas, los medios de comunicación, las corporaciones, los políticos, la “república”, entonces estaremos de buen grado dando la espalda a la nación-como-familia, la comunidad orgánica de la humanidad, la cual no es una turba.

La única manera de acabar con la ley de la turba es disociarse uno mismo de las instituciones de masas, y animar a otros a hacer lo mismo. El hecho que las elecciones confundan, enfurezcan, e irriten mucho más de lo que resuelven, ya que consumen gran cantidad de recursos llevando al poder a hombres mediocres quienes heredan el legado de regicidas, es indicativo de una profunda división social, de una herida sangrante. Si bien la turba se enfurece, aunque esté contenida y dirigida por fuerzas armadas, gobiernos, medios de comunicación e iglesias, la destrucción es evidencia de que esta forma de democracia sólo es “igual”, en la medida en que lo destruye todo, “por igual”.

Nota

Marc-Eric Ely Chaitlin (1959-2001) fue una activista en favor de personas sin hogar en el Condado de Orange (California).  Este breve ensayo, conmovedoramente retrata la maquinaria de propaganda acoplada al aparato de represión: las dos piernas en que se para el estado. La exhortación final, a disociarse uno mismo de las instituciones de masas basadas en la ley de la turba, captura la esencia de este estimulante documento.

TRADUCIDO DEL INGLÉS POR RODRIGO DÍAZ

martes, 7 de septiembre de 2010

El Poder Político Odia la Libre Expresión

En las últimas semanas y en todas las latitudes los políticos han estado ocupados fastidiando a los medios de comunicación. El común denominador para acallar a la prensa es el abuso del poder mediante acciones “democráticas” y que supuestamente se encuentran dentro del marco legal. Enlisto a continuación los casos más destacados:

Ecuador: las bravatas de los sábados de Correa dan resultado. Jorge Ortiz el periodista mas odiado por la progresía ecuatoriana tuvo que renunciar por presiones políticas a los dueños del canal donde trabajaba. El gobierno, que tiene incautados dos canales más de dos años y no los puede vender, tiene la desfachatez de obligar a los banqueros a vender sus medios de comunicación con una fecha límite. El fascismo implícito de la medida no es cuestionado por la inmensa mayoría de la ciudadanía, al parecer como es una medida “legal” debe ser correcta. Recomiendo la columna de Gabriela Calderón al respecto: La mordaza sofisticada

Venezuela: Chávez ha convertido a Venezuela en el paraíso de la delincuencia, decenas de miles de  venezolanos son asesinados al año. Nueve de cada diez casos quedan en la impunidad. Que pasa si un diario pone un fotografía de los cadáveres que se amontonan en las morgues? Pues hay que censurarlo por exhibir violencia, obviamente esto solo es válido para el diario privado Chávez puede mostrar niños muertos en cadena nacional de TV!!

Argentina: Un culebrón digno de película se inventaron los Kirchner para fastidiar a los diarios de oposición La Nación y El Clarín; estos los acusan de haber comprado las acciones de la empresa que les distribuye el papel periódico coaccionando a sus dueños (implicados con los Montoneros) durante la dictadura militar. Como es de esperarse en estos casos existe una comisión investigadora gubernamental que avala los hechos, no importa que las fechas de los eventos no concuerden o que uno de los ex dueños salió a desmentir inmediatamente el hecho aclarando que la venta se hizo por premura económica antes que por la amenaza.

La amenaza constante a los medios de comunicación o periodistas independientes no es exclusiva de países del tercer mundo, continuamos;

USA.- Luego de la aparición pública de documentos clasificados sobre la guerra de Afganistán que avalan el desastre causado por la intervención militar se esta pensando en el posible enjuiciamiento de WikiLeaks basándose en una ley de 1917 al sitio de Internet que las publicó. Al parecer los gobiernos tienen derecho a esconder información a sus contribuyentes, estos son demasiado estúpidos para comprender todas las cosas que hace el Estado por su bien.

Por último nos queda Italia: Berlusconi dice que “la libertad de prensa no es un derecho absoluto” (A los ecuatorianos nos suena conocido). Este usa el poder político para castigar a 2 diarios   que osaron investigar más allá las relaciones con prostitutas y menores de edad con el magnate italiano.

En resumen, los tipos al poder cobijados bajo la legalidad que la democracia decadente les provee pueden censurar y mandar a callar a todo aquel que les estorbe, en realidad solo existe libertad de expresión mientras no se diga nada molesto o no se cuestione. Luego de cruzar se umbral las cosas cambian.

lunes, 19 de abril de 2010

Por qué el socialismo empobrece a África

Por Juan Ramón Rallo

La semana pasada analizamos detalladamente cuáles eran las causas de la riqueza. No ha habido sociedad en la historia de la humanidad que no se haya enriquecido siguiendo el camino trazado: división del trabajo y del conocimiento, intercambios voluntarios y acumulación de capital.

A su vez, perfilamos que la globalización abre las posibilidades. La división del trabajo ya no tiene que ajustarse a los estrechos límites de un país como España, sino que la especialización puede realizarse a nivel europeo, incluso mundial, aumentando su eficiencia. Cada individuo, en cualquier parte del mundo, puede producir, tras un análisis empresarial de las necesidades de los consumidores, aquello para lo que está más capacitado, sabiendo que podrá venderlo a las más lejanas sociedades. Por último, el capital puede invertirse por todo el orbe de una manera más adecuada en atención a su productividad y a los costes asociados.

En este sentido, por ejemplo, si una guerra devastara toda la riqueza alemana, la recuperación económica sería rápida. Los alemanes estarían forzados al principio a aceptar bajos salarios, ya que sus bienes de capital habrían desaparecido y, por tanto, su productividad sería baja (unos salarios más elevados que la productividad significarían que el empresario está pagando más de lo que espera obtener vendiendo el producto). Estos bajos salarios permitirían a los empresarios españoles producir en Alemania lo mismo que en España, pero a un menor coste. Es más, podrían producir en Alemania y seguir vendiendo la producción a sociedades ricas como España o Reino Unido.

Por tanto, la inversión extranjera en bienes de capital empezaría a reconstruir todo el equipo productivo alemán que había sido destruido con la guerra, y ello, a su vez, provocaría un incremento de los salarios. De esta manera, la situación de pobreza postbélica sería rápidamente revertida. Alemania volvería a ser una sociedad rica, gracias a la globalización. Algo similar, de hecho, ocurrió tras la II Guerra Mundial.

Uno de los incontables rascacielos de Hong Kong.Con todo, muchos han sido los intentos por hacernos creer que el Plan Marshall salvó a Europa de la miseria. Hong Kong, por ejemplo, era por aquel entonces una ciudad paupérrima, y no recibió ningún tipo de Plan Marshall; hoy, gracias a sus libres mercados, interiores y exteriores, es la región más rica y libre del mundo. Fueron, pues, las inversiones empresariales las que reconstruyeron la riqueza Europea, no los planes de algunos políticos iluminados.

Ahora bien, si todo esto es así, ¿por qué África sigue siendo pobre?

Propiedad privada y estabilidad institucional

En el anterior artículo aseguramos que no puede haber riqueza sin propiedad privada. Si yo no soy propietario de una trozo tierra, no podré incorporarlo a mis planes como medio hacia mis fines y, por tanto, no podré considerarlo riqueza. La propiedad común hace imposible que el individuo satisfaga sus fines y, especialmente, dificulta la consecución de fines muy lejanos.

La ausencia de seguridad jurídica sobre la posibilidad de retener los bienes, así como sus rendimientos, crea un perverso incentivo cortoplacista a saquear las propiedades comunes. Lo que es del común es del ningún, reza el refranero español. En teoría económica, a este fenómeno se lo conoce como "Tragedia de los Comunes", expresión acuñada por Garrett Hardin.

La explicación no puede ser más simple. Sin seguridad jurídica yo no puedo incluir un bien en mis planes a largo plazo, pues ignoro si tal bien habrá sido ya usado por otra persona con anterioridad. Es más, en realidad sólo podré dar algún uso a ese bien si lo utilizo antes que los demás, si lo empleo para planes muy inmediatos (ya que, en caso contrario, serán otros quienes lo empleen). Así, se produce una carrera entre los potenciales usuarios para ver quién esquilma antes el bien, es decir, quién lo integra antes en sus planes.

El resultado es la progresiva degradación de la "riqueza natural", que no llegará a convertirse jamás en "riqueza humana". No sólo eso: nadie estará dispuesto a invertir en capital si no tiene la seguridad de que podrá rentabilizarlo.

En África la gran mayoría de las tierras son comunales. Nadie acepta sacrificar su riqueza presente en unas tierras cuyos rendimientos revertirán sobre otras personas que no han invertido. La tendencia, por tanto, es a limitar al máximo el esfuerzo laboral propio para consumir los bienes obtenidos por los compañeros de trabajo. Si el reparto de frutos no depende del esfuerzo individual sino del resultado común, ¿puede esperarse otra cosa que el parasitismo?

El dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, uno de los grandes expoliadores de África.Pero esto, a su vez, incide sobre los otros dos medios a través de los que se genera la riqueza: la división del trabajo y la acumulación de capital.

Como hemos dicho, ningún africano emprenderá proyectos empresariales de muy lejano alcance por la enorme inseguridad jurídica que rodea la retención de los medios necesarios para acometerlos. La división del trabajo es un proyecto empresarial de largo alcance; aun en su forma más simple, cada persona deberá esperar a que otros adquieran sus productos para poder consumir aquello que realmente desea. Hay que producir, intercambiar lo producido por dinero y luego comprar el bien deseado.

Sin derechos de propiedad bien definidos, el individuo ignora si podrá completar el proceso: bien podría perder la propiedad de sus mercancías o la del dinero obtenido. Por ello, cada persona tratará de proveerse de aquello que necesita directamente; no pretenderá especializarse en satisfacer las necesidades ajenas. Retrocedemos, así, a una economía de subsistencia donde la división social del trabajo y del conocimiento ha desaparecido.

De la misma manera, la ausencia de instituciones estables que garanticen el derecho de propiedad (las frecuentes guerras civiles, las férreas dictaduras y las recurrentes expropiaciones nacionalizadoras) desalientan tanto a los propios africanos como a los occidentales de invertir allí su riqueza en forma de capital. Recordemos que la inversión en capital supone sacrificar riqueza presente para obtener una renta futura que compense el sacrificio actual. La ausencia de propiedad, pues, no sólo vuelve incierta la propiedad sobre ese conjunto de rentas futuras, sino sobre la inversión de capital que da lugar a las mismas.

Sin derechos de propiedad la riqueza se esfuma, la división de trabajo se resquebraja y el capital desaparece en cuanto a tal.

El proteccionismo occidental

La responsabilidad de los africanos, y especialmente de sus políticos, es manifiesta. La ausencia de instituciones y el fomento de dictaduras anticapitalistas es la razón de fondo de la pobreza en África. Sin embargo, la inexistencia de dichas instituciones no significa que no puedan aparecer y formarse. La inversión occidental, por ejemplo, promovería el respeto por la propiedad privada, el esfuerzo individual y la iniciativa empresarial. Los africanos empezarían a imitar y copiar las provechosas conductas occidentales, aprendiendo a aumentar su propio bienestar sin atacar el de los demás.

El problema es que los africanos se han convertido en víctimas del proteccionismo occidental. En el primer artículo dijimos que el progreso económico necesitaba de libertad de movimientos de personas, mercancías y capitales, esto es, de globalización. Pues bien, a pesar de que la izquierda no deje de repetir lo contrario, la globalización se encuentra en un estadio extraordinariamente primitivo.

Tierras de labor de Guinea Conakry.Los aranceles europeos y norteamericanos están matando a África (no en vano, en las pasadas elecciones europeas Coalición Liberal utilizó el contundente slogan de "La PAC mata"). No se trata, solamente, de que el proteccionismo impide a los africanos vender sus productos en los mercados occidentales a precios más elevados de los que podrían obtener en los mercados locales: el perjuicio de los aranceles va mucho más allá.

Dado que los empresarios occidentales saben que, en caso de trasladar sus plantas a África, no van a poder vender sus productos en Europa, los incentivos a la inversión occidental en África desaparecen. En otras palabras, si el empresario tiene la ventaja de producir barato en África y se ve constreñido a vender barato "en África", la razón para invertir en una zona inestable e insegura, con márgenes de beneficio similares a los occidentales, es escasa.

Así, las sociedades africanas no pueden recurrir al ahorro occidental para financiar sus estructuras de capital; al no existir libre comercio, la libertad de movimientos de capital se marchita.

Y sin ella difícilmente podrá África prosperar a corto plazo. Por un lado, porque las empresas occidentales no ejercerán su necesaria función de liderazgo, generando de manera espontánea las instituciones y comportamientos pautados previamente descritos. Por otro, porque sin el capital occidental, como ya dijimos, los africanos son incapaces de explotar su inmensa "riqueza natural". La izquierda puede frotarse las manos ante los sustanciosos recursos naturales africanos, pero sin el capital occidental son del todo accesorios e inútiles.

Pero, finalmente, y sobre todo, porque los africanos no tienen capacidad para acumular a corto plazo el ahorro necesario como para emprender inversiones en capital. Europa necesitó varios siglos para obtenerlo; a Asia, en cambio, le han bastado unas pocas décadas, gracias al excedente de ahorro occidental. África debería seguir el mismo camino, si los políticos, europeos y africanos, no distorsionaran la libertad empresarial.

Inmigrantes del África negra hacinados en una patera.Además, si recordamos las conclusiones del artículo anterior, no nos será difícil comprender algunas de las consecuencias de la política arancelaria. Dijimos que había dos opciones para conseguir aumentar el nivel de vida de los africanos: o bien los empresarios occidentales invertían en África, donde los salarios son bajos, para vender sus productos en Europa, o bien los africanos acuden allí donde los salarios son elevados.

Ante la imposibilidad de la primera opción, la segunda vía de escape aparece como el único camino. No es extraño, pues, que Europa, ante sus irresponsables aranceles, esté padeciendo enormes oleadas de inmigración. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Si el capital no puede acudir allí donde el salario es barato, el trabajo acudirá allí donde el salario es alto.

En el caso de que los políticos europeos quisieran realmente reducir la creciente inmigración que padece Europa, nada hay más urgente que eliminar los gravosos aranceles comunitarios. No ya sólo porque empobrezcan a los africanos, sino porque hacen lo propio con los consumidores europeos, forzados a pagar un precio superior al que hubieran desembolsado sin arancel.

Vemos, pues, cómo el ataque al libre comercio repercute necesariamente sobre el movimiento de capitales y la división social del trabajo. Ninguna restricción de las libertades es inocua, todas provocan una serie de acontecimientos sociales, a cada cual más nocivo: y es que los problemas de la inmigración en occidente se ven, a su vez, agravados por otra serie de políticas intervencionistas.

Para terminar con la pobreza y la inmigración descontrolada debemos reestablecer el libre comercio que caracterizó al siglo XIX, el de mayor expansión económica de la historia. Sólo así los empresarios occidentales decidirán invertir en África, facilitando la emergencia del respeto a la propiedad privada y de una clase empresarial nativa que liderará en el futuro el desarrollo de sus sociedades. El libre comercio, además, permitirá a los africanos acumular sus propios ahorros, lo que a su vez dará lugar a una clase capitalista africana.

Ninguna de estas propuestas ha sido planteada por el Live 8 y el G-8. En su lugar, hemos escuchado propuestas tan pintorescas como la Tasa Tobin, la condonación de la deuda externa, la escolarización obligatoria de la población y, sobre todo, la ayuda externa estatal a través del 0’7%. ¿Tienen estas propuestas algún viso de viabilidad o simplemente acrecentarán el problema original de la pobreza? Lo explicaremos en el próximo artículo.

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