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sábado, 21 de agosto de 2010

Guía Políticamente Incorrecta de la Gran Depresión y el New Deal

Una excelente guía para comprender las similitudes entre la Gran Depresión y la crisis actual. Un libro corto pero ameno mostrando las peripecias de Hoover y FDR para crear la más grande crisis económica de la historia de EEUU. “La más grande falla del “libre” mercado”, mejor vayan con el cuento a otra parte.

Desde finales de 2007, cada vez más comentaristas han trazado paralelismos entre la actual crisis y la Gran Depresión. Premios Nobel y asesores presidenciales proclaman que fue la tacañería propia de un defensor del laissez-faire como Herbert Hoover la que exacerbó la Depresión, y que la economía norteamericana solo se salvó cuando Franklin Delano Roosevelt (FDR) incurrió audazmente en enormes déficits para luchar contra los nazis.

Pero como documento en mi nuevo libro, The Politically Incorrect Guide to the Great Depression and the New Deal (La Guía Políticamente Incorrecta de la Gran Depresión y el New Deal), esta historia oficial es completamente falsa.

Primero aclaremos cuál fue la postura de Herbert Hoover respecto a las políticas fiscales. Al contrario de lo que usted ha escuchado y leído durante este último año, Hoover se comportó como un Keynesiano de libro después del crash bursátil.

Inmediatamente recortó los tipos del impuesto sobre la renta en un punto porcentual (aplicable al año impositivo 1929) y empezó a aumentar el gasto federal, incrementándolo en un 42% desde el año fiscal 1930 al 1932.

Pero para apreciar realmente lo genuinamente keynesiano de Hoover, debemos darnos cuenta de que este salto enorme en el gasto ocurrió en medio del colapso de los ingresos impositivos, debido tanto a la reducción en la actividad económica como a la deflación de precios de principios de la década 1930.Esta combinación llevó a déficits sin precedentes en tiempos de paz bajo la Administración Hoover -algo contra lo que FDR se opuso durante la campaña presidencial de 1932-.

¿Fueron muy elevados los déficits de Hoover? Bueno, su predecesor Calvin Coolidge había incurrido en superávit presupuestario en todos los años de su presidencia, y mantuvo el presupuesto federal prácticamente constante a pesar de la loca prosperidad (y el elevado aumento en los ingresos impositivos) de los años 20.

Hoover fue un keynesiano

En contraste con Coolidge -quien era un presidente favorable al gobierno pequeño-, Herbert Hoover consiguió convertir su superávit de 700 millones de dólares en un déficit de 2.600 millones de dólares de déficit por 1932.

Es cierto, eso no parece una gran cuantía hoy; Henry Paulson repartió más a los banqueros en un desayuno. Pero tengan en cuenta que el déficit de 2.600 millones de dólares de Hoover ocurrió porque gastó 4.600 millones mientras que sólo recaudó 2.000 millones en ingresos. Así, como porcentaje del presupuesto total, el déficit de 1932 fue impresionante -se traduciría en un déficit de 3,3 billones en 2007 (en lugar del déficit real de 162.000 millones de dólares ese año). Desde otro ángulo, el déficit de Hoover en 1932 fue del 4% del PIB, lejos de ser el récord de alguien que recortó el presupuesto.

La verdadera razón por la que el desempleo se disparó durante la legislatura de Hoover no fue su aversión a los déficits, ni su encaprichamiento con el patrón oro. No, lo que diferenció a Hoover de los anteriores presidentes norteamericanos fue su insistencia a los grandes negocios de que no recortaran los salarios en respuesta al colapso económico.

La clave: no reducir salarios

Hoover mantenía la equivocada idea de que el poder adquisitivo de los trabajadores era la fuente de fortaleza de una economía. Así, le parecía que si las empresas empezaban a despedir a los trabajadores y recortar los sueldos debido a la decreciente demanda, se pondría en marcha un círculo vicioso muy perjudicial para la economía.

Los resultados hablan por sí mismos. Durante la desalmada era "liquidacionista" anterior a Hoover, las depresiones (o "pánicos") se acababan normalmente en dos años. Sí, seguramente no sería agradable para los trabajadores ver cómo sus sueldos caían rápidamente, pero así se aseguraba una pronta recuperación y, en cualquier caso, el golpe era suavizado porque los precios en general también caían.

¿Cuál fue entonces el destino del trabajador durante la supuestamente compasiva era de Hoover, cuando los "iluminados" líderes empresariales sostuvieron los salarios en un contexto de caída de precios y beneficios?

Bien, la economía más básica nos dice que precios más altos llevan a comprar una cantidad menor de cualquier mercancía. Debido a que los "salarios reales" (es decir, el salario nominal ajustado por la deflación de precios) aumentaron más rápidamente a comienzos de la década de los 30 de lo que incluso lo hicieron durante los locos años veinte, las empresas no podían permitirse contratar tantos trabajadores. Esto es lo que explica que las tasas de paro se dispararan hasta la inconcebible cifra del 28% en Marzo de 1933.

Paro del 28% en 1933

"Todo esto es muy interesante", podría decir el lector escéptico, "pero es innegable que el ingente gasto de la II Guerra Mundial sacó a América fuera de la Depresión. Así que está claro que Herbert Hoover no gastó lo suficiente".

Ah, aquí nos topamos con uno de los mitos más grandes de la historia económica, el supuesto "hecho" de que el gasto militar norteamericano arregló la economía. En mi libro me baso en el pionero trabajo revisionista de Robert Higgs, quien ha mostrado en varios artículos y libros que la economía estadounidense estuvo atascada en la depresión hasta 1946, cuando finalmente el gobierno federal relajó el control sobre los recursos y trabajadores del país.

La Gran Depresión duró hasta 1946

Por supuesto que las tasas de paro cayeron bruscamente después de que EEUU comenzara a reclutar a hombres para las fuerzas armadas. ¿Es eso algo tan sorprendente? Del mismo modo, si Obama quisiera reducir el desempleo hoy podría tomar a dos millones de trabajadores que han sido despedidos, equiparlos con flotadores armados y enviarlos a luchar contra los piratas. ¡Voilá! La tasa de paro caería.

La medida oficial del gobierno del creciente PIB durante los años de guerra también es engañosa. Los números con los que se configura el PIB incluyen el gasto gubernamental, con lo que los masivos desembolsos en materia militar se sumaron en los números, a pesar de que un millón de dólares gastados en tanques sea difícilmente el mismo indicador de verdadera producción económica que un millón de dólares gastados por las familias en, por ejemplo, coches.

Control de precios

Además de esa distorsión, Higgs nos recuerda que el gobierno instituyó controles de precios durante la guerra. En condiciones normales, si la Reserva Federal (FED) imprime mucho dinero para permitir que el gobierno compre masivas cantidades de bienes (como municiones y bombarderos, en este caso), el IPC se dispararía. Entonces, cuando las estadísticas contabilizaran las cifras del PIB nominal las ajustarían hacia abajo debido al gran aumento en el coste de la vida, con lo que el PIB real (ajustado por la inflación) no parecería tan impresionante.

Pero este ajuste no pudo ocurrir, porque el gobierno convirtió en ilegal que el IPC se disparara. Por tanto, las medidas oficiales que mostraban el "PIB real" aumentando durante la II Guerra Mundial son tan falsas como los anuncios de la Unión Soviética de sus logros industriales.

Si los keynesianos se basan en una mala teoría económica y en una historia engañosa para justificar sus llamamientos de incurrir en déficits públicos desbocados, los monetaristas de la Escuela de Chicago apenas son mejores cuando exigen que los tipos de interés bajen al cero por ciento (¡o incluso negativos!) y culpan de la Depresión a la falta de voluntad de la FED.

Mientras investigaba para el libro me di cuenta de que desde que la FED abrió sus puertas en Noviembre de 1914 hasta 1931, la FED de Nueva York estableció las mínimas tasas justo al final de este periodo. La "tasa de descuento" era el tipo de interés que los bancos de la FED cargaban a los bancos miembros por préstamos respaldados por colateral. Para la FED de Nueva York, las tasas fluctuaron desde su fundación, pero nunca superaron el 7% ni fueron inferiores al 3% hasta 1929.

Intervención monetaria de la FED

Esto cambió después del crash bursátil. El 1 de Noviembre, sólo unos días después del Lunes Negro y el Martes Negro -cuando la bolsa cayó casi un 13% y luego casi otro 12% consecutivamente-, la FED de Nueva York comenzó a recortar su tasa. Hasta el crash esta tasa de descuento había estado en el 6%, y unos días después se recortó en un punto entero porcentual. Durante los siguientes años, las tasas se fueron recortando periódicamente hasta el mínimo del 1,5% en Mayo de 1931.

Mantuvieron la tasa en ese nivel hasta Octubre de 1931, cuando comenzó a repuntar para detener las salidas de oro causadas por el abandono de Gran Bretaña del patrón oro un mes antes. (Los inversores a nivel mundial temieron que Estados Unidos siguiera el mismo camino, por lo que empezaron a vender dólares mientras la ventanilla americana de oro permanecía abierta.)

Hasta ahora mi historia no es inusual. "Todo el mundo sabe" que la FED se supone que debería reducir las tasas de interés para suavizar dificultades de liquidez durante un pánico financiero. Esto ayuda a suavizar la crisis, y proporciona un aterrizaje más suave que si la oferta de crédito estuviera fija.

Pero, ¿sabe qué? A lo largo de todo el periodo que estamos considerando, la tasa más alta a la que la FED de Nueva York cobró a los bancos fue del 7%.Y la única vez que alcanzó ese nivel fue en medio de la depresión de 1920-1921.

La depresión de 1921

Aunque probablemente nunca haya oído de ella, esta temprana depresión fue grave, con tasas de desempleo del 11,7% en 1921. Afortunadamente se acabó pronto; el desempleo había bajado al 6,7% en 1922, y luego, en 1923, incluso alcanzó el 2,4%.

Después de trabajar en estos temas para mi libro, todo esto enseguida se hizo obvio para mí: las altas tasas de descuento de la depresión de 1920-1921 fueron indudablemente dolorosas, pero consiguieron limpiar a fondo la suciedad y eliminar las distorsiones de la estructura productiva.

La oferta monetaria estadounidense y los precios se habían casi doblado durante la I Guerra Mundial, y el máximo que alcanzó la tasa de descuento a partir de Junio de 1920 fue una presión para limpiar las malas inversiones que se habían generado durante el boom de la guerra.

Ya por 1923, la estructura de capital en los Estados Unidos era una máquina de producir. Junto a los ambiciosos recortes de impuestos de Andrew Mellon, los locos años veinte fueron los años más prósperos en la historia americana. No sólo fue que la persona media se hizo más rica, sino que su vida cambió en la década de los 20. Muchas familias adquirieron electricidad y coches por primera vez en esta década.

En contraste, durante principios de los 30, "por alguna razón" los recortes de tipos de interés de la FED no parecieron funcionar. De hecho, sembraron las semillas de lo que fue la peor década en la historia económica estadounidense.

Es más fácil ver qué está pasando si nos olvidamos de que existe un banco central y, simplemente, fingimos que estábamos viviendo en los buenos tiempos de antaño cuando los bancos competían entre sí y no había un supervisor tendente a generar cárteles.

En este contexto, cuando golpea un pánico y la mayoría de la gente se da cuenta de que no han ahorrado lo suficiente -que desearían haber mantenido justo en ese momento más fondos líquidos de lo que sus planes anteriores les habían proporcionado- ¿qué deberían hacer los vendedores de los fondos líquidos?

La respuesta es obvia: deberían subir sus precios. La escasez de fondos líquidos se ha incrementado después del pinchazo de la burbuja, y su precio debería reflejar esa nueva información. La gente, al fin y al cabo, necesita saber cómo cambiar su comportamiento, y eso es de lo que informan los precios de mercado.

El indicador de los precios

Pero en los tiempos más modernos, no sólo gracias a Keynes sino sobre todo a Milton Friedman, los banqueros centrales ahora piensan que durante una restricción repentina de liquidez ellos deberían ser quienes devuelvan la liquidez al sistema. Pero para hacer eso tienen que rebajar la calidad de su producto (la moneda).

Es como si un comerciante de vinos tuviera de repente una oleada de clientes que demandaran un vino añejo poco común del que sólo tuviera 3 botellas, y su reacción fuera poner el vino a la venta pero diluido con agua para conseguir más botellas. Así puede vender a todos los entusiastas clientes y ganar un dinero sin tener que robarles la cartera.

Probemos con un ejemplo diferente: si el propietario de una compañía de transporte por carretera experimenta una fuerte y repentina demanda por sus servicios, podría decidir posponer el esencial mantenimiento de sus vehículos para aprovecharse de la enorme demanda. Pero durante este periodo cargará un precio mucho más alto de transporte para que le valga la pena desviarse de la manera segura con la que regularmente lleva su negocio. Sólo estará dispuesto a afrontar el riesgo extra (bien a la seguridad de sus conductores o al funcionamiento a largo plazo de sus camiones) si se está viendo compensado por ello.

Esto también es cierto para los bancos. Al igual que cualquier otro negocio que durante una recesión quiere reforzar sus reservas de efectivo, así también sucede con el negocio que alquila reservas de efectivo. Si hay un terremoto, las tiendas que vendan linternas y generadores deberían subir el precio de esos bienes esenciales para asegurarse que son correctamente racionados. Lo mismo se puede decir para la liquidez después de que la gente se da cuenta de que la necesita desesperadamente.

Artículo elaborado por Robert P. Murphy

lunes, 2 de agosto de 2010

Keynesianismo. Patética Teoría Económica

En una entrada anterior di un vistazo general de la teoría keynesiana. Ahora les deja con una crítica devastadora de manos del Profesor Jesús Huerta de Soto (ojo con la parte que expone el multiplicador keynesiano):

Para finalizar les dejo unas “perlas” de famosos keynesianos:

Krugman sobre los ataques del 9/11:

 

So the direct economic impact of the attacks will probably not be that bad. And there will, potentially, be two favorable effects.

First, the driving force behind the economic slowdown has been a plunge in business investment. Now, all of a sudden, we need some new office buildings. As I've already indicated, the destruction isn't big compared with the economy, but rebuilding will generate at least some increase in business spending.

Second, the attack opens the door to some sensible recession-fighting measures.

Obviamente para Krugman la destrucción causada por los ataques terroristas es económicamente favorable, después de todo se deberá incrementar el gasto para reponer lo destruido. Que son 3000 y pico de muertos cuando se estimula la demanda agregada. Siguiendo la lógica de esta genialidad krugmanita no se que espera Obama para bombardear una ciudad entera o varias y luego reconstruirlas para salir de la actual crisis.  Podrían sacar a la gente antes para no causar tanto revuelo, aunque con la demanda inmensa de féretros, flores y servicios de exequias que causaría una verdadera masacre se podría salir aún más rápido de la “Gran Recesión”.

 

To dig holes in the ground", paid for out of savings, will increase, not only employment, but the real national dividend of useful goods and services. It is not reasonable, however, that a sensible community should be content to remain dependent on such fortuitous and often wasteful mitigations when once we understand the influences upon which effective demand depends.

Sinceramente pensaba que esta cita no existía y que era un invento de los malvados economistas no keynesianos, pero sí el señor Keynes promulgaba gastar en pagar a la gente desempleada para cavar hoyos en la tierra para luego volverlos a tapar. De esta manera los sueldos devengados estimularían la demanda por otros bienes y servicios. No importa en verdad si el sueldo del tapa hoyos se haya tenido que retirar de los bolsillos de los contribuyentes vía impuestos por lo que no aumenta en nada la riqueza nacional solo la malgasta; mediante inflación monetaria devaluando la moneda a TODOS los habitantes del país o endeudándose para que lo paguen las futuras generaciones.

Paul Samuelson sobre la URSS:

 

the soviet economy is proof that, contrary to what many skeptics had earlier believed, a socialist command economy can function and even thrive.

Sin comentarios salvo anotar que la cita estuvo presente hasta la edición del año 1989 del texto introductorio a la economía del autor !!! Un verdadero profeta.

domingo, 13 de junio de 2010

Keynes y Sus Sin Sentidos

Posiblemente el economista del siglo pasado que mayor daño haya hecho es John Maynard Keynes. Su influencia nefasta sobre las políticas económicas a partir de la Gran Depresión puede resumirse en el desbocado gasto público con la subsecuente perdida de valor adquisitivo de la moneda (inflación) y la condena a pagar impuestos draconianos para las futuras generaciones debido a las abultadas deudas soberanas de todos los estados de bienestar. Todo con la excusa de mantener la demanda agregada.

El keynesianismo podría resumirse como un refrito de ideas viejas como la inflación y el mercantilismo y la supuesta refutación de otras como la Ley de Say. Ya lo decía Mises: “La mayor contribución de Lord Keynes no consistió en desarrollar nuevas ideas, sino en ‘escapar de las viejas’”

Cuando se presenta una crisis como la actual, los keynesianos tienen listas sus recetas: Inflar la oferta monetaria y expandir el crédito para elevar el consumo. Para lograr esto  se puede contratar a las personas inactivas para cavar huecos y volverlos a tapar o ingresar a  un conflicto mundial para salir de la depresión mediante el gasto bélico. La causa de la crisis es muy simple para los keynesianos, los “espíritus animales” de los empresarios, algo así como una locura generalizada que los obliga a dejar de invertir sin mayores explicaciones. Si sus recetas fallan alegarán que no se gasto lo suficiente y pare de contar.

Keynes solo dio teoría económica al deseo de los políticos por mas poder por eso lo adoran en los círculos estatistas de todo el mundo. El provee el justificativo perfecto para el intervencionismo estatal o en otras palabras el fascismo económico. El mismo lo puso de manifiesto en el prólogo a la edición alemana de su más famosa obra “Teoría General del empleo, el interés y el dinero” , en 1936, en plena época nazi:

“La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire”.

Les dejo con dos videos interesantes sobre los sin sentidos de Keynes, el primero el famosísimo rap del debate de Keynes vs. Hayek sobre la crisis crediticia:

El segundo es la refutación por el profesor Huerta de Soto de la “Paradoja del Ahorro” keynesiana. Aquella que indica que el ahorro es perverso para la sociedad y que el gasto público es lo máximo:

Adicionalmente adjunto varios enlaces a artículos en contra de Keynes que pueden servir para obtener una visión general sobre las políticas contra sentido común que recetaba este señor:

Keynes y su herencia

Keynes era keynesiano

Ilusiones de la época de Keynes

Lord Keynes y la Ley de Say

El mito de Keynes

La refutación de Keynes

Hazlitt y el fracaso de la economía keynesiana

El colapso de la macroeconomía... y de Keynes

La inmensa influencia del desastre llamado Keynes

miércoles, 27 de enero de 2010

Economía a Ritmo de Rap

Genial un debate sobre el ciclo económico a ritmo de rap entre el intervencionista Keynes y el liberal Hayek:

La letra de “Fear the Boom and Bust”:

We’ve been going back and forth for a century
[Keynes] I want to steer markets,
[Hayek] I want them set free
There’s a boom and bust cycle and good reason to fear it
[Hayek] Blame low interest rates.
[Keynes] No… it’s the animal spirits

[Keynes Sings:]

John Maynard Keynes, wrote the book on modern macro
The man you need when the economy’s off track, [whoa]
Depression, recession now your question’s in session
Have a seat and I’ll school you in one simple lesson

BOOM, 1929 the big crash
We didn’t bounce back—economy’s in the trash
Persistent unemployment, the result of sticky wages
Waiting for recovery? Seriously? That’s outrageous!

I had a real plan any fool can understand
The advice, real simple—boost aggregate demand!
C, I, G, all together gets to Y
Make sure the total’s growing, watch the economy fly

We’ve been going back and forth for a century
[Keynes] I want to steer markets,
[Hayek] I want them set free
There’s a boom and bust cycle and good reason to fear it
[Hayek] Blame low interest rates.
[Keynes] No… it’s the animal spirits

You see it’s all about spending, hear the register cha-ching
Circular flow, the dough is everything
So if that flow is getting low, doesn’t matter the reason
We need more government spending, now it’s stimulus season

So forget about saving, get it straight out of your head
Like I said, in the long run—we’re all dead
Savings is destruction, that’s the paradox of thrift
Don’t keep money in your pocket, or that growth will never lift…

because…

Business is driven by the animal spirits
The bull and the bear, and there’s reason to fear its
Effects on capital investment, income and growth
That’s why the state should fill the gap with stimulus both…

The monetary and the fiscal, they’re equally correct
Public works, digging ditches, war has the same effect
Even a broken window helps the glass man have some wealth
The multiplier driving higher the economy’s health

And if the Central Bank’s interest rate policy tanks
A liquidity trap, that new money’s stuck in the banks!
Deficits could be the cure, you been looking for
Let the spending soar, now that you know the score

My General Theory’s made quite an impression
[a revolution] I transformed the econ profession
You know me, modesty, still I’m taking a bow
Say it loud, say it proud, we’re all Keynesians now

We’ve been goin’ back n forth for a century
[Keynes] I want to steer markets,
[Hayek] I want them set free
There’s a boom and bust cycle and good reason to fear it
[Keynes] I made my case, Freddie H
Listen up , Can you hear it?

Hayek sings:

I’ll begin in broad strokes, just like my friend Keynes
His theory conceals the mechanics of change,
That simple equation, too much aggregation
Ignores human action and motivation

And yet it continues as a justification
For bailouts and payoffs by pols with machinations
You provide them with cover to sell us a free lunch
Then all that we’re left with is debt, and a bunch

If you’re living high on that cheap credit hog
Don’t look for cure from the hair of the dog
Real savings come first if you want to invest
The market coordinates time with interest

Your focus on spending is pushing on thread
In the long run, my friend, it’s your theory that’s dead
So sorry there, buddy, if that sounds like invective
Prepared to get schooled in my Austrian perspective

We’ve been going back and forth for a century
[Keynes] I want to steer markets,
[Hayek] I want them set free
There’s a boom and bust cycle and good reason to fear it
[Hayek] Blame low interest rates.
[Keynes] No… it’s the animal spirits

The place you should study isn’t the bust
It’s the boom that should make you feel leery, that’s the thrust
Of my theory, the capital structure is key.
Malinvestments wreck the economy

The boom gets started with an expansion of credit
The Fed sets rates low, are you starting to get it?
That new money is confused for real loanable funds
But it’s just inflation that’s driving the ones

Who invest in new projects like housing construction
The boom plants the seeds for its future destruction
The savings aren’t real, consumption’s up too
And the grasping for resources reveals there’s too few

So the boom turns to bust as the interest rates rise
With the costs of production, price signals were lies
The boom was a binge that’s a matter of fact
Now its devalued capital that makes up the slack.

Whether it’s the late twenties or two thousand and five
Booming bad investments, seems like they’d thrive
You must save to invest, don’t use the printing press
Or a bust will surely follow, an economy depressed

Your so-called “stimulus” will make things even worse
It’s just more of the same, more incentives perversed
And that credit crunch ain’t a liquidity trap
Just a broke banking system, I’m done, that’s a wrap.

We’ve been goin’ back n forth for a century
[Keynes] I want to steer markets,
[Hayek] I want them set free
There’s a boom and bust cycle and good reason to fear it
[Hayek] Blame low interest rates.
[Keynes] No it’s the animal spirits

“The ideas of economists and political philosophers, both when they are right and when they are wrong, are more powerful than is commonly understood. Indeed the world is ruled by little else. Practical men, who believe themselves to be quite exempt from any intellectual influence, are usually the slaves of some defunct economist.”

John Maynard Keynes
The General Theory of Employment, Interest and Money

“The curious task of economics is to demonstrate to men how little they really know about what they imagine they can design.”

F A Hayek
The Fatal Conceit

miércoles, 20 de enero de 2010

El Dólar No es Viable a Largo Plazo a Nivel Global

En el Ecuador se acaban de cumplir 10 años de dolarización, la medida podría considerarse como exitosa ya que ha traído cierta estabilidad económica a pesar de la inestabilidad política que es una constante en el país.

La mayor ventaja de tener al dólar como moneda local es que los políticos no pueden intervenir la oferta monetaria para cumplir sus caprichos populistas. Esto es aún más trascendente en el actual gobierno cuyos héroes ideológicos son Keynes y Prebisch.

Una de las “grandes” ideas repetidas constantemente por Correa es aquella que devaluar la moneda hace más “competitivos” a nuestros exportadores, en resumen quiere rebajar artificialmente el sueldo a todos los ecuatorianos para favorecer en el corto plazo a un grupo de presión.

Ni hablar de mejorar la competitividad de nuestros empresarios a través de aumentos en la productividad lo que significa menores costos y mayor calidad y cantidad, según el ideario correista es mejor arruinar a todos a costa del sector exportador.

La dolarización obliga a que los empresarios se centren en mejorar sus productos o servicios en lugar de hacer lobby a la autoridad monetaria de turno para devaluar la moneda.

Si bien en el Ecuador desde el 2000 la inflación ha sido notablemente baja gracias al dólar, este a perdido mucho valor. Basta ver lo que ha ocurrido contra el Euro. Lastimosamente el dólar no esta exento de manipulación política llegando a niveles de república bananera en los últimos tiempos con los famosos rescates y paquetes de estímulo de otro keynesiano: Obama.

Ron Paul en su libro “End the Fed” no se anda por las ramas y a lo largo de sus páginas indica las razones para acabar con la banca central en los EEUU.  Inicia recordándonos que la Fed nació como un cartel de bancos privados para protegerse de la competencia y aprovecharse de las conexiones con el poder político. Cuenta que entre las funciones de la FED esta la de mantener la estabilidad de los precios y solo ha logrado depreciar el 95% del valor del dólar de 1913, año de su creación. Paul reseña la responsabilidad en la creación de la burbuja inmobiliaria actual mediante la explicación del ciclo económico de la Escuela de Economía Austriaca.

Entre las curiosidades del libro se encuentran detalles de las  relaciones con los duros de la banca central gringa como Greenspan y Bernanke que de paso desnudan sus falencias económicas.

Paul hace énfasis en la inviabilidad del sistema monetario actual para Paul no es más que la falsificación constante de dinero a través del sistema crediticio generando inflación al aumentar el circulante y malas inversiones al distorsionar las tasas de interés.  Al igual que otros economistas seguidores de la tradición austriaca no ve imposible una hiperinflación al mejor estilo tercermundista en los EEUU  o la perdida constante a largo plazo del valor del dólar golpeando de manera directa a las clases medias y bajas alejadas del poder político y económico.

La causa de todo esto no es más que lo de siempre los políticos jugando a la planificación central de la economía, en este caso con la oferta y demanda monetaria de mano de la maquinita de imprimir billetes. La primera acción sería entonces “Acabar con la FED”, en realidad con toda banca central, y la segunda sería acabar con el curso forzoso de la moneda y dejar a la gente elija la que mas le convenga que por todas sus características sería el oro. Eso será tema de otro post.

Enlace relacionado: El Dólar o el Bolívar: Escoja su Veneno del Liberal Venezolano.

martes, 5 de enero de 2010

Un Sistema Monetario Infame

Sigo sacando ideas de Meltdown. Ahora también de un pequeño libro del mises.org llamado The Austrian Theory of the Trade Cycle. Donde esta un escrito magnífico de Murray Rothbard.

 

Se puede realizar una crítica de la banca en general que es la que presta los fondos a tonta y a loca provocando luego colapsos como el inmobiliario actual. Tomando en cuenta que el sistema monetario es el problema y no el sistema bancario. Que mejor para un banquero que tener un prestamista de última instancia que le puede salvar los muebles en un apuro adicionalmente que le deja expandir el crédito de manera piramidal. Basta recordar que la Fed nació como un cartel de bancos privados para protegerse de la competencia y aprovecharse de las conexiones con el poder político.

Inflación

El sistema monetario actual es altamente inflacionario entendiendo por inflación como el aumento de la masa monetaria que produce subidas en los precios. Es importante entender que la subida de precios es consecuencia del aumento de la oferta monetaria y no como la gran mayoría de economistas neoclásicos y keynesianos que piensan que el dinero es neutral o que la inflación es benigna.

La banca central es culpable de la constante perdida del valor adquisitivo de prácticamente todas las monedas emitidas a nivel mundial; es bastante ilustrativo saber que un dólar de 1913 (año de creación de la FED) ahora apenas equivale al 5% de su valor original. Otro efecto perverso de la banca central son los continuos ciclos de auge-depresión causados por los malas inversiones realizadas por los agentes económicos al tener distorsionado uno de los principales precios del mercado como es la tasa de interés.

¿Que hacer?

Evitar la mentalidad de “demasiado grande para caer” que provoca la socialización de las perdidas y la privatización de las ganancias. En otras palabras dejar caer en bancarrota a los bancos que realizaron malas inversiones.

Abolir Fannie y Freddie ambas agencias semi-estatales encargadas de expandir el crédito sin límites en el mercado hipotecario.

Parar los salvatajes bancarios y el gasto gubernamental que provocan una mayor devaluación del dólar al presionar la creación de dinero de parte de la Fed. Simultáneamente elevan la deuda estatal a niveles sin precedentes.

Acabar con la manipulación monetaria de parte del gobierno, es decir finalizar la planificación centralizada al estilo soviético de la oferta monetaria.

Acabar con el monopolio de la emisión monetaria, el prestamista de última instancia y demás instituciones que provocan que el incremento en el riesgo moral (moral hazard) en los banqueros sea algo cotidiano. En resumen acabar con la FED (los bancos centrales en general) y dejar que la gente elija su mejor moneda se seguro será el oro, la plata o cualquier otro commodity imposible de manipular por parte de los políticos.

miércoles, 15 de julio de 2009

El Maestro Ludwig Von Mises

Si quieren conocer un poco acerca del pensamiento de uno de los grandes economístas austriacos: Ludwig Von Mises, les sugiero la siguiente serie de conferencias dictadas en 1959 en Buenos Aires que están colgadas en el blog de Rodrigo Díaz:

1. CAPITALISMO

2. Socialismo

3. Intervencionismo

4. Inflación

5. Inversiones Extranjeras

6. Políticas e Ideas

sábado, 9 de mayo de 2009

Dinero vs riqueza

Por José Raúl González Merlo

Prensa Libre

Los gobiernos apuestan a que el planeta saldrá de la crisis económica, si tan solo inyectamos la suficiente cantidad de fondos. La reciente reunión del llamado G20 reafirma lo anterior, al comprometerse a entregar mil millardos de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI). Algo similar se dará con el Banco Interamericano de Desarrollo. Ambos se encargarán de repartirlo (en préstamos) para acabar con la crisis. ¡Estamos de vuelta!, exclamó el director del FMI. La pregunta es ¿qué tiene que ver el dinero con la creación de riqueza?

El poder adquisitivo del dinero quedó politizado desde que los gobiernos abandonaron el patrón oro y forzaron a los ciudadanos a adoptar un modelo de papel moneda sin respaldo. Gobiernos y bancos centrales de cada país se encargan, desde entonces, de aumentar o disminuir, a su discreción, la cantidad de dinero en la economía.

Si usted cree que es rico solo porque tiene un montón de papeles, está a una espiral inflacionaria de descubrir lo equivocado que se encuentra. La historia se repite. Los gobiernos y las instituciones multilaterales se preparan a “estimular la demanda”, mediante una masiva impresión de billetes y la deuda que creará la temporal ilusión de que dinero es igual a riqueza.

Lamentablemente, el dinero no es más que un montón de papel cuya utilidad depende de que la gente siga creyendo en su valor como medio de intercambio. Al ritmo en que los gobiernos incurran en déficits fiscales e impriman billetes para financiarlos, estamos por ver cuánto tiempo más dura ese acto de fe. Los chinos, por ejemplo, principales tenedores de la deuda del gobierno federal estadounidense, ya dieron la primera muestra de preocupación respecto del poder adquisitivo de sus inversiones, representadas en bonos del tesoro del Gobierno de EE. UU. Quizás ya comenzaron a darse cuenta —algo tarde— de que ni los gobiernos ni los bancos centrales son fuente de riqueza.

Esto sólo es potestad del pueblo. Los ciudadanos tenemos pocos mecanismos de defensa cuando el poder político también detenta el poder de destruir el dinero. La inversión en bienes reales, como terrenos, edificios y bienes muebles, son opciones que pueden protegernos frente a una inflación y devaluación. Lo más importante, para comenzar, es no dejarnos engañar por los políticos y burócratas internacionales. La simple impresión de dinero o la mera adquisición de deudas públicas no es fuente de riqueza. No existe tal cosa como el “financiamiento del desarrollo”.

Las naciones saldremos de la pobreza cuando el Gobierno deje de ser un lastre y se convierta en una institución que defienda y proteja la vida, la libertad y la propiedad de sus ciudadanos. Si no pueden hacer lo básico, menos podrán hacer lo demás.

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